sábado, 28 de noviembre de 2015

#TheManInTheHighCastle: Introducción a un mundo nuevo (y con suerte un nuevo género)

Debo confesar que me encantan las ucronías así que cuando escuche de “The Man in the High Castle”, una de las producciones más ambiciosas de Amazon Studios para este año, me llamó la atención de inmediato. Se trata de la adaptación de la novela del mismo nombre de Philip K. Dick que muestra la historia de una realidad alterna en donde los nazis y sus aliados ganaron la Segunda Guerra Mundial, lo que conllevó a la división de Estados Unidos en tres estados; el lado japonés, Pacific States of America, The Greater Nazi Reich y la “zona neutral”. 

Aquí el mapa para una mejor conpremsión. 

La resistencia en tierra de nazis

“The Man in the high Castle” es una de aquellas series que llama la atención por su espectacular argumento, pero si esta no es bien ejecutada, toda el potencial se va por la borda. Felizmente, este no es el caso,  porque incluso el propio intro es asombroso e impactante, lo que hace que te enganches de inmediato. El elenco es otro punto a su  favor, porque básicamente, nos sirven para introducirnos en dos dictaduras, cuya única diferencia es la cultura. Los japoneses y los alemanes están obligados a comportarse de manera diplomática, pero se puede ver que en cualquier momento la alianza puede terminar de desquebrajarse, ya que cada uno actúa en pos de sus propios intereses. Dentro de la historia tenemos a Juliana Crain (Alexa Davalos) que es una suerte de luz de esperanza, pero no porque sea “especial” o “la elegida", si no porque después de ver la película prohibida “The Man in the High Castle”, que muestra cómo hubiera sido el mundo si es que Estados Unidos hubiera ayudado a los aliados a ganar la Segunda Guerra Mundial, comienza a buscar un propósito, lo que la lleva a emprender un viaje peligroso, debo mencionar que la película se la dio su hermanastra quien luego fue asesinada a manos de la policía japonesa.  


Siempre hay una chica, ¿verdad?

Después también tenemos a Joe Blake (Luke Kleintank más recordado como Finn en Bones), un carismático joven que se cruza en el camino de Juliana, podría profundizar más en el tema, pero creo que entraría en el terreno del spoiler y esta serie es demasiado buena para arruinarla. Lo que sí diré es que el patriotismo está presente de una manera sutil y tímida. Toda la serie nos muestra una sociedad distópica donde no hay héroes, solo  personas, algunas conformes con vivir sin derechos ni libertades y que lo único que quieren es no tener problemas, pero también hay rebeldes pertenecientes a la “Resistencia Americana” que buscan un modo de regresar a la libertad de antes de la guerra y trabajan de manera anónima porque tanto los nazis como los japonés, los ven como traidores a la patria. En un territorio donde las reglas las ponen los dictadores, no hay ningún tipo de procedimiento, ni mucho menos justicia y esta nueva sociedad parece haberse acostumbrado a agachar la cabeza.

Conoce a Joe Blake

The Man in the high castle no es apología nazi


Siempre he dicho que la fotografía de Gotham es hermosa y que vería esa serie así fuera mala, solo por la belleza de su fotografía. The Man in the High Castle tiene una fotografía similar, en cuanto a su tono sombrío que genera un ambiente de incertidumbre que invita a la introducción de un nuevo mundo que impresiona por sus escenarios llenos de propaganda nazi. Ese es el punto de la polémica, obvio que es chocante ver la esvástica en lugares icónicos americanos, pero se entiende el contexto en que se desarrolla la serie. No es una publicidad gratuita, hay que hacer énfasis que no se trata de una apología a los nazis, de hecho, critica su política y desde el principio evidencia el terrible panorama en el que hubiéramos vivido si es que ellos hubieran ganado la guerra y sus implicancias; la extinción de judíos, la suspensión de derechos humanos, la asignación de trabajo sin opción a elección, etc. Se trata de un mundo en donde la libertad es solo un recuerdo y donde la nueva generación de jóvenes no tiene aspiraciones porque no sabe lo que es vivir en un mundo libre. 

Realmente eran fanáticos de la esvástica... está en todos lados en la serie.

En conclusión, “The Man in the High Castle” es altamente recomendable porque ha plasmado de manera realista (de una manera perturbadora) su historia, tan completa como controversial, en un nuevo mundo predominado por los nazis y los japoneses,  y aunque el trama avanza lento, está lleno de giros y secuencias igual de extraordinarias que la premisa principal. Este año ha habido muy buenas series, especialmente de Netflix, pero “The Man in the High Castle” se corona como la más original y única en su naturaleza y es que no ha habido ninguna serie que profundice en realizar ejercicios contrafácticos de historias alternativas que pudieron suceder. Irónicamente, sí hemos tenido varios episodios “Qué tal si…” en donde se explora el escenario “Qué hubiera pasado sí”, pero volviendo a “The Man in the High Castle” esperemos que así como el libro definió el género en la literatura de versiones alternativas de la historia, la serie abra las puertas a este tipo de ficción especulativo. 



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