sábado, 1 de octubre de 2011

Suicidio

Hasta que por fin se estrenó “Homicidios”, una serie de procedimiento transmitida por la cadena española Telecinco, protagonizada por Eduardo Noriega. El programa gira en torno a un grupo de policías de la Unidad de Homicidios que tienen como prioridad resolver asesinatos. El piloto nos presenta a los personajes y el caso principal que se desarrollará en la primera temporada, por lo menos eso es lo que parece. Así, un joven universitario mata a dos personas en el campus universitario, sin embargo, gracias a algunas irregularidades, Tomás Sóller (Noriega) que es profesor de psicología especializado en la patología de la conducta en asesinos en serie, se percata que alguien más está detrás de este crimen.


Poster promocional Homicidios


Una mala combinación

Desde un principio, la serie goza de una trama intrigante que se pierde con el paso de los minutos en una larga e innecesaria repetición de las conclusiones. Era muy obvio que la policía iba a pedir el apoyo de Sóller, aun aunque no lo quisiera y esto es por dos razones. Uno: juntar a los protagonistas para desarrollar la tensión sexual y dos: el pretexto necesario para mostrar sus diferencias abismales. Sucede que la detective principal del caso, Eva Hernández, interpretada por Celia Freijeiro, es la ex de Sóller por lo que su reencuentro reavivará los viejos sentimientos. Para comenzar, ya hemos visto series con parejas ortodoxas resolviendo casos, por ejemplo: un escritor con una detective (Castle) o una antropóloga forense con un agente del FBI (Bones). La premisa funciona por las personas y no por las combinaciones, lamentablemente Eva y Tomás no tienen ni la más mínima química. El recurso de “no te soporto pero tengo que trabajar contigo” no funciona para nada. Para comenzar ella lo llevó a la comisaría para la colaboración, sabiendo muy bien que Tomás se haría el “rebelde” para atrapar al asesino él solo. Lo mejor que le puede pasar a la serie sería asemejarse un poco a Castle o a Bones, agregándole un poco de picardía a Tomás y carisma a Eva porque si su interacción es la base de Homicidios, entonces, tenemos un problema.


Civiles en acción: El escritor Richard Castle, la antropóloga forense, Temperance Brennan y ahora, el psicólogo Tomás Solier ayudan a atrapar criminales.


¿Nadie más se roba el show?

Bien se sabe que el show puede sobrevivir incluso cuando sus protagonistas no destaquen, para eso existen los personajes secundarios. En el primer episodio conocimos al resto del equipo de Hernández, volviendo a ver rostros conocidos, dos ex integrantes de Hospital Central se reencuentra en Homicidios, esta vez el recordado Boni, Enrique Berrendero, tiene el rol de Pablo Montero, mientras que Vicky Luengo hace de María Losada, aunque para ser sinceros, la actriz solo había participado como invitada especial en un episodio de la serie medica.


El equipo. Carlos García como el subinspector Alonso Izquierdo, Berrendero como el subinspector Montero y Luengo como la subinspectora novata, María Losada. (Imágenes cortesía de FormulaTv)


Por otro lado, también volvemos a ver a Marián Aguilera repitiendo plato como forense. La actriz se hizo conocida por su papel como la doctora forense Silvia Castro en Los Hombres de Paco y en Homicidios, tiene un rol similar, sólo que esta vez su nombre es Susana Rota. Exacto, la doctora Rota. Según la descripción de su personaje, Susana es sarcástica y adora su trabajo pero por lo que puede ver en el piloto, es todo lo contrario, pese a sus quejas le gusta estar en el laboratorio.


¿Predilección? Es la segunda vez que Aguilera hace de forense en la pantalla chica.


De hecho, la presentación de los personajes secundarios es torpe, creo que cada uno tuvo suerte de tener un párrafo completo en cada escena. Era como si tuvieran la misión de no resaltar. Absolutamente todos eran completamente discretos ya que ninguno opacaba a Noriega. Lamentablemente, si el resto del elenco tampoco causa intereses, con el problema que tienen los protagonistas, lo único que puede rescatarlo es un buen guión, lo que nos lleva al siguiente punto.

El problema del guión

La presentación y los promos de Homicidios daban a entender que esta era “la serie” y no es para menos, tenía todos los elementos para brillar, los actores, el elenco, el tema… etc, etc. Pero después de ver los 10 primeros minutos, la agilidad se pierde y lo peor es que las series españolas duran una hora y media. Entonces, llenar los minutos con la misma historia solo para confirmar la conclusión que se dio a la media hora, es simplemente una pérdida del tiempo. Aunque aprecio los datos anecdóticos de los asesinos en series y el humor casi desapercibido, Homicidios tiene una historia interesante que solo debería llenar 45 minutos o una hora con los comerciales incluidos. Por otro lado, no todo es malo, hay que concederle el hecho de ser un buen intento que madurará conforma vayan pasando los capítulos, porque poco a poco iremos conociendo a Tomás, Eva, Alonso, Pablo, María y Susana.


El primer capítulo se tituló “El camino que va de Cork a Dublin”

Lo bueno

No se puede negar que la fotografiar está muy cuidada puesto que el rodaje se realiza con cámaras de alta calidad cinematográfica, lo que da la percepción por momentos que se está viendo una película de suspenso. Otro punto a favor es el montaje y la ambientación musical. Homicidios logró casi 2.8 millones de espectadores en su noche de estreno, siendo lo más visto en el prime timen del martes. Son 13 episodios de la primera temporada y el reto es consolidarse como una buena alternativa. Hay pequeños defectos que deben mejorarse esencialmente con el guión y la actuación. Si bien es cierto, jamás le llegarán a la punta del dedo de las series americanas, eso se debe considerar como algo bueno, pero también hay que tomar algunos elementos e insertarlo en la Homicidios, si no se quiere convertir en un Suicidio televisivo, pero hasta el momento, sin llenar todas las expectativas ha logrado convencer al televidente para darle una oportunidad.

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