viernes, 16 de septiembre de 2011

Análisis de la segunda temporada de Rizzoli & Isles

Este lunes culminó la segunda temporada de Rizzoli & Isles, estableciéndose como una buena alternativa para el verano estadounidense, de hecho, TNT está tan convencido del éxito de este show que con solo tres episodios al aire en su segunda temporada, decidió otorgarle una tercera de 15 capítulos. Lo cierto es que “Remember me” fue el décimo episodio, el propio TNT lo llamó el “summer finale”, aunque se supone que la temporada tenía que tener 13 capítulos. Ahora, desde un punto de vista técnico, la fotografía ha mejorada bastante, las historias fueron lo suficientemente interesantes para llenar los 45 minutos del programa, abordaron temas mucho más profundos solidificándose como una serie policial que busca posicionarse a largo plazo, solo hay un pequeño problema.


Poster promocional. La segunda temporada se estrenó el 11 de julio del presente año.


Poca testosterona

El primer capítulo descubrimos que papá Rizzoli había dejado a mamá Rizzoli, rompiendo el centro familiar que tanto caracterizó a la primera temporada. El actor Chazz Palminteri desapareció del programa, si bien dieron una explicación lógica de su ausencia, (tampoco es que su personaje fuera muy importante), la verdad es que con su baja, la testosterona disminuyó a gran escala. Ni siquiera la aparición de posibles intereses amorosos para Rizzoli ni para Isles pudo llenar ese hueco, definitivamente, este show es femenino.


Los hombres de Rizzoli & Isles: Frost, Korsak y Frankie.


Esta temporada, tuvimos un in-side de todos los personajes de la serie. El capitulo “sailor man” reveló la complicada relación que Frost que tiene con su padre, mientras que durante casi todos los episodios, pudimos ver las extrañas y nuevas costumbres de Korsak. Del mismo modo, la introducción de Colin Egglesfield como Tommy, el hermano/oveja negra de la familia Rizzoli, altero una familia que trataba de recomponerse aportándole una dinámica fresca, además, de alegrar la vista.


El ex Melrose Place participó en dos episodios de la segunda temporada de Rizzoli & Isles como el hermano descarriado que intenta enmendarse con su familia.


El “nuevo” Bones

Desde que Rizzoli & Isles empezó, las comparaciones también especialmente con Bones. Sea a propósito o adrede, siempre vamos a encontrar semejanzas entre ambas series, primero, Brennan e Isles están cortadas con la misma tijera, desde su habilidad con los muertos hasta esa maldita costumbre de hablar científicamente pensando erróneamente que todos poseen su coeficiente intelectual, segundo, Booth y Jane también son muy parecidos, los dos confían en sus instintos, son excelentes policías y al parecer, los únicos que pueden entender en su totalidad a sus co-protagonistas.


Parecidos Asombrosos. Los compañeros juntos hasta en la sopa.


Tanto Bones como Rizzoli & Isles siguen la misma línea de series de procedimiento: un caso por capitulo, la resolución del mismo, la pareja principal que no tienen nada en común más que su trabajo y por increíble que suene, ambas también se aprovechan de la tensión sexual de sus protagonistas.


Explotando la química

Lo he dicho una y otra vez, Jane y Maura son la base del programas, su dinámica, el humor que le impregnan, los diálogos complementarios y la interacción entre sí son lo más destacable de toda la serie. Muchos hablan de un subtexto, aunque a otros les molesta que se haga tal insinuación, (hey estamos en el siglo 21, hello?), pero seamos sinceros y objetivos, las amigas realmente no se comportan así, ¿o sí?


¿Escena sujerente? Depende de cómo se vea.


Si bien es cierto, Maura y Jane tuvieron acción esta temporada, independientemente por supuesto, ninguna de las dos parece estar lista o si quiera buscar una relación estable. Cabe destacar que estamos hablando de mujeres atractivas e independientes con carreras intimidantes para los hombres, posiblemente esta sea la razón de su marcada soltería, pero también encontramos otra. Los mismos guionistas sabe que gran parte de su público está conformado por lesbianas, quienes ven a Jane y a Maura como una pareja tácita y tal vez por eso les ha regalado momentos para el recuerdo, indirectas tan directas que dejan entrever que sus sueños tienen una probabilidad de ser real. Sin embargo, la productora ha aclarado que tanto Rizzoli como Isles son completamente heterosexuales, entonces, yo me pregunto, ¿es válido jugar con esa ambigüedad, con coqueteos tan obvios o solo es una travesura que se aprovecha para enganchar?


Múltiples piyamadas en la primera temporada, en la segunda, no tanto, excepto por el hecho que casi toda la familia Rizzoli se mudó a la casa de la doctora Isles.


Por supuesto, en la televisión, todo el valido, por ende, definitivamente es más que válido explotar la química y la posible tensión sexual o romántica que hay entre las dos mujeres, después de todo, Angie Harmon (Rizzoli) y Sasha Alexander (Isles) tienen una química evidente que muchas veces es opaca su interacción con otros personajes, especialmente, si se trata de hombres. Quieran o no, es más interesante ver a Jane y a Maura juntas que con sus posibles intereses amorosos, ese es un problema que los guionistas van a tener que enfrentar porque tarde o temprano, una de ella se tiene que enamorar y como ya lo aclararon sus productores, las dos son heterosexuales. Quiero que coste que realmente no me importa cuál sea la opción sexual de nadie, de hecho, sería más interesante que lo fueran, sería inconvencional y casi innovador, digo casi, porque en Los hombres de Paco, Pepa era policía y Silvia, forense y ambas terminaron juntas, aunque también hay que señalar que las dos eran personajes secundarios en la serie.


Casi toda la familia Rizzoli en la casa de Maura.


Aprobado

Rizzoli e Isles ha venido para quedarse, cumple con su propósito, sus casos entretienen, aunque podrían tomarse la libertad de darle ciertos giros para no que no sea tan evidente quién es el asesino, la química de las actrices siempre van a estar ahí, y ese es precisamente un elemento que lo distingue de los demás. Si Castle tiene al asombroso Nathan Fillion y Bones, la conexión de Booth y Brennan, Rizzoli & Isles explota la profunda amistad de sus protagonistas. De todas formas, la segunda temporada ha mejorado bastante en comparación a la primera muy parte de la relación extra-amical de Jane/Maura, esta vez ahondaron en el entorno familiar de Isles con una espectacular aparición de Jacqueline Bisset, además también cerraron por completo la historia de Charles Hoyt, el asesino en serie obsesionado con Jane, un plus que estuvo latente desde la primera temporada.


Último enfrentamiento entre Jane y Hoyt.


El némesis de Rizzoli concluyó su participación en uno de los momentos más destacables del final, ahora el reto es encontrar otro antagonista igual de interesante para las estrellas del show. En conclusión, Rizzoli & Isles tiene como nota final un 14, gran porcentaje de esa nota está basado en sus protagonistas pero también en el bromance entre Korsak y Frost, sin embargo, realmente necesitan trabajar en los casos de modo que estos se vuelvan más intrigantes y darle un verdadero trabajo a mamá Rizzoli, asimismo, más líneas e historias para Frankie Jr, que ha sido ignorado gran parte de la temporada.

1 comentario:

  1. Muy buena crítica, me agradó. Veré si hay algo de mis otras mil series que veo.
    Saludos desde MX.

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