domingo, 30 de abril de 2017

#TheManInTheHightCastle: Surrealismo perverso

Las series distópicas se están poniendo de moda, pero ninguna llega al surrealismo perverso de The Man in The High Castle. La serie de Hulu que narra la realidad alternativa de lo que hubiera pasado si es que los Nazis hubieran ganado la Segunda Guerra Mundial estrenó su segunda temporada el año pasado y ha sido renovada para una tercera entrega gracias a su fascinante y terrorífica premisa. 


Nazis vs. Japoneses vs. La Resistencia

La primera temporada de The Man in The High Castle sirvió como una carta de presentación de un nuevo mundo y tuvo como el "McGuffin" (es un elemento de suspenso que hace que los personajes avancen en la trama, pero que no tiene mayor relevancia en la trama en sí) de la historia a las cintas del "Hombre del Castillo", cuya circulación estaba prohibida por las autoridades nazis y japonesas y que, por azares del destino, cae en las manos de Juliana Crane (Alexa Davalos). La segunda temporada se profundizó en el conflicto político entre los japoneses y los nazis y la Resistencia, tres tramas fuertes que se desarrollan en forma paralela para después cruzarse hacia el final. Juliana Crane se ve obligada a pedir refugio a los nazi tras verse perseguida por las autoridades japoneses y por la Resistencia luego de entregarle una de las cintas a Joe (Luke Kleintank). Crane se convierte en una suerte de doble agente, cooperando con los nazis y con una ala de la Resistencia, pero su agenda principal se va revelando luego que el propio Hombre del Castillo (Stephen Root), quien fue introducido en el primer episodio, le dijo que solo ella podía evitar una tercera guerra mundial/ataque nuclear y esto lo sabe gracias a las cintas que muestran realidades alternas. 


 Juliana descubre cosas de su pasado y de su familia y al mismo tiempo, se comienza a ganar la confianza de la familia de Smith. 

 Asumiendo que Juliana ha muerto y tras entregar la cinta a John Smith (Rufus Sewell), Joe viaja a Alemania para darle el encuentro a su padre y a la vez, buscando un nuevo propósito en la vida. El padre de Joe, Heusmann (Sebastian Roché), es un miembro de alto rango en el régimen nazi y es quien asume las riendas del imperio luego de la muerte del Reich. Una facción de los nazis acusó a los japoneses de haber envenenado a Hitler, esto a modo de excusa para iniciar una guerra y conquistar todo el mundo. El trama personal de Smith es guardar en secreto la enfermedad del menor de la familia quien al final inspirado por la hazaña de su padre - que detiene la guerra - decide entregarse a las autoridades para su eutanasia. 



 Tagomi (Cary-Hiroyuji Tagawa) comienza a tener visiones de lo que sería un mundo diferente donde los nazis perdieron. Luego del ataque de la Resistencia a la estación Kempeitai, Kido (Joel de la Fuente) está dispuesto a irse a la guerra hasta que Tagomi le hace ver la cinta que muestra las pruebas nucleares en Bikini Atoll. El propio Kido lleva a evidencia a Smith que revela una gran conspiración detrás de la muerte de Hitler que eventualmente llevaría a una Tercera Guerra Mundial.



 La segunda temporada de The Man in The High Castle ha pasado desapercibida, pero se trata de una joya surrealista que profundiza en la mitología de las cintas, en el cisma en el poder nazi y en el radicalismo de la Resistencia. Debido a particularidad de la serie, los protagonistas se deslizan en una zona gris moral que permite la empatía por momentos y el rechazo por otros. En la primera temporada, Smith era uno de los más temidos "villanos" y en la segunda, termina salvando el mundo y alterando sus propios principios para proteger el secreto de su hijo. El modo operandi del "El fin justifica los medios" de la Resistencia cruzó la línea cuando explotaron una bomba en la estación de Los Kempeitai. Este atentado suicida era el punto final en la vida de Frank Frink (Rupert Evans), el prometido de Juliana, quien tras el abandono de su futura mujer, se sumergió en la búsqueda de venganza contra los japoneses, quienes en la primera temporada mataron a su hermana y sus sobrinos. Pese a que este trama se cruzó con las demás historias, siempre se mantuvo independiente, puesto que la Resistencia es ese tercer actor entre dos potencias que causaba problemas pero no necesariamente podría ser considerada una gran amenaza.



En el último capítulo, los nazis arrestan a Heusmann y Joe, Smith asume un rol más importante en el partido nazi, aunque tiene dudas si es que es el líder indicado para guiar el imperio. Y entrando a un plano mucho más místico e inexplicable, la heroína de la serie, Juliana vuelve a encontrarse con el Hombre del Castillo y reencontrarse con su hermana quien se supone falleció en el primer episodio de la serie. ¿Qué pasó? Habrá que esperar la tercera temporada para averiguarlo.



 Juliana es la pieza clave del juego de domino que es el plot en The Man in The High . El hombre del Castillo le mostró una cinta donde ella mataba a George Dixon (Tate Donovan) y ella tenía que matarlo porque él iba a revelarle a la Resistencia la enfermedad de Thomas pero al hacerlo, no solo salva a Thomas, sino también a Smith quien es quien detiene al régimen de Heusmann que iba a bombardear San Francisco. De modo que Smith no hubiera podido salvar el mundo si no fuera por Juliana, así como Joe no hubiera terminado en Alemania si no fuera por Juliana, así como Frank no se hubiera unido a la Resistencia si no fuera por Juliana... En realidad, toda la serie son consecuencias de las acciones de Juliana. 



 La cinematografía de the Man in the High Castle 

 Una de los aspectos más fascinantes de The Man in the High Castle es su composición audiovisual que balanza el surrealismo de un mundo alternativo y que al mismo tiempo, evoca el aspecto vintange de los años 60's. Según reveló Gonzalo Amat, quien realiza la cinematografía de la serie, a Screen Prism, en las tomas en "The West Cost", donde se desarrolla el régimen japonés, se pueden ver colores más cálidos y más orgánicos y en "The East Cost" o el lado nazi, destaca el rojo ante la falta de colores logrando un aspecto parco y frío mientras que la zona neutral, que parece que se ha congelado en el tiempo tras la guerra, hay una especie de tono sombrío.





 En combinación, el lenguaje audiovisual de la serie transmite una sensación incomoda y estilizada como si todo fuera parte de una pesadilla pero al mismo se siente realista, aunque las cintas le dan a la historia ese aspecto fantasioso que necesita el espectador para tener cierta esperanza en plena distopia. De todas formas, ver una serie como The man in the high castle hace apreciar la democracia que tenemos aunque sea imperfecta.

viernes, 28 de abril de 2017

Todo sobre la posible (casi confirmada) nueva huelga de guionistas de Hollywood

En 2007, la huelga de guionistas de Hollywood hizo que la mayoría de series que normalmente tenían alrededor de 20 episodios por temporadas redujeran ese número a 16 o 17. La protesta liderada por dos sindicados, el Gremio de Escritores de América Este (WGAT) y el Gremio de Escritores de America Oeste (WGAW) buscaba aumentar la compensación monetaria para los guionistas y aunque solo duró 100 días paralizó la industria de cine y televisión. Este año se viene advirtiendo que una posible nueva huelga podría surgir y que comenzaría el primero de mayor.

Pancartas de la huelga de los guionistas de Hollywood en el 2007



¿Cuál es el problema? 

Esta vez, el problema no es la compensación sino el modelo. Ya ha pasado la moda de escribir 20 episodios por temporada, por lo menos en ciertos canales generalistas, con lo que hay series que tienen como máximo 13 episodios o hasta 8 (The OA, Stranger Thing y Legion), y aunque este nuevo modelo beneficia la narrativa creativa causa un enorme problema para los guionistas porque a ellos se les paga por episodio escrito y además, en los contratos hay cláusulas de exclusividad que les impide participar en dos series al mismo tiempo. 



En ese sentido, el Sindicato de Guionista está pidiendo más flexibilidad para trabajar además de otros derechos laborales como el seguro médico. Y considerando que este nuevo modelo favorece a las plataformas de contenidos como Netflix y Hulu, a los canales de cable como HBO y Showtime, a las grandes cadenas televisivas y a los actores que tras terminar de grabar un promedio de 13 episodios están libres para protagonizar otros proyectos, es justo que los guionistas también puedan verse beneficiados. 



Actualmente, un 96% de guionistas de la WGA están dispuestos a irse a la huelga. 

Debido a la situación que vive Hollywood, la negociación está a su favor, pero se avizora complicada. Cada vez más canales están apostando por producciones cortas, pero esto no es del todo malo pues a su vez, también hay más series, aunque sabemos que cantidad no es sinónimo de calidad. A las cadenas como ABC, NBC, CBS, Fox y la CW les conviene tener series que con más de 20 episodios por temporada, pese a que eso signifique tener capítulos rellenos, mientras que a HBO, Showtime, Netflix, Hulu y otras plataformas les conviene el formato de los 13 episodios o menos. En realidad el número de episodios reside en la productora de la serie y el canal o plataforma por la que se va a emitir la serie.


¿Qué series podían verse afectadas? 

Si nos guiamos por lo que pasó en el 2007, todas las producciones se verían afectadas excepto las que ya terminaron sus grabaciones. Pero las implicancias podrían ser mayores; la temporada 2017-2018 podría retrasar su estreno en el caso extremo de no llegar a un acuerdo y de prologarse la posible huelga, hasta el punto que varios canales no tendrían series que emitir en lo que sería el otoño americano. De modo que es más fácil hablar de las series que no se verían afectadas porque ya terminaron sus producciones. Así que Juego de Tronos, Orange is the New Black, Orphan Black, American Gods, Predicador y Outlander están a salvo.


domingo, 23 de abril de 2017

#TheGoodFight: El poder femenino en la era Trump

Una indignada Diane Lockhart apaga la televisión que trasmite la inauguración presidencial de Donald Trump. Es una imagen poderosa y catártica. El país entra a un gran periodo de incertidumbre y Lockhart decide que es un buen momento para renunciar a su prestigiado bufete de abogados y jubilarse para vivir en Europa. Solo hay un problema. El amigo de Diane, Henry Rindell, la ha estafado y han montado una estafa piramidal (o esquema Ponzi). Ahora, Diane está sin trabajo y sin dinero. Cualquiera entraría en una depresión total. Ella no. ¿Qué hace? Continúa luchando. 



 El poder femenino 

 The Good Fight mantiene la estructura de The Good Wife y solo se adentra en la vida privada de sus figuras cuando es necesario. "Las luchas" que vemos son más que todo en el plano jurídico con casos crudos y de esencia polémica. La historia madre de la primera temporada fueron las consecuencias del esquema Ponzi realizado por el padre de Maia Rindell (Rose Leslie), Henry y su socio Jack, en donde también se intentó involucrar a Diane Lockhard (Christine Baranski), quien también es la madrina de Maia. Pero fue la propia Maia quien la "salvó" y complicó la situación legal de su papá al hacerlo. 


 Maia tiene una pareja llamada Amy, o sea, es gay y su historia no giró al rededor de su sexualidad, lo que es refrescante. 

Esa es la lucha de Maia; cargar la cruz de su familia y estar bajo la lupa de una investigación en donde podría ser procesada por ser cómplice de estafa. Aunque considerando como terminó la temporada, la lección para Maia es que no debe confiar en nadie y menos en sus padres, ya que la metieron en problemas al utilizar la fundación a su nombre engañar a la gente y en el último capítulo, Maia es arrestada luego que su padre se da a la fuga. 


 Hay que admitir que este es un buen cliffhanger 

 Si alguien merecía una serie propia era Diane y su "lucha" durante en el primer episodio es enfrentarse a la realidad de encontrarse a los 60 años sin trabajo y sin estabilidad financiera y en los próximos capítulos, afianzar su reputación y astucia con cada caso que recae sobre sus manos en el buffete Reddick, Boseman & Kolstad, donde su presencia es la "cuota de diversidad", como lo puso Adrian Boseman, puesto que sería una de las pocas mujeres blancas en un estudio de abogados de mayoría afroamericana. 


 En el aspecto personal, quedó pendiente su separación con Kurt.

 La "lucha" de Lucca Quinn (Cush Jumbo) tuvo que ver con la colisión entre su vida profesional y personal gracias su relación con Colin Morrello (Justin Bartha), fiscal del departamento de Estado. Quizás, The Good Fight le prestó demasiada atención a este dúo, puesto que el coqueteo en la corte estaba entretenido, pero después le metieron un drama innecesario con la familia de Colin, sin embargo, al final es el "conflicto de interés" y la falta de pruebas, la saca a Lucca de la cárcel cuando es acusada de ser cómplice de un acto de terrorismo en el último episodio. 

I ship it... I dont care

The Good Fight exuda feminismo. Las tres protagonistas, Maia, Lucca y Diane, parecen ser como la evolución de sí mismas en el plano profesional. Maia Rindell, que recién ha obtenido su licencia de abogada, tiene que enfrentarse al escrutinio publico por la estafa de su padre Henry Rindell mientras se va adecuando al nuevo buffete y a la responsabilidad de llevar casos complicados. Maia aspira a ser como Lucca, una de las mejores abogadas del buffete con un futuro muy prometedor. Y Lucca, pese a que está un poco mortificada por la contratación de Diane, 
entiende que la presencia de Lockhart será beneficiosa en para el estudio. 


 Marisa es la actual robaescenas de The Good Fight. Secretaria de Diane y aspirante a detective del buffete 

 Trump el antagonista tácito de The Good Fight 

 El Hollywood Reporter ha denominado esta temporada la "era de Donald Trump" debido a la influencia que ha tenido la errática presidencia del magnate en las series. Hemos visto esta tendencia en Madam Secretary, Designated Survivor y Scandal, en donde los paralelismos con Donald Trump son fáciles de identificar, y también hemos visto cómo "la era Trump" ha cambiado el contexto de series como Homeland, que ha tenido como centro la elección de una presidenta anti establishmenten guerra con su sistema de inteligencia y de Quantico, que recientemente dedicó un completo al fenómeno de "fake news". Y por supuesto, Black-ish decidió tener un tono más esperanzador con el capitulo Lemon.


Era Trump

 En el caso de The Good Fight, Donald Trump es el antagonista tácito del que se desliza todos los tramas. Llamar a la serie una propaganda "anti Trump" es un subestimado, no obstante, la política y las leyes, como en la vida real, no siempre le hace el trabajo fácil a la agenda liberal y progresiva, pero al menos logran tocar casi todos los problemas sociales en la actualidad. Además del denominado "fake news", Donald Trump también trajo a la palestra al "alt right" que también se hace presente en The Good Fight con personajes inspirados en personas reales como trolls y Milo Yiannopoulos. Pese a que el show no concuerda con muchas de las ideas de este grupo ultra conservador, los creadores de The Good Fight, Michelle y Robert King, defienden la libertad de expresión y sus defectos, porque como el mismo capítulo "Social Media and Its Discontents" lo evidencia, la censura también trae sus consecuencias, especialmente cuando alguien está buscando que lo censuren para poder hacer su espectáculo. 



Si bien la no presencia de Donald Trump sirvió como el Thanos de los Vengadores, un enemigo demasiado poderoso al que no se puede vencer... todavía, la serie nos presentó un enemigo de talla. Matthew Perry volvió a darle vida al astuto y sin escrupulos Mike Kresteva, cuyo trabajo era reducir las denuncias por brutalidad policial y en lugar de hacer lo correcto, prefiere tratar de inhabilitar al buffete de Reddick, Boseman & Kolstad, porque es el estudio que ha llevado y ganado casos de este tipo. Este enfrentamiento es de resaltar por tantas razones, primero; resulta que Perry es fácil de odiar, pero también resulta que Kresteva es un villano admirable que distorsiona la verdad para su propio beneficio, segundo; la abogada del buffete es Elsbeth Tascioni (Carrie Preston) cuyos métodos ortodoxos, vitalidad y comportamiento extravagante es una delicia y tercero; el humor que sale de las escenas de los dos sin ser comedia es fantástico, solo puede ser comparado al de The Rock y Statham en Rápidos y Furiosos 8. 



 De modo que The Good Fight no solo es una serie sólida, es la mejor serie legal del momento. Creo que hasta en cierto punto está por encima de su predecesora y además, no es necesario que hayas visto The Good Wife para entender por dónde va. Quisiera decir que el hecho que se trasmita por CBS All Access le permite ser más valiente, pero no es así, el guión por sí solo es sumamente osado y poderoso que le permite tener una voz propia a la serie. La única libertad que CBS All Access le aporta es el poder decir "fuck" y "shit" cuando el momento lo amerita. 



 The Good Fight le da una lección a NBC 

 El episodio "Stoppable: Requiem for an Airdate" nace de la autocensura de Law & Order: Special Victims Unit cuyo capitulo especial basado en Donald Trump no ha sido emitido en la NBC. Este episodio originalmente debía ser emitido el 26 de octubre y después el 16 de noviembre, pero con la victoria de Trump parece que nunca saldrá al aire. Diane y compañía tiene que defender uno de los productores que filtró un episodio basado en el actual presidente bajo el argumento de "fair use", un caso que inmediatamente se transformó en un posible censura cuando el mismo Trump tuiteó sobre el tema. Todo el episodio es crítica indirectamente directa ante la decisión de la NBC de archivar el episodios, una decisión que nace por el miedo a las represarías de Trump, y una decisión del que nace el mejor episodio de The Good Wife.


jueves, 20 de abril de 2017

#Homeland: La nueva pesadilla americana

Hay una razón por la que Homeland es una de las mejores series de la historia de Showtime. Este thriller dramático centró sus tres primeras temporadas en el juego del gato y el ratón de Brody (Damian Lewis), un soldado americano "convertido" que iba a atentar contra los Estados Unidos y de Carrie Mathison (Claire Danes), una agente de la CIA que tenía que detenerlo y pese a que ella siempre tiene razón, nadie le cree porque su inestabilidad emocional y su bipolaridad. La relación de Brody y Carrie pasó al rubro de "durmiendo con el enemigo" a una suerte de "Romeo y Julieta" en un contexto de tensión ante un inminente peligro de un ataque terrorista en donde la duda siempre acompañaba las acciones de Brody. Obviamente, esta pareja estaba condenada a tener un final trágico y aunque Brody termina redimiéndose por su país, paga un precio muy claro; muere ahorcado ante los ojos de Carrie. Tras la salida de Brody, muchos pensaron que Homeland se hundiría, pero muy al contrario, la cuarta, la quinta y la sexta temporada han cambiado el juego pasando de ser un thriller dramático a un aterrador reflejo de un mundo que parece llenarse de conspiraciones tras conspiraciones, fake news e intereses propios. 



 El renacer de Homeland 

Si bien Brody y Carrie eran el motor de Homeland, la razón por la que creo que el show está mucho mejor sin Brody es principalmente porque la serie nos regaló el personaje más odiado de la televisión; Dana Brody (Morgan Saylor). En ese sentido, la primera entrega puede ser considerada una obra maestra, la segunda y la tercera estuvieron cerca de la perfección pero debido al innecesario tiempo que se pasó con Dana Brody, en una historia que no aportaba nada en general más que el dramatismo de la adolescente, bajó el estima que le podría tener a la serie. 


 Dana Brody es ese desliz de Homeland que simplemente no puedo obviar ni olvidar. 

 Con la cuarta temporada, Homeland tenía una nueva oportunidad de reinventarse y lo hizo, fue una suerte de reboot de sí mismo o un spin off completamente enfocado en Carrie y en su tarea, esta vez, como jefa de la estación de la CIA en Kabul. Sin embargo, a esta nueva dirección le costó encontrar su ritmo y realmente parecían un montón de minihistorias que se desarrollaban en un mismo lugar y que tardaban demasiado en sincronizarse. 



 "13 hours in Islambad" o el episodio de la emboscada en la embajada de Estados Unidos es el mejor episodio de la cuarta entrega 

 Reforzando la idea de que la amenaza no solo puede ser externa, sino también interna, Homeland concluyó con 3 capítulos fuertes que compusieron todo el drama y lo colocaron una pizca por encima de la segunda temporada. 


 Saul y Carrie, el vínculo que sostiene el show 

Volviendo a cambiar su esquema aunque no su enfoque, en la quinta entrega, Carrie ya no es parte de la CIA y ahora trabaja para la fundación During, pero como es Carrie, los problemas parecen encontrarla a donde quiera que vaya y ahora alguien dentro de la propia agencia le ha puesto precio a su cabeza. Por supuesto, es la misma Carrie la que logra descubrir que la CIA tiene un “topo” de Rusia, la que rescata a Peter Quinn (Rupert Friend) luego que una ala de un grupo radical probara el gas sarín en él y la que salva a Berlin de un nuevo atentado.   Es en esta temporada donde problemas reales ejercieron una influencia mayor en la historia. De ese modo, la guerra silenciosa entre Rusia y Estados Unidos, ISIS, la situación de Siria, el tiroteo en Charlie Hebdo, las filtraciones de Edward Snowden y la crisis por la migración en Europa pasaron a ser parte esencial en Homeland. 



 Lamentable una de los cliché más constantes en la serie es el hecho que nadie le cree a Carrie pese a que la historia ha comprobado que siempre tiene razón. 

 La sexta temporada se desarrollaría en la era Trump abordando el trama desde la perspectiva de la incertidumbre de cara a una presidencia anti establishment que proponía un cambio radical en la estrategia de lucha contra el terrorismo. Carrie es una de las asesoras secretas de la presidenta electa Elizabeth Keane, interpretada por una magistral Elizabeth Marvel en un personaje que parece sacado de una realidad alternativa donde Heather Dunbar llegó a la presidencia en House of Cards. Paralelamente a los conflictos internos entre el equipo de la presidenta electa y las agencias de inteligencia, ambos no solo desconfían el uno del otro sino que están dispuestos a lo que sea para dejar mal parado a su adversario, Carrie vuelve a cruzarse con una nueva conspiración cuando el joven musulmán que estaba defendiendo sale libre y es utilizado como un chivo expiatorio en un nuevo atentado en Nueva York y Peter Quinn, tras su derrame cerebral, adecuándose a su incapacidad, logra desenmascarar a los verdaderos responsables de la explosión de la camioneta y evitar que el asesinato de la presidenta electa. 



Cada cosa que sucedió en esta entrega estuvo quirúrgicamente conectada. Nuevamente, problemáticas reales; el prejuicio por la comunidad musulmán, las pugnas internas entre las agencias de inteligencia, la paranoia del establishment al verse amenazado, los centros de trolls que propagan fake news; sirvieron como eje para la narrativa de Homeland e incluso la serie tuvo su propia versión del conductor conservador y conspiración Alex Jones con Brett O’Keifer (Jake Weber). 



 En el último episodio “America First”, el área gris en la que siempre se movilizó el compás moral de la serie que constantemente apoya en “el fin justifica los medios” se ve alterado por “el infierno está empedrado de buenas intenciones”;

-Dar Adal consideraba que la presidenta electa era un peligro para el trabajo de Inteligencia y buscó manipularla usando campañas de desinformación y terminó instigando un intento de asesinato que lo llevó a la cárcel. 
-Elizabeth Keane llegó a la presidencia con la intención de realizar un cambio radical en la política interna y externa, pero al confirmar su desconfianza, se aisla por completo y ordena la detención de las cabezas de las instituciones que están trabajando por la seguridad del país, incluyendo al propio Saul. 
-Carrie que apoyó a Keane terminó decepcionada al ver el comportamiento de la ahora presidenta ha comenzado una cacería de brujas. 

¿Carrie is the new Brody?

La escena final con Carrie en un estado de shock, molesta y aun en duelo frente al Capitolio es un paralelismo con el momento más icónico del primer episodio en donde Brody también observa al Capitolio pero no sabemos a ciencia cierta si se trata de un enemigo o un patriota. Del mismo modo es con Carrie, ya que simbólicamente se encuentra en el mismo lugar que Brody, sintiendo que ese país por el que lucharon y por el que sacrificaron tanto los ha utilizado y les ha dado la espalda.



A modo de despedida, la sexta entrega consolidó a Peter Quinn como un héroe, pero antes de hacerlo, Quinn tuvo visos de Carrie: nadie le creía cuando descubrió que hombres estaban vigilando a Carrie, sus errores llevaron a la muerte de Astrid, su obsesión lo impulsó a investigar el panorama completo, pese a sus propias limitaciones físicas. De modo, que Quinn fue the new Carrie. Originalmente, Peter Quinn debió morir en la quinta temporada y aunque el volverlo a matar es repetitivo, la muerte de Quinn era necesaria para llevar a Carrie en un camino mucho más oscuro. 



Mientras Carrie y Brody tuvieron una relación intensa, Quinn y Carrie siempre se quedó en una idea que jamás se pudo concretar. Hubo un momento donde Quinn le propuso a Carrie huir y estuvieron a punto de hacerlo, pero Carrie nunca llegó y Peter decidió volver a su trabajo de espía. Mientras la muerte de Brody llevó a Carrie a ser “the Drone Queen” y seguir luchando por el bien mayor, la muerte de Quinn termina siendo un sacrificio en vano al ver que Keane le da la espalda a aquel servicio de Inteligencia que mantuvo seguro a Estados Unidos en múltiples oportunidades. Entonces, la escena final toma un significado muy más profundo más que un simple paralelismo.



Showtime ha renovado Homeland para dos temporadas más para cerrar toda su historia y ya hemos visto como le gusta cambiar de juego a los guionistas. Carrie es una antiheroína pero en el marco de Homeland es la heroina que evita que cosas malas sucedan haciendo cosas no tan buenas, pero como Harvey Dent ya nos advirtió “You either die a hero, or you live long enough to see yourself become the villain”. Con esto no estoy diciendo que Carrie se convierta en una terrorista ni que la villana de la próxima temporada sea Keane, en Homeland es muy difícil reducir todo a un solo calificativo y hemos visto como el peligro puede venir de un lado externo o de un lado interno. 

*Nota final: Rupert Friend merece una dominación al Emmy por Peter Quinn. La metamorfosis por la que atraviesa vale la pena reconocerlo; el tartamudeo, el cojeo, el incapacidad y el estrés postraumático… pese a ser una sombra de lo que fue, Quinn aun fue capaz de ser el héroe dañado que Carrie y el país necesitaba.


domingo, 16 de abril de 2017

#Bones: ¿El inicio del final de los procedimentales?

 Fox emitió el final de Bones el 28 de marzo de 2017. “The End in the End” habrá sido la conclusión de la historia de Bones, creada por Hart Hanson inspirada por la obra de Kathy Reichs, pero se sintió más como un final de temporada. De hecho, la última entrega de la serie se aferró a su pasado, no digo sus mejores épocas porque Bones siempre ha sido constante, me refiero a que evocó varias historias que se desarrollaron en temporadas previas, un regalo para los verdaderos seguidores de la serie. De ese modo, se trajo de vuelta a Zack Addy para una despedida apropiada y el enemigo principal de Booth resultó ser una consecuencia de su tiempo como tirador, específicamente a la vez que tuvo que dispararle a su objetivo frente a su hijo. 


Si bien el penúltimo episodio de Bones terminó con un “bang” literal, no se utilizó el clásico “matemos a alguien solo porque es el final” y Bones le dio la audiencia lo que deseaba y necesitaba; Un último caso donde Seeley Booth (David Boreanaz) y Temperance Brennan (Emily Deschanel) reconfirmen su compromiso entre sí y con su misión, donde el equipo se luce por sus conocimientos y donde no hay un final feliz, sino una continuación de una felicidad que merecían cada uno de los personajes, aunque por un momento quisieron hacernos creer que la explosión en el Instituto Jeffersonian pudo haberle costado la inteligencia a Bones, al minuto 40, todo se arregla. 



 ¿Hubiera sino más interesante que Zack Addy (Eric Millegan) sea el malo de la temporada como las promociones quiso vendernos? Sí. ¿Hubiera sido genial que Jack Hodgins (TJ Thyne) volviera a cambiar? Absolutamente. ¿Quizás algún holograma de Lance Sweets (John Francis Daley)? Tampoco es para tanto. Bones nunca se ha valido del melodrama innecesario, siempre fue una típica serie procedimental de un caso por episodio en donde a través de los casos se nos va a revelando detalles de cada uno de los personajes. Por supuesto, hubo casos centrados en los protagonistas, pero la mayor parte del tiempo, los crímenes por resolver involucraban a extraños. Una vez resuelto el último caso, el Instituto se va a volver a construir y mientras tanto Cam Saroyan (Tamara Taylor) y Arastto Viziri (Pej Vahdat) adoptarán a tres adolescentes, Hodgins y Angela (Micaela Conlin) publicaran un libro para niños y Brenan y Booth seguirán resolviendo casos. 


http://jigsmave.tumblr.com/post/158709477409


 ¿Fin de los procedimentales? 

 Cuando CSI llegó a la televisión marcó un hito y se volvió un fenómeno que puso de moda la ciencia forense y la resolución de casos complejos. Debido a su éxito, la fórmula comenzó a repetirse, quizás demasiado. Sin embargo, Bones y Castle, más adelante, se aprovecharían de la química de sus protagonistas y jugarían con la tensión sexual para enganchar al público. En ambos casos, las miradas prolongadas, los silencios cómplices y los coqueteos duraron varias temporadas hasta que finalmente se volvieron canon e incluso siendo canon, la conexión Brennan - Booth y Castle (Nathan Fillion) – Beckett (Stana Katic) le otorgaba un plus a las series, sobreviviendo así la maldición de Moonlight en donde juntar a la pareja principal malogra la serie.


¿A quién no le hubiera gustado ver esto?

 Hay tantas similitudes entre Castle y Bones que cualquiera pensaría que alguna vez tuvieron un crossover, pero no es así, ambos simplemente supieron explotar eso que los hacía especial. Lamentablemente, el paralelismo lo podemos encontrar hasta en sus respectivos finales, puesto que ambas series fueron canceladas por decisión de las cadenas televisivas por problemas tras bambalinas (Problemas entre los protagonistas en Castle y la denuncia del elenco de Bones contra Fox).

¿Cuál es mejor? Ese es otro debate 

 Las series de procedimiento pasarán de moda, pero eso no significa que desaparecerán. Cuando se canceló CSI, los fanáticos podían tener como un buen sustituto a NCIS y Criminal Minds, que continúan estables y ya tienen más de una década en el aire. Cuando terminó Castle, Bones era su heredero más próximo, ahora que ha terminado Bones, ¿qué serie podría compensar su ausencia? La que se me viene a la mente es Lucifer, pero aunque se trate de una serie de procedimientos y tenga una pareja con una química impecable, la historia se va más por el lado sobrenatural. De pronto me doy cuenta que nunca habrá otra serie como Bones y Castle y en ese sentido, “The end in the end” sí es el punto final de los procedimentales y del “will they wont they” que se tardaba una eternidad para contestar esa pregunta. De verdad, fueron 6 temporadas para Bones y 4 para Castle, 2 temporadas de Lucifer y Chloe y él ya se juntaron, ¿qué pasó con baile lento del coqueteo tímido? Bueno, parece que ese juego también pasó de moda.



 Un dato curioso: Cuando los productores confirmaron el embarazo de Bones le dijeron a la prensa que, si bien Booth y Brennan estaban juntos, la serie no iba ahondar en su relación porque se trataba de una serie de procedimientos. Sabiamente, cambiaron de opinión. Esos 246 episodios en 12 temporadas confirman que tomaron la decisión correcta.


http://drtemperancebrennans.tumblr.com/post/158949167387/thank-you-bones-for-an-incredible-12-seasons-246

domingo, 9 de abril de 2017

El perfecto “final” de #NewGirl

“Five Stars for Beezus” más que un season finale se siente como un series finale con la esperada reconciliación de Nick (Jake Johnson) y Jess (Zooey Deschanel)  y con el embarazo de Cece (Hannah Simone). La propia creadora de la comedia, Liz Meriwether, le ha dicho a The Hollywood Reporter que quería terminar la serie de una manera que cobrara sentido para los fans, pero que al mismo tiempo también dejara la puerta abierta para otra temporada. De modo que el capítulo 22 de la sexta temporada de New Girl bien podría ser considerado el final de la serie, puesto que ha cerrado varias historias ante la incertidumbre debido a que Fox aun no se pronuncia sobre una posible séptima temporada. 



El silencio de Fox dice mucho sobre el futuro de New Girl y considerando que el canal canceló The Mindy Project sin si quiera dar una pista sobre su decisión a la productora, digamos que es muy probable que la serie sea cancelada. Pero aunque Fox tuvo – eventualmente – razón al cancelar The Mindy Project, también hay que recordar que Hulu revivió The Mindy Project. Así que Fox podría darle otra oportunidad a New Girl para una temporada final y aunque no sea así, eso no significa que New Girl haya terminado porque otra plataforma podría darle un nuevo chance. Pero seamos honestos, ¿New Girl merece una séptima temporada? Por supuesto, como fan la respuesta es sí, pero después de ver cómo Hulu jodió The Mindy Project y como es que ya tuvimos un final perfecto de New Girl que incluso es un homenaje a su propio piloto, diría que no.

http://elyalovi.tumblr.com/post/159243888955/zooeys-new-girl-season-6-finale-parallels

De hecho, toda la sexta temporada ha estado preparándose para tener una conclusión satisfactoria hasta el punto que uno de los grandes misterios de la serie ha sido revelado: el verdadero nombre de Schmidt es Winston. Sin mencionar que el propio Jake Johnson comentó que no cree que Fox les dé una temporada más. “Grabamos un final en el que, si era el final (definitivo), los fans estarían contentos” dijo el actor y lo estamos Jake.


Por supuesto, después el actor escribió en Twitter que Fox no les había dado una respuesta y que aun podrían ser renovados.

Yo he sido muy crítica sobre Jess y Nick. Los guionistas no tienen ni idea como hacer que su relación funcione sin mellar la comedia y la dinámica del grupo. Es más, basta recordar el injusto trato que se le dio a Reagan y Robbie que prácticamente fueron reducidos a excusas para realzar a Jess como la mejor “novia-no novia” de Nick. A diferencia de Schmid y Cece, cuya relación pasó de ser uno de los dúos más raros a una suerte de “Marshall y Lili” de New Girl, Nick y Jess funcionan en un final imprevisto. Lo siento, si bien en otras series puedo caer en el “fool me once, shame on you, fool me twice, shame on me”, conservo una buena imagen de New Girl para ver cómo es que se arruina de nuevo.


Perfecto final para Schmidt y Cece

 Aunque se trate de una comedia, New Girl aun necesita contar una historia y ahora mismo no tiene una, ya todos tienen pareja, ya todos están en ese “fueron felices para siempre”. Okay, bien, la idea de la paternidad de Schmidt podría ser hilarante en teoría, pero en la práctica podría ser un verdadero desastre para la comedia. Ya ni si quiera nos sorprenden las rarezas de Winston porque está con Aly. New Girl nos ha regalado un season finale que debía tener aires de un “hasta luego”, pero sin querer se ha despide por lo alto. Así que, para mí, este es el final de New Girl. Así le den una nueva temporada, así lo reviva quien lo reviva, prefiero creer que este es el final de New Girl a ver otra serie malograda por las malas decisiones de los productores y guionistas que insisten en estirar una historia que no da para más.


No me opondría a un spin off de The Pepperwood Chronicles

jueves, 6 de abril de 2017

#13reasonswhy: Crónica de un suicidio advertido

¿Por qué Hannah Baker decidió suicidarse? En 13 cintas de casette, la adolescente explica los motivos de su decisión. Aunque la simple idea de buscar razones coherentes sobre una tragedia insensata suena mórbido, 13 reason why no solo nos muestra la vida y muerte de Hannah sino también la de los que la llevaron hacia un punto sin retorno y resulta que cada uno tiene una historia propia y además de cargar su propia cruz, también tienen que convivir con sus propios demonios internos. 



 Los 13 fantasmas de Hannah Baker 

Desde Skin no hemos tenido un retrato tan crudo de la adolescencia. Esta serie ha sido adaptada por Selena Gomez y su madre, Mandy Teefey del best seller del mismo nombre y la razón por la que resulta mejor que el propio libro es que el tiempo en pantalla permitió ver un contexto mucho más grande donde nadie es dueño de la verdad. De modo que nos centramos en varias problemáticas, el acoso escolar, el suicidio, la violación y la indiferencia del sistema educativo, pero no con el afán de encontrar una solución sino con el fin de encontrar una respuesta que nos satisfaga, aunque nos quedemos con la sensación de impotencia. 

 Estas son las 13 razones resumidas por las cuales Hannah Baker (Katherine Langford) se cortó las venas en su baño. 
1.- Justin (Brandon Flynn) le tomó una foto mientras bajaba un tobogán en medio de un momento romántico. Él fue su primera ilusión y su primer beso, así que la decepción fue mayor cuando Justin le mostró esa foto a sus amigos y Bryce (Justin Prentice) decidió publicarla destruyendo la imagen de Hannah. A partir de entonces, Hannah era la "putilla" de la colegio.
2.-Jessica (Alisha Boe) fue una de sus primera amigas pero se alejó de ella al enamorarse de Alex. 3.- Alex (Miles Heizer) escribió una lista en donde colocaba a Hannah como el mejor trasero de la secundaria. 
4.- Tyler (Devin Druid) acosó a Hannah y le tomó una foto cuando se besó Courtney (Michele Selene Ang) y la publicó en la secundaria, aunque no se supo que la de la foto eran Hannah y Courtney terminó destruyendo la amistad de las dos.
5.- Courtney ignoró a Hannah luego de la publicación de la foto porque no aceptaba su sexualidad. 6.- Marcus (Steven Silver) intentó propasarse con Hannah en una cita de San Valentín. 
7.- Zach (Ross Butler) se le lanzó a Hannah y ella lo rechazó, sin saber muy bien cómo lidiar con ese "no", Zach trata a Hannah con desprecio. 
 8.- Bryce le agarró el trasero a Hannah en plena tienda. 
9.- Justin, de nuevo, se hizo novio de Jessica y dejó que Bryce violara a Jessica en una fiesta. 
10.- Sheri (Ajiona Alexus) es la responsable de que Hannah termine saliendo con Marcus, pero además de eso, chocó el carro en un señal de alto y abandonó a Hannah. 
11.- Hannah rechazó a Clay (Dylan Minnette) en la fiesta de Jessica. Realmente Clay no es una razón per se, pero se encuentra en la lista para que Hannah le explique el por qué de su extraño comportamiento. Clay no notaba el dolor de Hannah, de hecho, no notaba muchas cosas. 
12.- Bryce la violó. 
13.- Hannah intentó contarle al Sr. Porter lo sucedido con Bryce y aunque sutilmente, Porter logra sacarle la verdad, pero como no iba a reportar el caso, le dijo que lo mejor que podía hacer era seguir adelante. 



Como lo dice la serie, hubo quienes le importaba Hannah, pero no lo suficiente como para detenerla, no lo suficiente como para evitar el desenlace. 

Reflexiones sobre 13 reasons why

Ya en plena adultez (ah), ver 13 reason why lleva a varias reflexiones; la primera sería que han pasado varios años desde que termine el colegio y me parece increíble que aun no existe una solución para el buylling y que no se comprende lo poderosas que pueden ser las palabras o las acciones aunque estas hayan sido "en broma". Es fácil identificarse por momentos con Hannah o con Clay, con Alex incluso con Justin, porque es fácil ser la víctima y no reconocerse como el victimario, pero todos ellos son tan víctimas como victimarios. Las 13 "razones" nacen de acciones terribles de sus compañeros/amigos y el hecho que Hannah obligue a cada uno de sus verdugos a escuchar el por qué suena como una venganza tortuosa, aunque esto es más una interpretación y no una reflexión.



Entiendo el aislamiento de Clay, quien se siente responsable por el suicidio de Hannah y busca "justicia" a su modo, la terquedad de Courtney quien no quiere aceptar como verdad lo que hay en las cintas de Hannah, la timidez de Tyler (aunque para nada justifico el acoso) y hasta el narcismo de Justin, Zach y Alex que no les permite ver más allá de sus propios ojos y la autodestrucción de Jessica producto de una violación a la que se ve obligada a lidiar. Ninguno de estos chicos pueden ser definidos como malos, excepto por Bryce, pero tampoco como buenos, simplemente eran adolescentes que estaban preocupados más por sí mismos, viviendo en sus mundos, en sus problemas y el suicidio de Hannah es un evento catartico para el cual nadie estaba preparado, ni si quiera los adultos y profesionales en la secundaria de Hannah. Una de las historias más impactantes es la de Jeff, uno de los amigos de Clay, que muere en un accidente en el que se presume que estaba ebrio, sin embargo, gracias a las cintas de Hannah, Clay entiende que es muy posible que Jeff no haya sido el causante del accidente sino una víctima más.


Por primera vez, Netflix pone advertencia en episodios claves de 13 reasons why que contienen imágenes fuertes que pueden herir la susceptibilidad.  

 13 reasons why quedará en la historia como uno de los mejores dramas que abordan la vida escolar gracias a su retrato auténtico de los problemas internos de los jóvenes y de cómo el sistema falla en todo sentido posible para evitar todo tipo de tragedias.  Respecto a la narrativa, creo que la intriga sirvió muy bien para enganchar al espectador, el saltar entre el pasado y el presente nos evidenciaba el contraste antes del suicidio de Hannah y después de, no obstante, el final es completamente anticlimático y pierde fuerza al dejar demasiados historias abiertas. Es obvio que el show no puede darnos ningún tipo de resolución satisfactoria ante una historia tan tétrica ni tampoco puede darnos la solución a los problemas, pero esperaba algo más. Las cintas llegan a manos del Señor Porter, quien es el número 13 en la lista, Tony le da los audios a los padres de Hannah -quienes por fin se van a enterar de los suplicios de su hija -, Alex se encuentra en una situación grave tras intentar matarse, ¿y después qué? Cada uno puede imaginarse lo que sucedió después y la mayoría espera que haya habido algún tipo de justicia o quizás es algo de eso se verá en una posible segunda temporada (¿?).

Bastaba prestarle atención a Alex para advertir que algo lo estaba consumiendo

Si algo hay que tener claro es que como adolescentes, Hannah y sus amigos tienen derecho a equivocarse y a ser completamente dramáticos e histéricos porque cuando tienes esa edad todo es el fin del mundo, todo se siente mucho más intenso de lo que realmente es y eso es porque todo se está experimentando por primera vez. Por supuesto, el truco de sobrevivir la adolescencia es saber que todo pasa pero lamentablemente, esa es una lección que uno recién la aprende cuando ya se es adulto.

miércoles, 5 de abril de 2017

#Legion: El atípico origen de David Haller

La primera temporada de Legion, creado por Noah Hawley, resaltó principalmente por su composición audiovisual y por una narrativa no lineal en donde el dialogo no es tan importante como los detalles. El hecho de tener a un protagonista en el que no podemos confiar llevó a Legion a contar su historia de una manera única centrándose más en los mensajes detrás de la simbología de los colores y de los escenarios que en el propio trama. Es así que Legion convierte lo que sería una típica “historia de origen del héroe” en una obra maestra audiovisual y al mismo tiempo, implementa un nuevo estilo en las series de este tipo.



 El origen del David Haller 

En primera instancia, pensé que la serie abordaría dos batallas, siempre centrados en David Haller (Dan Stevens); la interna contra el diablo de los ojos amarillos, The Shadow King, un virus insertado en la mente de David desde bebé, y la externa contra Division 3, una organización gubernamental que busca controlar a los mutantes y que en el primer episodio se mostró como el enemigo principal de David y compañía, pero la serie decidió centrarse más en la batalla interna de David porque eso les daba una excusa para explotar esos escenarios psicodélicos audiovisualmente impresionantes teniendo en cuenta que gran parte de los episodios los hemos pasado en diferentes planos astrales. 


Hawley se inspiró en las obras de David Lynch para armar la estructura de su historia, la cual reflejaría el contenido de la misma sin necesariamente especificarla. 

 En este caso, el espectador debía preguntarse al igual que el protagonista qué es real y qué es no, ¿cuáles son las habilidades de David y cuáles son producto de su enfermedad? El segundo y tercer episodio de Legion son prácticamente iguales, aunque el 1x03 se vaya por un lado más terrorífico, ambos son un viaje por la caótica mente de David, sería el primer viaje a las memorias de David, para después navegar por planos astrales creados por David. De ese mismo modo, se nos va revelando que hay algo mucho más peligroso en David que su inestabilidad mental. Desde un principio, la serie nos advertía que no confiemos en la perspectiva de David y es por medio de los demás personajes vamos descubriendo la verdad. El mejor capítulo de la temporada es el 1x06 en donde se confirma que The Shadow King creaba recuerdos falsos en la mente de David; desde su perro de infancia hasta tomar forma de su amiga Lenny.

 Y es a partir de entonces, en donde Aubrey Plaza, quien interpreta a Lenny, se robó el show. 

La revelación de Lenny (Aubrey Plaza) como “the big bad” de la temporada fue absolutamente gratificante y es que la actriz tiene la habilidad de hacer comedia aterradora gracias a su presencia enigmática. Como siempre digo, solo puedes medir a un héroe por sus villanos, pues, el enemigo de David es fucking brillante y no me refiero a sus planes - que no los conocemos - sino a que logró manipular a David por años sin que este se diera cuenta. En la segunda temporada, estará suelta en plaza y esa escapatoria final nos confirma que tenemos en nuestras narices a una de las villanas más traviesas y poderosas en la historia de las series. Syd le proveía de cierta claridad mental a David.



El soporte de David

Legion estuvo centrado en David y Syd (Rachel Keller), quien, gracias a su extraña habilidad de poder cambiar de cuerpo con quien la toca, sirvió como un catalizador de David. Este amor es muy tierno por instantes y por otros, demasiado irracional es un perfecto reflejo de nuestro protagonista y de la historia per se; el enamoramiento de David y Syd fue en un principio una ilusión óptica, razón por la cual escuchamos She's a rainbow de los Rolling Stone, no se conocían para amarse, pero después cada episodio ahonda más la conexión entre los dos y cómo es que sus habilidades y defectos se complementan.



 Mis personajes favoritos fueron Cary Loudermilk (Bill Irwin) y Kerry (Amber Midthunder) por esa relación simbiótica que los une. Me encantó que Kerry sea el “musculo” del grupo y Carrie sea el que prácticamente le explique al público qué diablos está sucediendo con David o en la serie en general, sin embargo, pese a que Kerry es la fuerte del dúo, sufre cuando Carrie la abandona lo que melló su relación.



 El poder de Ptonomy Wallace (Jeremie Harris ) es definitivamente uno de los más cooles que he visto tanto en series y en películas. El poder viajar a los recuerdos es una habilidad perfecta para Legion y que supo aprovecharla al máximo. Por su parte, Melanie Bird (Jean Smart) sigue teniendo un halo misterioso aunque sepamos un par de cosas de su pasado con Oliver (Jemaine Clement). Finalmente, "The Eye" (Mackenzie Gray) fue un cazador formidable, un enemigo de altura, y considerando que tuvimos un cliffhanger en donde prácticamente los buenos y los malos van a tener que trabajar juntos para enfrentarse al fugado Shadow King, entonces, sería interesante verlo con Kerry en lugar de versus Kerry.



Tengo que mencionar los cortos dentro de los propios episodios; la introducción a la tortuosa vida de David, el momento Bollywood, la minipelicula silenciosa del Shadow King vs. Syd y Kerry, David racional ayudando a David dandole las pautas para que revele su historia verdad, y la humanización del malo de turno, que por cierto es gay y tiene un hijo moreno, han sido la punta del iceberg de una maravilla audiovisual. Legion ha sido muy sutil al dar guiños sobre su conexión con The X Men - especialmente cuando en los comics, el padre de David es Charles Xavier - y al desarrollarse en una época sin especificar. Legion ha dejado varias historias abiertas y misterios sin reslver, pero no hay problema porque Fx ha confirmado una segunda temporada de la serie.

*Algunos de los pequeños cortos:

El momento Bollywood


El origen de David


http://elyalovi.tumblr.com/post/158954819930/eggogorgon-legion-s1-david-hallers-origin

El corto silencioso


http://lennybusker.tumblr.com/post/159116519845/legion-2017