viernes, 2 de junio de 2017

#HouseofCards T5: Bienvenido a la muerte de la era de la razón

Bueno, estaba cantado que los Underwood le apostarían al terror para quedarse en el poder… así que era de esperarse que la quinta temporada se centrara en las estrategias manipuladoras de Frank y Claire para continuar en la Casa Blanca. Lo fascinante ha sido ver no solo la supervivencia de la pareja presidencial luego que se hicieran públicos gran parte de sus pecados y delitos, sino sus triunfos, muchos de ellos temporales porque la batalla por el poder es constante. En ese sentido, al igual que sus anteriores entregas, House of Cards continúa siendo elegantemente sobria, diabólicamente adictiva y políticamente caótica. 



 The Scandal Way II 

 En mi crítica de la cuarta temporada escribí que House of Cards se contagió un poco del sabor melodramático y sentimental de Scandal al involucrar a Claire Underwood (Robin Wright) con Tom Yates (Paul Sparks) mientras iba resolviendo la funcionalidad de su relación simbiótica con Frank (Kevin Spacey). Por supuesto, el amor tiene una connotación mínima en House of Cards; Tom no fue la razón de la fricción entre Claire y Frank, no existió un triángulo amoroso como se da en Scandal, y la presencia de Tom no le aportó un melodrama innecesario a la pareja Underwood, solo fue un síntoma del problema de fondo. Uno de los aspectos más atractivos es que la base del show es la compleja complicidad entre Claire y Frank, mientras que el espectador asume que se trata de un equipo, la tercera temporada reveló que Frank no consideraba a Claire como una compañera sino como una ficha más en el gran juego de ajedrez que se supone que es la política, obviamente, después ambos llegan a un mismo acuerdo y reconocieron la importancia de su alianza.

"Tom, no engañes a mi esposa"

 Pese a que House of Cards siempre ha sido gloriosamente cínico, vanagloriándose de la astucia de Frank para voltear las situaciones a su favor, hay que admitir que la era Trump también los ha influenciado de una manera indirecta. De hecho, el "Bienvenido a la muerte de la era de la razón" parece una indirecta muy directa de Kevin Spacey, a través de Frank Underwood, al mundo entero, pero sobre todo a los Estados Unidos y es que esa cita es parte de un gran monologo que reduce la democracia a una pantomima. Las diferencias entre Scandal y House of Cards son abismales, pero eso no les ha impedido tener ciertas similitudes, siendo la principal la empoderación de la primera dama a primera mujer presidenta de los Estados Unidos y este año ambas series decidieron terminar sus temporadas con una mujer como dueña y señora del Despacho Oval.




 El arco de estas mujeres estuvo marcado desde el principio, en el caso de Scandal, es muy obvio que Mellie Grant  (Bellamy Young) es una suerte de Hillary Clinton en el mundo ficticio de Shonda Rhimes y como tal, hacerla presidente en su sexta temporada era su manera de reinvindicar la figura de Clinton ante una cruel realidad, mientras que las intenciones de Claire se evidenciaron cuando tomó un rol más activo en el plano político en la tercera temporada. Claire y Frank son un equipo y era el turno de Claire de brillar. Pero el punto en común no solo son las protagonistas sino el modo. Mellie Grant y Claire Underwood se hicieron presidentas sin que les importe un carajo las elecciones o el proceso democrático en general. En House of Cards, Will Conway (Joel Kinnaman) estaba ganando las elecciones hasta que Frank Underwood generó un caos en las cabinas de votación lo que llevó a una crisis constitucional, luego que el karma le cobra las cuentas, con su renuncia, Claire se vuelve la presidenta de EEUU y en el lado de Scandal, Frankie Vargas (Ricardo Chavira) ganó las elecciones pero fue asesinado y una serie de conspiraciones concluyó con Mellie ganando el voto electoral. Por supuesto, lo primero que se me viene a la mente es que cómo es que ninguna de estas ideas se le ocurrió a Hillary Clinton y por el otro lado, lo sé, estas son series, son ficción. 



El turno de Claire 

Como ya nos tiene acostumbrados, House of Cards volvió a valerse de su oscuridad y brutalidad al resaltar el peor aspecto de los políticos en Washington. Sin embargo, uno de los puntos débiles de la serie es que cae en el mismo patrón; Frank Underwood se sale con las suyas hasta que deja de hacerlo, pero siempre tiene un plan bajo la manga que lo libera cuando se aparentemente está acorralado. Es el clásico caso de Dexter Morgan cuyos crímenes jamás son descubiertos por la justicia porque *razones*. En el caso de House of Cards, Frank Underwood tuvo varios "enemigos"; Raymond Tusk, Heather Dumbar, Víctor Patrov y recientemente Will Conway, pero ninguno de ellos nunca representó una amenaza real y es que la serie funciona mejor cuando sus dos figuras principales se enfrentan entre sí porque se trata de un territorial desconocido y desconcertante en donde tanto Frank como Claire tienen todas las de ganar o las de perder. 

*Todos lo odian automáticamente*

 La cuarta y la quinta temporada tuvimos a Will Conway, un republicano de ensueño con aires de ser el "nuevo Kennedy" que probablemente en otra serie hubiera sido el protagonista al que el publico apoya, pero al estar en House of Cards, Will Conway se hizo odiar rápidamente y su decadencia fue satisfactoria no porque se lo merecía sino por la apatía que generó por su comportamiento infantil pero justificado, después de todo Frank le estaba robando las elecciones, sino por el simple hecho de ser republicano.



 Y es que somos Team Underwood, estamos felices de ver cómo manipula la información, como se burla de la democracia, cómo traiciona a su propia gente, cómo es que funciona su mente... vamos, hasta su propia renuncia era una jugada maestra pero parece que ese plan de ser “el poder en la sombra” no le sienta bien a Claire. Lo que nos lleva a un nuevo cliffhanger con la presidenta ignorando las llamadas de su esposo y declarando ante la cámara que es su turno. Ahora para llegar a este punto, hemos visto que Claire también puede ser tan calculadora como Frank y en ese sentido, ahora sinceramente no sabemos qué es lo que va a pasar después. 



 Pensamientos al aire:
-De los nuevos personajes, los más interesantes son Mark Usher (Campbell Scott) y Jane Davis (Patricia Clarkson) porque al igual de Claire y Frank son difíciles de leer. Terminada la temporada, Jane Davis parece ser la "Evil" Olivia Pope de Claire y Usher el "Evil" Doug Stamper. 

http://rhondaboneys.tumblr.com/post/161328522384



 -El mejor capítulo de la temporada es el "Chapter 59" (5x07).

 -Lo más destable ha sido el momento en el que Claire Underwood se dirige a la audiencia por ser la primera vez que lo hace, aunque ya al final de la cuarta temporada había roto la cuarta pared junto a Frank cuando dijo “nosotros hacemos el terror”.


http://robinwright.tumblr.com/post/161324271775

-La maquiavélica mente brillante de Frank orquestó el terror, manejó la información a su gusto, utilizó a todos los que pudo y todo para lograr sus propios objetivos. Maestro.

-Claire mató a Tom. Ese giro es tan macabro que no lo ves en Scandal.

 -Me encanta ver a Jayne Atkinson como Catherine Durant pero ya pues... no tienen que ser tan crueles con ella.

 -No recuerdo algún subplot no sé si es que los ha habido o simplemente no son tan memorables.

-Seth es el "Sean Spicer" de House of Cards.


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