domingo, 3 de julio de 2011

Crisis en la televisión peruana

Esta semana sorprendió la no renovación del programa Prensa Libre. Su conductora, Rosa María Palacios se pasó por todos los canales señalando que su salida se debe a una decisión política y no discuto eso. Este blog no habla sobre ideológicas, corrientes políticas o los problemas del gobierno, porque está enfocado sobre el entretenimiento y para bien o mal, América Televisión mando un (bizarro) comunicado donde se informaba la resolución del contrato de la abogada/periodista dando como una explicación (ambigua) el hecho de que la parrilla televisiva se enfocaría más en el entretenimiento. Que canal 4 quiera caerle bien o mal al nuevo gobierno es su problema, pero que use ese argumento me lleva a la reflexionar que desde hace ya mucho tiempo, la producción televisiva peruana está en una crisis.

Más canales = ¿Más producción?

Juan Carlos Tafur publicó una columna donde hablaba de las concesiones de las señales de televisión abierta que con la digilitalización podría ampliar sus canales, sin embargo, el gobierno decidió concederle automáticamente esas señales a los actuales concesionarios actuales, es decir, los mismos canales de siempre. ¿Esto significa que habrá más producción? Tal vez sea así, pero eso no significa que esta sea buena. Más cantidad de programas no necesariamente quiere decir que sea de un nivel superior a las que se dan. Me refiero netamente producciones de series o telenovelas, por supuesto. Nadie puede discutir que no hay programas periodísticos, de hecho, somos el país con más programas periodísticos del mundo… sábados y domingos incluidos.


Casi todos los programas periodísticos sólo del fin de semana.

Suena casi irónico que América apueste por el entretenimiento teniendo al programa líder de la televisión peruana, Al fondo hay sitio, pero seamos sinceros, así como es un éxito también tiene sus falencias. Cuando comenzó era chistosa y ahora, me aburre. Claro que sigue siendo el gigante indestructible que tiene como mínimo 25 puntos de rating, aunque analizando fríamente la historia no va para más, los personajes han ido perdido su carisma y una vez que se juntan las parejas principales (Joel y Fernanda, Grace y Nicolás..) se separan solo para reunirse otra vez, lo que pierde toda su esencia. (Nos están contando la misma historia en diferentes generaciones). Hay personas que les gustan y otros que piensan que es una pérdida de tiempo, no obstante, nadie puede negar que Lima se detiene a las 8 de la noche por Al fondo hay sitio (o por lo menos lo hacía por algunos de sus capítulos). Es realmente increíble que una serie tan simple y predecible sea el número 1 de la televisión peruana. Ya, no digo que deberíamos tener un Lost, pero sí hay una explicación del por qué gente como yo ve series extranjeras es porque no hay buenas en el país, lo que es una pena.


El primer capítulo de la tercera temporada alcanzó más de 40 puntos de rating.

Todo pasado fue mejor

En los 90, el Perú exportaba novelas tipo A-1, gracias a casas productoras como Iguana y otras ¿Alguno se acuerda de Los de Arriba y los de Abajo, Tribus de Calle, Obsesión hasta Torbenillo? ¿Qué pasó? ¿Por qué se dejó de grabar o escribir novelas buenas? ¿Por qué en la actualidad tenemos una producción tan escasa? Ana Cristina es la única novela peruana que está al aire, hecha y producida en HD por ATV, pero tanta pomposidad técnica no sirve cuando le falta lo principal: una buena trama. Vamos, ya hemos madurado lo suficiente como para seguir contando la historia de la pobretona que se enamora del rico, incluso las novelas mexicanas, catedráticas en este tipo de historias, han renovados sus novelas. Tal vez esa no sea la razón principal por la cual Ana Cristina no funciona, quizás sea que está en un mal horario… etc, etc…

La verdad es que incluso las miniseries han perdido su toque. Nos gusta ridiculizar nuestra propia sociedad, en lugar de aportar una crítica constructiva, solo exageremos nuestros defectos más devastadores y mostramos personajes como Natacha, una sirvienta confianzuda, trabajadora pero con una actitud de “la matoncita”(si bien es jocoso, más es vergonzoso), también es increíble que mellemos la imagen de nuestras propias voleibolistas, representándolas como jóvenes rebeldes que se enloquecían por un par de calzoncillos y ejemplos como estos continúan. Así ignoramos producciones importantes como Mi problema con las mujeres o Tribulación. Cabe destacar que Mi problema por las mujeres tuvo una nominación al Emmy, su argumento era original y tenía un elenco de primera pero apenas pudo obtener un par de puntos de rating, por lo que no habrá una segunda temporada. Por su lado, Tribulación se presentó como la revelación del verano, mostrando un tema no antes tocada en la televisión peruana, pero su ritmo narrativo dejaba mucho que desear y su horario hizo que muchos ni se enteran que estaba en el aire (sábados a las 23 horas).




Tribulación narraba la vida de Flaco, capitán de la policía que tiene el don de ver demonios. Los efectos especiales eran alucinantes.


No digo que todas las producciones buenas sean hechas por “los pituquitos”, para nada… Cuando era una simple adolescente me encantaba Los Choches y Pataclaun. Podría decir que Pataclaun es la máxima expresión de la peruanidad, Machín, el típico macho peruano orgulloso y maltero aprendía una lección después de cada episodio.


El programa era uno de los más vistos en Frecuencia Latina y mostraba la ingeniosa creatividad peruana, que para hablar en doble sentido somos los primeros.


Últimos intentos

Aldo Miyashiro revolucionó con sus series policiales, hasta que repitió el plato con La Gran Sangre demasiadas veces. Ahora, su nueva serie “La Fuerza” seguro tratará de combinar la acción y la chacota como siempre lo hace, muchos ya han dicho que es la versión peruana de The A-Team, pero habrá que verlo para recién criticar. También se rumorea que esta serie será la competencia directa de Al fondo hay sitio, un contrincante sumamente difícil. Panamericana también traerá a las pantallas “La Santa Sazón” y la mayoría de las producciones de clouns son buenas, así que aun hay esperanzas.



¿La Santa Sazón será lo que su época fue Carita de Atún o se asemejará más a la El Santo Convento? Ya se sabe que Pataclaun fue único, esperemos que este también lo sea.


Volviendo al tema, América se va a centrar en el entretenimiento poniendo al aire “La perricholi” remake del éxito de los 90, pero aparte de esta miniserie, los otros programas por los que apuesta para el entretenimiento son los realities shows, un punto negativo para la televisión. Por un momento, pensé que nos habíamos librado del karma de los realities shows, lastima que no sea así. Como televidiente me molesta saber que las no hay producción audiovisual que me rete a adivinar el siguiente pasó o que me intrigue lo suficiente como para quedarme sentada frente a la tele por más de 5 minutos. Obviamente, estamos en una crisis televisiva y observando los próximos estrenos como “Gamarra”, me doy cuenta que seguiremos en crisis durante mucho tiempo, pese a algunos intentos, y es que falta alguien que quiera revolucionar la televisión.

1 comentario:

  1. no se porque la gente prefiere ver series tan predecible y largas como "asi es la vida", "yo no me llamo natacha" o "al fondo hay sitio" (excepto por la "lalola" esa serie si me gusto) pero creo q en el peru se deben hacer mas series como tribulacion y la gran sangre, en especial con tema policial.

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