lunes, 12 de septiembre de 2011

Lo bueno, lo malo y el twist de la cuarta temporada de True Blood

El capítulo “and When I died” marcó el final de la temporada 4 de True Blood. Por supuesto que dejó varios cliffhangers que tendrán resolución en junio del próximo año, sin embargo, pese al éxito de la serie, esta temporada estuvo llena de altibajos. Si bien es cierto, la historia principal y el triangulo amoroso es lo que llama la atención, la interacción y el drama de sus personajes secundarios dejaban mucho que desear.

Lo bueno

El final era predecible, al menos en el plano sentimental: Sookie decidió estar sola, aunque ame a dos vampiros, Bill y Eric. Desde el principio, la relación de Eric y Sookie tenía una fecha de expiración que se daría cuando él recuperaría la memoria. Fue un gran acierto dejar a un lado el triangulo amoroso sin casi ningún problema, como se recuerda, Bill no fue un obstáculo para la Sookie y Eric aunque era obvio que Sookie seguía sintiendo algo por él y siempre lo hará pero también tiene una conexión con Eric. Ella está unida a ambos vampiros y antes de que la historia se vuelva angurrienta, lo mejor era romper con los dos por lo sano (pero bien sabemos que los tres se encontrarán de nuevo). Ahora, Sookie tiene un as bajo la manga llamado Alcide, el hombre lobo más sexy de True Blood, quien le hizo una proposición muy inteligente, los dos deberían estar solo porque sería inteligente. ¿Podrían llegar a tener algo? Lo más probable es que sí, pero no se sabe cuándo. Sookie decidió estar sola para no herir a nadie y lo más cuerdo que podía hacer.


Los hombres de Sookie. Incluso los promos jugaban con la idea de que estos hombres se disputarían el amor de la bella telepata.


Por otro lado, esta temporada pudimos conocer el otro lado de Eric, quien se convirtió en un comprensible y sensible vampiro más parecido a Edward pero menos pavo que él, no obstante ese comportamiento fue producto de un hechizo que le borro la memoria, claro que en ningún momento dejó de ser sexy. Pese a todo, yo prefiero el Eric original que volvió a un par de capítulos del final. Esta vez no hubo un gran enfrentamiento con Bill, que también sufrió una metamorfosis, no solo lo convirtió en el Rey de Lousiana, si no en un personaje remotamente interesante. Sin caer en el cliché de los machos que se pelean a muerte por la damisela en cuestión, ambos unieron fuerzas al final, lo que por supuesto le suman puntos a favor a la serie diferenciándose de otros triángulos amorosos. En este caso, parece que respetaran la decisión de Sookie.


Sookie sola. La mejor jugada del cierre de temporada.


Esta cuarta temporada, Jessica tuvo un gran progreso, aceptando finalmente su condición de vampiras y convirtiéndose en uno de los personajes secundario más interesantes del show. Del mismo modo que Pam, aunque para ser sinceros, ella siempre ha sido interesante. Al final, la relación de Bill – Jessica se fortaleció mientras que la de Eric y Pam sufrió una gran grieta por Sookie. Esperemos que esto se arregle en la quinta temporada.


Las dos aprendices. Pam y Jessica fieles a sus creadores.


Lo malo

Con toda la atención en los protagonistas, la gran mayoría de los personajes secundarios aburrían y hasta fastidiaban con sus historias. Comenzando por la adicción de Andy, quien de por si cae mal, hasta los muñecos endemoniados que nos revelaron que Lafayette era un médium. Al parecer ese era el único propósito, pues, el bebé de Arlene no tiene nada de sobrenatural aparte del hecho de ser el hijo de un asesino en serie. Hasta la mitad de la temporada, Jason tuvo la historia más absurda de True Blood, fue secuestrado por su novia y obligado a tener sexo con las chicas del pueblo. Él escapó creyendo que se convertiría en una pantera, algo que jamás sucedería, pero como todo lo malo siempre trae algo bueno, ese encuentro lo llevó a los brazos de Jessica. Una bizarra relación que terminó con su amistad con Hoyt, además, también vimos el lado sensual de Jessica. Tampoco hay que olvidar a Tommy, el hermano de Sam, mata a sus padres y así pudo transformarse en Sam. Aunque al final murió, no podemos ignorar que trato de tomar el lugar de Hoyt como el hijito bueno de la señora Fortenberry, una historia super creepy.


Dos hombres y una vampira. Otro triangulo amoroso que continuará la quinta temporada.


El Twist: Brujas versus Vampiros

Todo el asunto de las brujas tuvo altas y bajas, las batallas fueron sangrientas y con el sello de True Blood. Destacando que Marnie se robaba el show a mitad de veces que aparecía, ¿Quién más puede decir que le lavó el cerebro a Eric y le derritió la piel a Pam? Al mismo tiempo, el hechizo contra los vampiros para que salgan a la luz del día y se quemaran estuvo alucinante. Lamentablemente, el final fue absurdo… después de matar a Marnie era obvio que su alma se iba a quedar, pero que dejará ir su resentimiento para irse al más allá descoordinaba con la trama. En fin, había que concluir de alguna manera.


La mala. Fiona Shaw tuvo el papel de Marnie e hizo un trabajo impresionante.


El Twist: Hombres lobo versus los cambia forma

Una guerra que tenía el potencial para ser legendaria, no se dio pero sí el enfrentamiento entre Sam y el líder la manada, (es tan inmemorable que no me acuerdo su nombre). Lo más agradable de esta historia fueron las escenas que compartieron Alcide y Sam. ¿Un nuevo broromance? Tendremos que esperar para ver si solo se hablaban porque tenían una causa en común o tal vez desarrollen una amistad por lo que vivieron juntos.


Rápidos y sobrenaturales. Alcide y Sam, el primero es un hombre lobo y el segundo un “cambia formas”.


El twist: Una porno de vampiros

Oficialmente, True Blood se convirtió en una porno de vampiros, sobre todo desde que Sookie se enredó con Eric, no obstante sus escenas sexuales no estuvieron basadas en la pasión descontrolada si no en el sentimiento puro del amor, algo completamente inadvertido para el Equipo Eric que no esperaban ver a ese vampiro terriblemente enamorado. Otros que tuvieron acción esta temporada fueron Alcide y su novia y Jessica y Jason. Bueno, ver a Jason tener sexo no es novedad, pero robarle la enamorada a su mejor amigo… eso debe ser algo nuevo. La cosa es que hubo acción en casi todos los episodios y si no había acción, pues se desnudaban igual, sobre todo Alcide.


Mucho calor...True Blood elevó la temperatura en este invierno.


El twist: los cliffhangers

Como es costumbre en True Blood, los cliffhangers dejaron más preguntas que respuestas y es que todas las temporadas terminan con una escena demasiado abierta, esta vez dejaron a Tara entre la vida y la muerte, la insinuación del retorno de rey de Mississippi, Russell Edgington, ya saben el que le sacó el corazón a un presentador de noticias en vivo y en directo, y la llegada de un gran mal que podría ser Scott Foley, o mejor dicho, su personaje. Lo bueno es que al parecer por fin logrará sacarse el estigma de Noel.



Inolvidable. Russell aniquiló a un humano perjudicando la imagen de los vampiros, por lo menos en la serie en uno de los momentos más memorables de la tercera temporada.

Aprobado

En conclusión, True Blood tiene como nota final un 16, ya que pese a todo, siempre se mantuvo interesante con vuelcos inesperados. Después de todo, True Blood sigue siendo una de las series más exitosas de HBO rompiendo records de audiencia y si la próxima temporada es una muestra de lo que fue los dos últimos capítulos, puedo asegurar que duplicará su popularidad.

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