domingo, 31 de julio de 2011

Perdiendo el hilo y el sentido

Por fin tuve la oportunidad de ver la novena temporada de Los Hombres de Paco y entendí porque Antena 3 decidió no renovarle el contrato. Pese a su intento, con nuevo look, sangre fresca y todo, la historia sobrenatural que intentaron desarrollar no pegó. Se olvidaron del humor satírico que tanto los caracterizaba, de las metidas de pata que siempre nos hacían reí, del equipo unido que resuelve todo con locura y media. El drama policiaco fue reemplazado por gritos y asesinatos en serie como parte de un ritual satánico que careció de toda lógica.


Si “Todos los planes de Lucas Fernandez” se supone que era el final, pues, debieron dejarlo, porque no había forma de que se pudiera superar.

Los hombres de Paco 66.6: Lo peor

La nueva temporada de la serie policial fue rebautizada “Los hombres de Paco 66.6” y retoma la historia seis meses después de la emboscada de la mafia en la boda de Pepa y Silvia, en donde murieron Montoya, Quique, Nelson y la misma novia, Silvia. Si con una baja es difícil seguir, imagínense con cuatro, sobre todo cuando tres de ellos habían estado desde el programa desde el principio. Obviamente, el incidente afectó a los sobrevivientes, por lo que en la presentación se puede ver a un Don Lorenzo completamente amargado por la pérdida de su hija y sus compañeros, a un Paco que quiere mantener el positivismo pese a las bajas, a un terco Mariano que no puede olvidar la traición de su mejor amigo, a un Aitor herido que no quiere saber más de las relaciones, a una Pepa en busca de venganza por su temprana viudez y a un Povedilla aparentemente cruel pero que solo está siguiendo instrucciones para intimidar a los nuevos becarios. No menciono a Rita y a Curtir porque me pareció que nunca alzaron vuelo ni tampoco cobraron la importancia que, como sobrevivientes de la masacre, deberían tener, siguieron siendo los personajes secundarios sin rumbo y sin historia.


Sangre fresca. De Izquierda a Derecha: Dani, Decker, Lis, Reyes, Goyo y Amaia

Los nuevos becarios estuvieron escasos en carisma y más parecían niños que se apoderaban de la comisaria. Al no complementarse con el resto del elenco eran simples extraños en el recinto policial. Primer error, debieron acercarlos más a Paco y Mariano para conformar un nuevo grupo, una nueva dinámica pero no lo hicieron. Muchas veces sentía que estaba viendo dos series distintas, una locademia de policías en prácticas y otra serie “wanna be” de misterio que nunca la atinaba. Incluso la música era diferente, Pignoise ya no está y se extrañaba su ausencia. Los que veíamos la serie desde el principios aprendimos a querer las canciones de este banda de rock español, hasta se puede decir que son los protagonistas sin créditos principales y es que “Te entiendo”, “Nada que perder”, “Sube a mi cohete” junto a otras canciones son parte integral de Los hombres de Paco y fueron ignorados olímpicamente para esta nueva generación.

Los hombres de Paco 66.6: lo bueno

Entre los nuevos personajes, resalta la integración de Benjamin Vicuña como Decker, el nuevo forense que dista mucho de la anterior. Quizás el problema de los otros personajes que intentaron parecerse a sus predecesores en un principio. Lis, la nueva becaria, era como Sarita que intentaba ligarse a Lucas pese a su negación, pero en este caso, Lis lo hacía con Aitor. Por otro lado, Goyo era el nuevo Povedilla, un torpe enamorado de un imposible que termina conformándose con la amistad de la persona que ama. La inclusión de Decker marcó un cambio de 360° al laboratorio CSI. No podía ser comparado con nadie porque simplemente nunca hubo nadie como él en Los hombres de Paco. La Doctora Castro llevaba los casos con estética y el orden pero Decker usaba un idioma propio lleno de sarcasmo, comía mientras hacía la autopsia, se empapaba en rock para pensar, conversaba con los cadáveres y hasta coqueteaba con ellos.


Hubiera sido muy interesante ver a estos dos forenses juntos.


Cabe destacar que el personaje de Vicuña era mucho más complejo, la imagen que proyectaba se debía a un trauma emocional que fue revelado casi al final, perdió a su familia en un accidente. Sus ironías eran la forma de alejarse del mundo y deshumanizarse. Decker llega a enredarse con Pepa, quien lo fascina desde que regresa a la comisaria, sin embargo, nunca llegaron a tener la química ni la conexión como la que Pepa compartía con Silvia. Lamentablemente, Pepa sin Silvia no sirve. El trama de la viuda en busca de venganza se veía venir desde lejos. Era lógico. El primer episodio donde logra matar al gordo y cumplir su cometido fue la única vez donde expresó su dolor por haber perdido al amor de su vida. Después nunca más la volvió a mencionar. Tampoco compartió escena con Don Lorenzo ni tampoco se ahondó en el tema después de que Pepa revelara que asesinó al gordo. No se llegaron a responder muchas preguntas y Decker, aunque sumó puntos a favor a Los hombres de Paco 66.6, no pudo conquistar a la audiencia.

Los hombres de Paco 66.6, lo mejor

Lo mejor fue el retorno del superhéroe conocido como Blackman, el justiciero de las calles de Madrid. Asier Etxeandía volvió a interpretar a Blackman en Los planes de los muertos”, donde apareció sin memoria pero con una misión: salvar a un grupo de mujeres atrapadas en una tráiler. Como un simple mortal se enamora de Amaia, aun así convence a Decker de que haga todo lo posible para devolverle sus recuerdos. Después de matarlo, Decker revive a Blackman y así logra rescatar a las mujeres.


Blackman, el regreso


Los antecedentes de Blackman fueron revelados en una conversación con Goyo. Perdió a sus padres a los 9 años, sobrevivió distintos accidentes, entonces, se dio cuenta que era el hombre más afortunado del mundo o un maldito al que le rodeaba la muerte. Humanizaron al héroe pero no lo suficiente como para ser alguien común y corriente. De todas formas, Blackman no podía quedarse con Amaia, por lo que decide seguir su camino. (Deberían considerar darle un programa propio, típico superhéroe que sacrifica sus deseos por el bien común)

Los hombres de Paco 66.6, lo bizarro

Mención aparte merece el retorno de Silvia y Sarita. El personaje de Marián Aguilera falleció en brazos de su esposa, Pepa y reaparició mismo "Gasparín" en "Una llamada inquietante". No digo que fue lo peor ni lo mejor, para nada, simplemente me pareció que era una jugada desesperada para intentar jalar audiencia. No aportó nada nuevo, y nadie entendía por qué Paco era el único que podía verla. Entiendo que sería cruel que Pepa la viera ya que no podría tocarla, pero esa escena donde supuestamente se da su reencuentro, no tiene ni el más mínimo sentido.

En la escena se puede ver que tanto Silvia como Pepa llevan sus aros de matrimonio.

Del mismo modo, fue con Sarita en “El fumadero del Sr. Chang”. En todo caso, si Paco iba a cruzar el lumbral de lo desconocido, ese era el lugar donde se debió encontrar con Silvia y no con Sara que seguía viva. Al final, la visión de Sara embarazada era como una premonición.


Aitor también se reencontró con Sarita pero primero en un sueño.


Era vital para que Aitor ver a Sara para pudiera perdonarla y seguir adelante. Realmente el personaje de Mario Casas (Aitor), iba de mal en peor. Lo involucraron con Reyes, la nueva comandante de la comisaria, después con Lis y terminó en un triangulo amoroso entre madre e hija. Aitor no estaba enamorado, al menos, eso no fue lo que mostró su personaje nunca. De hecho, creo que no dejó de amar a Sara, pero al igual que Povedilla aprendió que lo mejor que puedes hacer por la persona que amas pero que no puedes estar es dejarlo ir, para siempre, sin rencores. Aitor se conformó por la opción más sensata y se quedó con Lis.

El fin de Los Hombres de Paco

Después de 117 episodios, Los hombres de Paco concluyó con el ascenso de Paco como comisario. Los finales felices fueron tácitos, todos terminaron bien y en pareja excepto Povedilla. No le dieron un final digno al mejor personaje de la serie. Carlos Santos hizo de Povedilla, uno de los antihéroes más emblemáticos de la televisión, pasando de ser la víctima al héroe anónimo que nunca se la creyó. Su actuación como un tímido y traumado policía pasó por distintos matices, del bueno de la historia hasta el intimidante y cruel profesor pasando el cobarde que aprende su lección. Nunca lo reivindicaron, ni le dieron la oportunidad, simplemente se conformaron con dejarlo solo, siendo uno de los que merecía completamente terminar feliz. Incluso Rita terminó con Curtis, por favor…



Pese a todo, considero a Los hombres de Paco en el top 5 de mis series favoritas, por lo menos hasta la octava temporada aunque fueron perdiendo el hilo y el sentido. Si algún día deciden hacer un spin off que sea de Blackman o de Povedilla.


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