lunes, 24 de febrero de 2020

#Dickinson: Bad Luck Emily (La surreal historia de la poeta más cool de EEUU)

 ¿Quién diría que una serie sobre Emily Dickinson sería la propuesta más original y surreal de AppleTv? Pues, nadie. Esa es la verdad. ¿Por qué? Porque el resumen de la vida de la prolífica poeta es básicamente que escribía en su cuarto aislada del mundo, y sin embargo, sus obras son la prueba de su vena artística y de su imaginación sin límites. La serie, entonces, recoge el reto de gratificar el mundo interno y externo de Emily Dickinson y lo hace con un despliegue de creatividad único, presentando su historia a través de una comedia bastante disfuncional. 



Dickinson” bien podría llamarse “Bad Luck Emily” o “Todos odian a Emily” porque nada está a su favor de su figura principal; su madre (Jane Krakowski) quiere que ella se case, su hermano Austin (Adrian Enscoe) está obsesionado con casarse con Susan Gilbert (Ella Hunt), que sucede que es la mejor amiga, musa y amante de Emily, su mejor amigo quiere casarse con ella, el único hombre por el que se siente atraída, Ben Newton (Matt Lauria), muere y su padre Edward Dickinson (Toby Huss) quiere evitar que pueda publicar algo porque cree que manchará el apellido Dickinson. Esta broma recurrente es una de las cosas más predecible de la serie y a la vez, la más graciosa ya que nosotros sabemos que el apellido Dickinson está en la historia precisamente por los escritos de Emily. 


Desdichada y sin suerte, la pobre de Emily goza de muy pocos triunfos en la serie, incluso cuando parece que saldrá victoriosa, la rebeldía le cuesta reniegos y hasta una cachetada. 

Ciertas decisiones deliberadas de la serie pueden resultar un tanto no convencionales. Por ejemplo, el uso de hip hop, las alucinaciones de Emily, la abeja animada e imaginaria de la poeta y secuencias en forma de collage de bailes y reuniones. Estos anacronismos hacen que la serie se sienta más cool y más actual pese a que se desarrolla en el pasado. Algo parecido intenta “Gentleman Jack” con una protagonista que rompe la cuarta pared y nos vuelve su cómplice en sus dilemas y problemas emocionales. En “Dickinson”, Emily no rompe la cuarta pared, pero el guión contiene líneas y referencias que los espectadores comprenderán y disfrutaran. 


Mi favorita es el cameo de Louisa May Alcott que en plena cena navideña suelta la idea de una novela que pretende escribir y que más adelante se convertiría en el clásico “Mujercitas”.

 “Dickinson” no es la primera serie que utiliza canciones modernas cuando su historia se desarrolla en otra época, como es el caso de “Peaky Blinders”, pero podría haber corrido un riesgo con esa atrevida elección musical. Por ejemplo, en “Las Chicas del Cable”, cuya historia se desarrolla en la década de 1920, la banda sonora no es históricamente precisa a la época, es más son canciones de pop, cuya letra (en inglés para colmo) no coincidiesen con la escena ni menos con la ambientación y terminan malogrando el momento. En “Dickinson”, el soundtrack, compuesto por música contemporánea de pop alternativo y hip hop, es una elección bizarra, pero que encaja a la perfección con la estética peculiar, fantástica y surreal con el que pretende distinguirse.



Por supuesto, la serie no podría sostenerse si no tuviera una actriz como Hailee Steinfeld, que además de compartir excelente química con todo lo que le rodea, tiene ese porte de adolescente privilegiada, astuta, excéntrica y dramática que hace que nos encariñemos de inmediato con Emily Dickinson. Sin embargo, uno de los principales problemas de la serie es que solo profundiza en las complejidades de Emily, Sue y Lavinia (Anna Baryshnikov), mientras que los demás personajes o parecen caricaturas de la propia época, como es el caso de Austin o son una colección de idiotas. 


El único que se salva es Ben, pero solo se trata del interés amoroso de Emily. 

Lo mejor de la serie es la forma en la que ilustra los poemas de Emily, sus metáforas, alegorías, delirios y problemas. La mujer siempre estuvo adelantada a su era, nunca pudo encajar en los roles tradicionales de su tiempo, y la serie sabe que esa es una historia que incluso en la actualidad puede resonar. 




Con “Dickinson”, una serie sobre una poeta del siglo 18, “Apple Tv” busca atraer público joven, o por lo menos eso intenta ya que la producción está dirigida a ese demográfico. No obstante, el principal atractivo de “Dickinson” es que es lo suficiente rara y atrevida para una comedia ingeniosa en donde resalta un dialogo pulcro y una visión muy creativa que trae a la era de plataformas streamings a una artista inmortalizada ya en el mundo de la letras.

viernes, 21 de febrero de 2020

Todas las muertes de #BojackHorseman y #TheGoodPlace

Parte 2: “Bojack Horseman”: Aceptar el pasado, vivir en el presente, tener un futuro

 “The Good Place” y “Bojack Horseman” terminaron logrando algo casi imposible, pues, la opinión unánime es que los dos finales han cerrado sus historias con una mezcla de gracia y sentimentalismo, pero sobre todo le han hecho justicia a esos personajes de los cuales nos enamoramos. 




 En la segunda parte de la última temporada, finalmente, se destapa la verdad de Bojack Horseman (Will Arnett) y a él no le queda otra cosa que asumir las consecuencias de su comportamiento tóxico, abusivo y autodestructivo. Lo peor de todo es que, así como lo hizo en varias oportunidades, Bojack podría haberse salido con la suya, pero su narcisismo reveló una vez más lo peor de él y lo perdió casi todo porque, aunque Bojack iba en camino a tener una vida relativamente saludable y sobria, aún conservaba esa frescura de pensar que nada había sido su culpa y que era una “víctima de las circunstancias”. Bojack ya estaba a punto de recaer en sus adicciones luego de desastrosa entrevista en la que alguien le dijo todas sus verdades; incluyendo sus relaciones inapropiadas y su posición privilegiada, pero no es hasta que su lee la carta de su hermanastra Hollyhock (Aparna Nancherla) que decide sucumbir a sus adicciones de nuevo. 



La teoría más oscura y más popular de esta serie era que Bojack terminaría muriendo ahogado en su propia piscina. Muchas pistas apuntaban a este fatal desenlace; el intro de la serie termina con Bojack flotando en su piscina mientras todos los están mirando, en la pintura favorita de Bojack hay dos Bojack, uno en la piscina y otro observándolo y Ana Spanakopita le contó una historia sobre alguien ahogándose. Teniendo en cuenta las tendencias autodestructivas de nuestro caballo favorito, la teoría tenía sentido. Así en el antepenúltimo episodio, Bojack tiene su última borrachera y termina irrumpiendo la que hasta hace poco era su casa. Todo hace indicar que la cosa no va a terminar bien. 



En el episodio “The View From Halfway Down” estamos viendo lo que sería el “The Good Place” de Bojack, que como en el giro de la primera temporada la serie de la NBC, termina siendo en realidad “The Bad Place”. Bojack aparece en su casa para cenar con aquellos seres que marcaron su vida, seres que ya no están porque murieron, seres que parecen invitarlo a aceptar su nueva realidad, seres que intentan buscarle sentido a la vida en la muerte. El mismo Bojack admite que no es la primera vez que esto sucede, ya que esta escena la tiene cada vez que se ha excedido, cada vez que ha estado cerca de la muerte, ha tenido la misma cena, pero a diferencia de otras veces, al final del episodio, se confirma que Bojack está muriendo ahogado, no puede despertarse y nadie vendrá a salvarlo. Cada uno de los seres querido y admirados de Bojack se va despidiendo, mientras que el caballo se resiste y busca un modo de escapar. La muerte para Bojack es una mancha negra que consume a sus seres queridos para desaparecerlos por completo y él es el siguiente. No hay nada después. La muerte es el final y punto.







 Como ya nos tiene acostumbrados, “Bojack Horseman” presenta un episodio cuyo surrealismo marca la diferencia frente a los demás, por eso, “The View From Halfway” es el mejor episodio de la última temporada y también pudo haber servido como una conclusión, aunque sería demasiado fuerte aceptar que Bojack ha muerto, estaría acorde con ese halo pesimista de la serie. Sin embargo, en el último episodio descubrimos que Bojack no murió. 

Adiós, Mr. Blue

 El caballo ahora está en la cárcel, pero se le concede un día en libertad para que asista a la boda de Princess Carolyn (Amy Sedaris). Mr. Peanutbutter (Paul F. Tompkins) y Todd Chavez (Aaron Paul) vuelven a demonstrar su incondicional amistad a Bojack brindándole compañía y uno que otro consejo. En la última escena, Bojack y Diane (Alison Brie) tienen una última conversación en la que Diane le agradece la amistad de Bojack, pero le dice que en adelante ya no podría ser su amiga. Antes de ahogarse, la última llamada de Bojack fue a Diane, pero como ella estaba en Chicago, no podía hacer nada por él y eso es algo que la angustió demasiado. Si Bojack hubiera muerto, Diana jamás se hubiera perdonado a sí misma, pero como Bojack sobrevivió no puede evitar seguir molesta con él al mismo tiempo que está aliviada. Durante toda la serie, Bojack se apoyó en Diane para que ella sea su compás moral y para que lo ayude a ser una mejor persona, pero ahora entiende que eso se ha convertido en una carga demasiado pesada y no debería ser Diane quien cargue con esa cruz.



 Bojack entiende el daño que le ha causado porque lo ha vivido antes con Sarah Lynn y terminó arrastrándola hasta su propia muerte. Además, Diane también tiene sus propios problemas, su propia depresión, su propia inseguridad y su propia búsqueda de la felicidad. La única responsabilidad que debe tener Diane es ser feliz y la única responsabilidad que debe tener Boack es mantenerse sobrio e intentar ser una mejor persona por sí solo. Romper la amistad, aunque sea doloroso, es necesario para que Bojack no la vuelva a herir ni a jalar a nadie si vuelve a caer en su ciclo autodestructivo.



La serie cierra su historia con una canción precisa, apropiada y sentida. "Mr Blue" de Catherine Feeny, quien escribió la letra inspirada en una relación tumultuosa que tuvo con su exnovio. La melancólica balada no está escrita con ánimos reclamo, sino como una forma de reconocer que aunque se quieren, simplemente no son el uno para el otro y es necesario seguir adelante. De ese “Mr Blue” también podría deslizarse el “feeling blue” que es una frase que expresa que el sentimiento de tristeza. En el marco de la serie, Bojack ha sido ese “Mr Blue” con su intensa tristeza. La canción calza como anillo al dedo al momento ya que representa el estado de Diane y también el de nosotros mismos en referencia a Bojack, es alguien que queremos, pero de quien nos debemos despedir y está bien decir adiós.


 "Mr. Blue, I told you that I love you, please believe me. 
Mr. Blue, I have to go now, darling don't be angry. 
I know that you're tired, I know that you're sour and sick and sad, for some reason. 
So I'll leave you with a smile, kiss you on the cheek and you will call it treason".

 “Bojack Horseman” le dio un cierre feliz y perfecto a cada uno de sus personajes, Princess Carolyn encontró el amor, Todd está arreglando su relación con su madre, Mr Peanutbutter está aprendiendo de su soledad, todos son felices excepto uno; el propio Bojack. Pero está bien porque no estaba en las cartas que Bojack, después de una temporada tan fuerte, termine encontrando la felicidad después de tocar fondo nuevamente, en cambio, tras sobrevivir su relapso y el purgatorio, Bojack ha logrado encontrar esa estabilidad emocional que tanto necesitaba.



 Michael dijo “la muerte le da sentido a la vida”, Bojack dice que “la vida es una perra y después mueres” y Diane le responde “la vida es una perra y después sigues viviendo”. Pero el mensaje más adecuado de ambas series puede ser resumido en la respuesta que le da Eleanor a Janet cuando le pregunta qué estará haciendo Michael en la tierra. “Estará haciendo lo mismo que cualquier humano. Algunos buenos días. Algunos malos días. Tendrá buenos amigos. Algunas personas que no soporta. Está aprendiendo cosas por sí solo. Con suerte, aprenderá a pedir ayuda cuando la necesite. Se está equivocando, lo intentará otra vez y otra vez se equivocará y tratará de enmendarlo después. Es lo que todos hacen”. A esta frase le podemos agregar el consejo más icónico de la primera temporada de “Bojack”: “Cada día se hace un poco más fácil, pero tienes que hacerlo todos los días. Esa es la parte difícil, pero se pone fácil”. Paradójicamente, todas las muertes en “The Good Place” y “Bojack Horseman” nos recuerdan lo importante que es la vida. “The Good Place” con su tono es esperanzador nos asegura que el cambio es posible y “Bojack Horseman” con esa melancolía nata que lo caracteriza enfatiza la importancia de aceptar el pasado y tomar un día a la vez.

También puedes leer: 
-Todas las muertes de  #TheGoodPlace y #BojackHorseman (Parte 1)
-#BojackHorseman T6 Parte 1: Ser una mejor persona no borra el pasado 

lunes, 17 de febrero de 2020

Todas las muertes de #TheGoodPlace y #BojackHorseman

En octubre del año pasado, la Youtuber Chloe Dykstra publicó un tweet donde aconsejaba ver “Bojack Horseman” alternado con “The Good Place” para que el temor existencial no te coma el alma. Es gracioso porque es verdad. En cierta forma, “Bojack Horseman” y “The Good Place” se balanceaban entre sí porque uno es melancólicamente pesimista y la otra positivamente esperanzadora. Si “The Good Place” te decía que las personas pueden ser mejores, “Bojack Horseman” te mostraba que la gente solo empeora con el tiempo. En una coincidencia karmática, “The Good Place” y “Bojack Horseman”, las dos mejores comedidas de la década, terminaron el mismo año, el mismo mes y la misma semana. “The Good Place” se despidió el 30 de enero y Netflix estrenó la segunda parte de la última temporada de “Bojack Horseman” el día siguiente, 31 de enero, con lo que es muy posible que los dos capítulos finales hayan sido vistos el mismo fin de semana. 



Parte 1: Las dos muertes de #TheGoodPlace 

Después de toda una temporada en la que Michael (Ted Danson) y compañía buscaban salvar a la humanidad, finalmente, lo logran y la recompensa es entrar al verdadero “Good Place”. Al final del antepenúltimo episodio, “Mondays, Am I Right?”, todos suben a un globo aerostático que los llevará al paraíso prometido. La serie bien pudo haber terminado allí, pero entonces, se hubiera dejado al aire el misterio de cómo ese “Good Place”. En el siguiente episodio, el penúltimo titulado “Patty”, el grupo ya está en ese lugar preparado para disfrutar la eternidad, pero el problema es que el ciclo infinito de deseos cumplidos y sueños hechos realidad aburre a cualquiera y convierte en casi zombies a sus habitantes. De nuevo, el grupo tiene que encontrar una forma de arreglar este lugar y que la recompensa no se sienta como una tortura permanente. La solución es simple; un portal. El portal simboliza una segunda muerte después de que has alcanzado la paz. Nadie sabe lo que realmente pasa después que cruzas esta puerta, ni si quiera la propia Janet (D’Arcy Carden), Michael solo dice que el tiempo en el universo de quien cruza el portal habrá acabado. 



La serie también pudo haber terminado aquí, después de todo, sabíamos que el punto de toda la serie era que Chidi (William Jackson Harper), Eleanor (Kristen Bell), Jason (Manny Jancito) y Tahani (Jameela Jamil) ingresen al “The Good Place”, pero al final el creador Michel Schur nos ofreció una última lección no solo sobre la vida, sino también sobre la muerte ya que la muerte le da sentido a la vida e incluso a la vida después de la muerte. Recordemos que el cuarteto principal ha estado muerto todo este tiempo. El mismo título “Whenever You’re Ready (Cuando estés listo) nos adelanta lo que vamos a ver, cuando estén listos, Chidi, Eleanor, Jason y Tahani se despedirán del “Good Place”, pero los que se irán no son los mismos que conocimos, los cuatro se ha embarcado en el camino para ser la mejor versión posible de ellos mismos y en el proceso han madurado lo suficiente como para disfrutar el paraíso y también para darse cuenta cuando es el momento para cruzar el portal. De ese modo, el hombre más impulsivo del mundo, Jason Mendoza, decide que es tiempo de irse después de ganar un juego imposible con su equipo favorito, la mujer que le encantaba llamar la atención, Tahani, decide ser una arquitecta y así diseñar pruebas para que otras personas puedan entrar a “The Good Place”, una labor en la cual jamás será reconocida por sus esfuerzos, el hombre más indeciso del mundo, Chidi, está absolutamente seguro que ya es tiempo de cruzar el lumbral pero ha retrasado hacerlo por Eleanor y la mujer más egoísta del mundo, Eleanor, convence a Mindy St. Claire (Maribeth Monroe) a tomar la prueba para que eventualmente pueda ir al “Good Place” y también convence a la jueza de convertir a Michael en humano. Cada uno cierra su propio círculo superando esos defectos que los llevaron al “Bad Place” e incluso el propio Michael es recompensado y ahora podrá experimentar una vida normal.



Si hay algo que siempre ha caracterizado a “The Good Place” es que siempre ha sido transparente con los espectadores. Toda la serie, incluyendo sus increíbles giros, tenía como mensaje que uno puede ser una mejor persona, pero si no puedes serlo, está bien que comiences por simplemente intentarlo. Estas cuatro temporadas hemos visto el camino de personajes alejados a la perfección, por eso era tan sencillo identificarse con ellos, con defectos como la inseguridad, el narcisimo y egoísmo, pero dispuestos a aprender a ser mejores. Esa ha sido parte de su clave del éxito, la otra parte radica en su capacidad de ver lo mejor en las personas, incluso cuando ellas mismas no lo vea. La visión de la serie es tan pero tan optimista que incluso la muerte es una nueva oportunidad y la última muerte, representada en el portal, sigue sin responder qué pasa después de la vida, pero deja la esperanza que tal vez sea algo mejor.    

“When you feel happy and satisfied and complete, and you want to leave the Good Place for good, you can just walk through it and your time in the universe will end.” 


Cuando Elaonor cruza la puerta lo siguiente que vemos son pequeñas partículas que regresan a la tierra. Una teoría dice que esas pequeñas luces brillantes simbolizan todo lo bueno de los personajes y el hecho que regresen al mundo es una forma de esparcir ese lado bueno. 

Pero mientras “The GoodPlace” te dice que no debes temerle a la muerte, el penúltimo episodio “Bojack Horseman” representa a la muerte como una mancha negra que caza y atormenta. 

(Parte 2: será publicado el viernes)

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viernes, 14 de febrero de 2020

#SexEducation: Las lecciones y las polémicas de la serie

“Sex Education”, creado por Laurie Nunn, ha mantenido la calidad en una segunda temporada tan entretenida como atrevida. En esta nueva entrega se ha enfocado en la importancia de las relaciones no solo románticas, sino amicales y también se ha tomado su tiempo con personajes que aunque secundarios, no significa que son menos importantes. Uno de los aspectos más extraños de la serie es que su último episodio ha resultado divisivo en las redes sociales. No es la primera vez que "Sex Education" causa polémica, después de todo se trata de una serie que gira al rededor del sexo, pero  también ha dejado varias lecciones en el camino. Aquí algunas de las elecciones y las polémicas:



LECCIÓN: Un buen amigo es alguien que sabe cuándo hablar cuando no puedes hacerlo tú 

 Durante la segunda temporada, Viv Odesanya (Chinenye Ezeudu) fue la tutora de Jackson Marchetti (Kedar Williams-Stirling)… y en el proceso se volvieron muy buenos amigos. Ella lo ayudó a obtener el rol de Romeo en la obra estudiantil, él la ayudó a ella conquistar al chico que le gustaba. Uno de los momentos más emotivos de la serie es cuando Viv ayuda a Jackson a controlar su ataque de pánico e incluso resiste que Jackson descargue su ira en su contra luego que Viv le sugiriera que le contara a sus madres la presión que siente cada vez que se ve obligado a competir en natación. Jackson no podía hablar con sus madres sobre el tema, pero Viv sí y lo así lo hizo. Viv le reveló a las madres de Jackson la autolesión que se produjo a sí mismo para dejar de nadar, claro esto, llevó a una confrontación familiar y también a una conversación sincera. No le tomó mucho tiempo a Jackson darse cuenta que Viv tomó la decisión correcta al hablar con sus madres, porque un buen amigo es alguien que sabe cuándo hablar cuando no puedes hacerlo tú. 



 POLÉMICA: Maeve vs. Ola 

Para comenzar la única razón por la que estas dos chicas se odian es porque ambas sienten algo por Otis Milburn (Asa Butterfield) y como vimos esta temporada; tampoco es para tanto. Obviamente, no todas pueden ser amigas en la secundaria y la serie necesita drama, por eso, en un claro ejemplo de mal tiempo, Maeve Wiley (Emma Mackey), a lo Rachel, le dijo a Otis que le gustaba cuando él estaba con Ola Nyman (Patricia Allison), pero Otis, muy a lo Ross, tomó la decisión correcta de quedarse con su novia pese a sus sentimientos por Maeve. Entonces, el odio entre Maeve y Ole, aunque justificado, causa polémica porque se tratan de personajes interesantes por sí solas como para odiarse independientemente de Otis.



 LECCIÓN: Los padres son humanos 

Mientras ciertas series juveniles presentaban a los padres como figuras perfectas y asexuales, otras retrataban a los padres con una actitud indiferente respecto a la vida de sus propios hijos, pues, en “Sex Education”, los padres no son buenos ni malos, ni asexuados ni indiferentes, son humanos y sus dramas también son importantes incluso aunque no nos caiga Michael Groff (Alistair Petrie) ni Remi Milburn (James Purefoy). Por ejemplo, las mentiras compulsivas del padre de Otis lo dejaron solo al igual que las acciones del director Groff. La ambivalencia de Jean Milburn (Gillian Anderson), además del hecho que su hijo se portara como un idiota, arruinó su relación con Jakob (Mikael Persbrandt) y ahora con el corazón roto y embarazada. A veces nos olvidamos que los padres también son humanos.



 POLÉMICA: El slow burn de Otis y Maeve 

La principal queja en las redes sociales es que después de SOLO dos temporadas, la serie aún no junta a Otis y Maeve. Sin embargo, hace años, las series disfrutaban más con el juego “will they/won’t they”, ingeniándose obstáculo tras obstáculo y ofreciéndonos teaser tras teaser antes de poder juntar de manera oficial a una pareja. Recordemos que “Castle” recién juntó a sus protagonistas en la temporada seis, “Bones” tardó 8 temporadas y “Chuck” 3 temporadas… Volviendo a “Sex Education”, al parecer su estilo retro también implica resucitar el slow burn como para retar la impaciencia de los millennials. No obstante, el regreso del slow burn también nos recuerda de la existencia de “La maldición Moonlighting”, según la cual, juntar a los protagonistas después de un prologado coqueteo puede provocar una cancelación abrupta. Así la sucedió a la serie Cybill Sheperd y Bruce Willis,Moonlighting”, que fue cancelado justo después de que sus protagonistas se acostaran. El problema es que se creía, erróneamente, que unir a las parejas mataba el show, cuando en realidad el problema era que cuando unes a la pareja principal es muy difícil encontrar una historia que cause el mismo entusiasmo que ocasiona ver el juego previo del coqueteo. En este caso, “Sex Education” no se va a enfrentar a esta maldición per se, porque no tiene que preocuparse por el rating ni los capítulos semanales, además, la clave para vencer esta maldición es simple: escribir buenas historias y eso algo que “Sex Educacion” hace muy bien.



LECCIÓN: Nunca dejes tu celular 

Así como Ola en la primera temporada, el principal rol de Isaac en esta segunda temporada es impedir que Maeve y Otis estén juntos. El problema es que hasta el momento en el que borra el mensaje que contiene la declaración de amor de Otis, Isaac era un personaje simpático que tenía el chance desarrollar una amistad única con Maeve, pero en el momento en el que borro el mensaje, para las redes sociales se volvió en un obstáculo. Lo más indignante es que ya era difícil de creer que Maeve se vaya a comprar sin su celular o que al regresar no note que Isaac borró el mensaje… también debemos de aceptar que Otis prácticamente le pidió a Isaac, quien no le cae muy bien porque sospecha que quiera algo con Maeve, que le diga que revise su celular… Lo que sea, la única lección que podemos sacar de esta terrible historia es nunca dejes tu celular.


 POLÉMICA: Eric escoge a Adam 

No se trata de ser "Team Rahim". Desde el punto de vista de la narrativa, la decisión de Eric Effiong (Ncuti Gatwa) de escoger a Adam Groff (Connor Swindells) es correcta porque ha seguido su corazón, sin embargo, se trata de una decisión polémica porque, como Otis nos recordó esta temporada, ha elegido a Adam, un tipo que lo atormentó y lo hizo miserable durante años. En las redes sociales hay quienes piensan que esta decisión manda un mal mensaje porque se está tratando de justificar el abuso como un gesto romántico de quien no sabe cómo expresarse. Es verdad que la decisión de Eric no borra todo el año ocasionado por Adam ni tampoco justifica su “te pego porque te quiero” y ni si quiera significa que lo ha perdonado, solo que por ahora está dispuesto a darle una oportunidad.



 LECCIÓN: No es no 

 En el séptimo episodio de la primera temporada, Otis tiene un cliente que insiste en conquistar a una chica que le gusta pese a que ella le ha dicho que no en diferentes oportunidades. En el baile de la secundaria, este chico intenta suicidarse y para evitarlo, Otis da un discurso sobre el amor y sobre cómo a veces, las personas que nos gustan, no les gustamos de vuelta. Durante toda la serie se ha remarcado el mensaje del consenso, incluso entre parejas, pero en esta escena en particular se aclara un mal concepto que se desarrolló a partir de la comedia romántica y que ha calado en la sociedad: si una mujer te dice que no, tienes insistir y conquistarla. El discurso de Otis intenta romper este estereotipo de la necesidad de un gran gesto romántico para conquistar a alguien. Este poderoso mensaje continúa va más allá, pues, “Sex Education” también enseña que no solamente puedes decir “no” a alguien que no te gusta, sino a algo que no te gusta o con lo que no te sientes cómodo.



 POLÉMICA: El aborto de Maeve 

Uno de los temas más polémicos durante la primera temporada es que Maeve se realizó un aborto en el tercer episodio. La serie se desarrolla en Reino Unido donde el aborto es legal y el procedimiento se puede hacer en una clínica. Pese a ello, el tema no deja de ser controversial, especialmente, cuando es una adolescente quien lo realiza. El capítulo no es una campaña a favor del aborto legal, pero sí nos permite acompañar a Maeve en cada paso desde que llega a la clínica y en la puerta se encuentra una miniprotesta de dos chicos “Pro-vida” hasta que sale de alta. Se trata de uno de los mejores capítulos de "Sex Education".



 LECCIÓN: Aceptación

 “Sex Education” ha abordado de manera divertida y sincera la exploración de la sexualidad en la juventud. La secundaria en la que se desarrolla la serie es bastante tolerante y de mente abierta y pese a eso, para varios de los personajes es difícil aceptar lo que sienten o encontrar una forma de expresarse de una manera clara. Si bien “Sex Education” celebra la diversidad y la representación a través de sus historias, una de las elecciones más importantes que quiere deja es la aceptación personal.



 POLÉMICA: La campaña de Netflix 

Antes del estreno de la segunda temporada de “Sex Education”, Netflix lanzó una campaña para promocionar la serie en España. Gigantografías con las frases “Querrás tragártela enterita” y “a veces la realidad supera a la fricción” fueron colgadas en las calles más transitadas de Madrid, las cuales causaron gracia e irritación. Hubo quienes pidieron que se sacara esta publicidad. Netflix tomó toda la controversia con humor y subió un video del momento en el que retira gigantografía con la frase “hemos durado poco”. Dicen que no hay publicidad mala y Netflix lo sabe.



 LECCIÓN: No estás sola 

La historia más importante de la segunda temporada, por supuesto, fue la enfocada en Aimee (Aimee Lou Wood quien sufre un trauma emocional luego que un pervertido eyaculara sobre ella en un bus. En el séptimo capítulo, un castigo inesperado hace que las chicas hablen de sus propias experiencias y descubren que lo que tienen en común es que también ha sufrido de una u otra manera por el comportamiento inapropiado de los hombres. Al día siguiente, estas chicas resguardan a Aimee en el bus. Si bien esto no sana las heridas de Aimee, es el comienzo del proceso de sanación. Ver a este grupo de chicas que no tienen nada en común más que ser el soporte de Aimee hace que el momento sea poderoso. Aimee no está sola y tú tampoco.


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-#SexEducation T2: Todas somos Aimee 

lunes, 10 de febrero de 2020

#SexEducation T2: Todas somos Aimee

La serie creada por Laurie Nunn, “Sex Education”, fue una de las sorpresas más atrevidas que ofreció Netflix en el 2019. Esta comedia de adolescentes cuenta con el plus de abordar el tema del sexo de una manera avezada, jovial y terrenal. Para esto, la primera temporada tuvo como eje una clínica sexual, creada por Maeve Wiley (Emma Mackey) y Otis (Asa Butterfield), donde los estudiantes podían realizar sus consultas sobre sus problemas sentimentales y hormonales. Es fácil comprender por qué “Sex Education” se ha vuelto un fenómeno ya que cualquiera que haya pasado por la adolescencia sabe lo complicado y confusa que esa etapa y la serie gráfica con gracia esa tumultuosa experiencia. Además, el modo en que la serie mezcla dilemas actuales con un estilo audiovisual retro genera un ambiente nostálgico, pero contemporáneo; realmente es una joya británica, y por eso, quizás debemos ignorar que la segunda temporada es casi un remake de la película “Mean Girls”


Ya olvidándonos de los parecidos asombrosos o las extrañas coincidencias entre la película de Lindsay Lohan y la serie de Netflix, en su segunda temporada, “Sex Education” continuó zambulléndose en los enredos amorosos de los chicos mientras se va explorando la fluidez de la sexualidad, la identidad de género, la salud mental, pero la historia más importante le tocó a Aimee Gibbs. 



El personaje de Aimee Lou Wood sufre ce acuso sexual en un bus. Un extraño se masturba en ella y le deja el jean manchado de semen. Maeve, la mejor amiga de Aime, la acompaña para denunciar este acto ante la comisaría. Conforme los episodios van a avanzando, nos damos cuenta lo mucho que este evento ha afectado a Aimee y entendemos que su reacción inicial de minimizar el “incidente” evitaba que procese la agresión que sufrió, sin embargo, ese momento la atormenta; la cara del victimario la abruma y ya no puede subir a ese bus por temor. Tampoco puede estar con su novio y termina rompiendo con él. 


En el séptimo episodio, la profesora Sands (Rakhee Thakrar) castiga a las chicas por creer erróneamente que pintaron en la pared una frase que la denigraba. Les da como castigo que encuentren algo en común entre ellas, algo difícil (por no decir imposible) pues la mayoría ni se cae, además, Maeve y Ola Nyman (Patricia Allison) no se odian por culpa de Otis, Lily Iglehart (Tanya Reynolds) está ignorando a Ola mientras que Olivia (Simone Ashley) y Viv (Chinenye Ezeudu) pertenecen a dos grupos casi antagónicos en la secundaria. Olivia es la popular y Viv es la nerd. En medio de las indirectas directas que se mandan todas, Aimee rompe en lágrimas frustrada e indignada y confiesa que está triste porque no puede subir al bus. 

Aimee: "No puedo subir al bus"

Ver así a Aimee, en ese estado de vulnerabilidad y con el espíritu quebrado, hace que las chicas se sinceren y revelen diferentes momentos en los que se vieron acosadas ellas mismas. Ese es el punto en común que encuentra más allá de las rivalidades y dramas personales, y ese punto en común resulta es un punto en común universal que sobre pasa la ficción porque si eres mujer también te ha sucedido algo similar, tal vez no tan grave, pero que entra en la misma categoría de acoso y que te ha dejado tan impactada como a Aimee. Ese punto en común es que todas hemos sido Aimee Gibbs en algún momento y el mensaje que la serie quiere dejarnos es que no estamos solas.



Al día siguiente, las chicas esperan a Aimee en el paradero y la acompañan en el bus. Todas se sientan en la última fila, asegurándose que Aimee se sienta protegida con la esperanza de que retorne esa seguridad que había perdido tras la agresión. Esta escena, la más poderosa de la temporada y probablemente la más icónica de la serie, es tan importante como la escena del pasadizo de “Grey’s Anatomy” en donde las doctoras y enfermeras forman dos filas para resguardar en su traslado a la sala de operaciones a una paciente que ha sido violada. Por supuesto, lo sucedido con la paciente de “Grey” es el peor escenario, pero eso no significa que lo sucedido con Aimee no haya sido grave, ambas son agresiones en diferente escala y el mensaje de las dos series es el mismo: la solidaridad entre mujeres en el marco de un abuso sexual. 



Ya hemos visto antes como diferentes series han insertado mensajes sociales en sus historias, pero en el caso “Sex Education”, la importancia es mayor debido al público al que se dirige. Además, literalmente se está tomando en serio su título y está siendo un curso, con matices ficticios, de educación sexual porque hablar sobre sexo no solamente se refiere al acto consentido, sino también a las agresiones sexuales y sus repercusiones.

viernes, 7 de febrero de 2020

#TheMorningShow: Lo bueno, lo malo y lo feminista

El contar con Jennifer Aniston, Reese Witherspoon y Steve Carell como los protagonistas le permitió a “The Morning Show” sostenerse lo necesario para poder desarrollar su mayor potencial. El problema es que la serie estelar de Apple TV+ tardó casi toda su primera temporada para recién mostrar su mejor versión en los dos últimos episodios. Si bien la serie no es la más representativa de la era #MeToo, acoge el tema para tratar otros problemas igual de espinosos, pero sumamente importantes a la par que va criticando la hipocresía de la industria televisiva. “The Morning Show” tiene sus fortalezas y sus debilidades, pero es mejor que hablemos de lo bueno, lo malo y lo feminista de la serie:



 LO BUENO: El regreso de Jennifer Aniston 

 Aunque “The Morning Show” tarda un poco en encontrar su "mojo", la actriz de “Friends” y protagonista de la serie, Jennifer Aniston, resalta desde el primer momento. La conductora estrella Alex Levy es un personaje soñado para Aniston porque puede desplegar sus dotes dramáticos a la par que va criticando esa industria del entretenimiento que siempre la pretendió encasillar. La frase más icónica de la serie “America me ama, por lo tanto, soy dueña de América” más parece una confesión de parte de Aniston que Levy tira como una granada para ganar la batalla ante los dueños del canal. "The Morning Show" trae de vuelta a Jennifer Aniston al mundo de las series en todo su glorioso esplendor. 



 LO MALO: Todos los hombres son idiotas 

Se puede decir que hasta cierto punto los hombres son los malos de la serie. La mayoría de los personajes masculinos en “The Morning show” son hombres blancos privilegiados que abusan de su poder o lo utilizan de manera inapropiada. Mitch Kessler es el ejemplo más representativo, pues, pese al carisma de Steven Carell, es fácil odiarlo teniendo en cuenta el abominable comportamiento que tenido con las mujeres y su personalidad narcisista que le hace pensar que no hizo nada malo. El único que no parece caer en este prototipo es Cory Ellison (Billy Crudup), pero él cae en el rubro de los que quieren ver el mundo arder solo porque es entretenido, sin embargo, lo principal en común que tienen todos los hombres de la serie es que son idiotas y se comportan como tal cada vez que están en pantalla.



 LO FEMINISTA: Bradley Jackson 

En las series sobre periodismo siempre hay un personaje que inspira a los demás a realizar un mejor periodismo. En "The Morning Show" ese personaje es Bradley Jackson (Reese Witherspoon). El rol que le ha tocado a Reese Witherspoon reivindica la profesión sin idealizar a la persona, al contrario, la mujer se hizo conocida cuando un video que la mostraba cuadrando a un protestante se hizo viral con lo que se evidencia un temperamento impulsivo. Según sus propias palabras, los conservadores piensan que es liberal y los liberales que es conservadora, lo que da muestra de su objetividad. Bradley Jackson siempre dice lo que piensa y siempre se muestra real aunque eso signifique revelar accidentalmente que se hizo un aborto cuando era adolescente. Un exabrupto que inesperadamente se convirtió en uno de los momentos más feministas de la serie.



 LO BUENO: El enigma de Cory Ellison 

Billy Crudup le da vida a Cory Ellison, el personaje más extravagante y enigmático de la serie. El rasgo más característico de este ejecutivo de canal es su imperturbable sonrisa en momentos difíciles, de caos y de tensión. El hombre ha confesado que le entretiene el drama detrás y ante cámara ocasionado por los lapsus honestos de Bradley Jackson y por la crisis tras las denuncias contra Mitch Kessler. La presencia de Cory Ellison en el ecosistema de la serie es una incógnita, no podemos considerarlo ni bueno ni tampoco malo, aunque las veces que decide apoyar el lado correcto, pero es porque le conviene, lo cierto es que jamás sabemos qué va a hacer después, lo que lo convierte en un agente del caos impredecible, un carta alocada que mejora el show. 


 LO MALO: Alex vs. Bradley 

La relación entre Alex Levy y Bradley Jackson es… compleja. Por las circunstancias en las que se conocen, en medio de la crisis del despido de Mitch, y por la propia decisión de Alex de elegirla como su co-conductora antes que el canal decida reemplazarla era obvio que la dinámica Alex – Bradley iba a tener altibajos, pero la serie no parece decidirse si las prefiere como compañeras o como rivales. De ese modo que se cae en el cliché de ponerlas a competir y como si eso no fuera suficiente, cada vez que pensamos que se encuentran en un mismo equipo, pese a sus diferencias, algo sucede y de nuevo las tenemos en dos esquinas diferentes. Más del 75% de la serie es Alex y Bradley peleando y apoyándose en los momentos más difíciles. “The Morning Show” tiene la suerte de contar con dos actrices fantásticas porque si no fuera por ellas hace rato el drama de las dos hubiera caído pesado. 



 LO FEMINISTA: Alex y Bradley 

El éxito de “The Morning Show” se reduce a Jennifer Aniston y Reese Witherspoon. La competencia no siempre grata entre las dos prende la chispa del drama en la serie y si bien es cierto que Alex y Bradley tienen diferencias muy marcadas en estilo de vida y en el plano profesional, como suele suceder en los dúos dinámicos, Bradley saca lo mejor y lo peor de Alex y Alex le devuelve el favor a Bradley demostrándole que las cosas no siempre son como las plantea. Cabe la pena destacar que la serie brilla de manera particular cuando sus protagonistas encuentran puntos en común, como cuando Alex le da la mano a Bradley antes de conducir su primer programa juntas o cuando Bradley consuela a Alex por su divorcio, pero especialmente cuando juntas denuncian al dueño del canal en un arrebato de valentía tras la trágica muerte de Hannah. Es como el slogan: son más fuertes juntas que separadas. 



 LO BUENO: El amor en tiempos de MeToo 

La denuncia contra Mitch Kessler por conducta inapropiada en el ambiente laboral da pie a la serie a tocar temas fuertes desde casos de acoso sexual, abuso de poder y toxicidad laboral. En medio de este ambiente, la relación entre el conductor Yanko Flores (Néstor Gastón Carbonell) y la asistenta de producción, Claire Canway (Bel Powley) le da un aire fresco a la serie y evita muchas veces que el drama se sienta demasiado pesado. Pero la función de esta pareja no es solamente aportar romanticismo, la serie quiere que nos cuestionemos si es posible que dos personas con jerarquías diferentes en el mismo trabajo puedan tener una relación genuina. Al parecer la respuesta es no, pero no por la jerarquía, sino por los prejuicios y la burocracia en control de daños tras el caso Kessler que terminan contaminando la única relación sana que vimos en “The Morning Show”. 



 LO MALO: La muerte de Hannah 

 La muerte de Hannah Shoenfeld (Gugu Mbatha-Raw) es el catalizador que “The Morning Show” necesitaba para tener un final de temporada de impacto, sin embargo, hay que admitir que se trata de un giro dramático cuyo único propósito es que la historia avance de manera frenética. Lo malo de la trágica muerte accidental de Hannah es que en la historia tiene sentido, pero está lejos de ser justa. Hannah jamás quiso que se le definiera como una de las víctimas de Mitch porque no quería ser utilizada por los medios de comunicación ya que sabía que, en su afán de informar, se olvidan que lo que hacen es que revictimizar a las víctimas y hacer que revivan sus eventos traumáticos frente una cámara. La presión, la angustia y la depresión llevó a Hannah a una muerta abrupta e injusta. La primera repercusión de su partida es que Alex y Bradley realizan la denuncia contra sus propios jefes, pero aún falta ver lo que sucederá con los demás. 



 LO FEMINISTA: Intenta ser una voz de las mujeres 

“The Morning Show” no solo presenta problemas reales que las mujeres sufren en un ambiente laboral, intenta ser su voz a través de cada uno de sus personajes femeninos. Aunque no siempre logran transmitir un mensaje claro, vemos desde diferentes perspectivas a estas mujeres solidificar su posición en un mundo lleno de prejuicios y dominado por hombres poderosos. En ese sentido, la historia de Alex comenzó con una lucha por mantener su poder en medio de la crisis por las denuncias contra Mitch y terminó con un arco de redención por su comportamiento semi-indiferente, por su lado, Bradley Jackson está en una cruzada para informar de manera correcta y por tratar las denuncias de abusos de manera adecuada, mientras que Mia Jordan (Karen Pittman), Hannah Shoenfeld (Gugu Mbatha-Raw) y Claire Canway (Bel Powley) comprueban su profesionalismo de una manera implacable. Eso sí, la serie también nos muestra que el comportamiento pasivo o desinteresado de quien ya está en la cima puede contribuir de manera inconsciente al mal comportamiento en el trabajo como es el caso de Alex que se hizo de la vista gorda de las aventuras de Mitch. 



 Mención honorable: Los breakdowns y meltdowns de Alex Levy 

El “breakdown” es un término que describe un periodo de angustia mental intensa y el “meltdown” es cuando alguien se encuentra abrumado por sentimientos desagradables y emociones negativas que no puede controlarlos ni esconderlos. En “The Morning Show” vemos a Alex Levy tener varios “breakdowns” y “meltdowns”, la mayoría de ellos está asociado a su trabajo. Hay algo catártico en ver al personaje de Jennifer Aniston perder los papeles, conmoverse hasta los huevos, reventar ante la falta de respeto y mandar a la mierda a su propia privilegiada hija… Son momentos que en los que Alex Levy se siente humana y tangible.


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