jueves, 17 de enero de 2013

Dexter versus Dexter

Dexter Morgan, el antihéroe televisivo, el asesino encantador, el pasivo forense con un pasajero oscuro ha redefinido no sólo el mundo de las series, si no también el concepto del bien y el mal. Este año, Dexter acabará después de 8 largas y sorprendentes temporadas. No es la flojera de seguir alargando la historia, ni el estanque en el rating que lleva a esta serie de HBO a su final, simplemente Dexter quiere despedirse a lo grande. Antes de que la última temporada llegue analicemos un poco esta extraordinaria serie y entremos en la cabeza de Dexter.


De los libros a la pantalla chica. Dexter es parte del boom de los libros adaptados para la televisión.

El asesino carismático

Michael C. Hall parece haber nacido para interpretar a Dexter Morgan. Nadie lo haría mejor de él. Mejor prueba de eso es que Dexter fue recibido muy bien por la critica y por los fanáticos, pese  a ser una serie inquietante que expone el lado más oscuro de una persona trastornada  Dexter Morgan presenció de niño el asesinato de su madre, a quien descuartilizaron en frente de él, estuvo por días en un conteiner rodeado de sangre. Según su padre adoptivo Harry, eso lo marcó y es la razón por la cual Dexter se volvió un homicida en potencia.


Michael C. Hall ES Dexter Morgan.

Por su lado, Harry Morgan era un policía ejemplar hasta que se involucró con una de sus fuentes (la mamá de Dexter). Sintiéndose responsable por lo sucedido, Harry adopta a Dexter y lo entrena de manera tal que sus impulsos estén dirigidos a matar gente que se lo merece, como delincuentes y asesinos que logran salirse con las suyas o que el sistema no puede darles su lección. En una palabra le da un cógido. El famoso código Harry.


El código de Harry tiene como principal objetivo no ser atrapado.

El código Harry

Si bien es cierto, Dexter ha seguido este código desde el principio de la serie, también ha habido ocasiones en que ha matado solo porque quería matar, sin razones, sin investigaciones y sin remordimientos. Tampoco es que sea justificable quitarle la vida a alguien que es “malo”, después de todo, si matas no eres exactamente la mejor persona del mundo. En esta dicotomía se desarrolla la vida de Dexter, quien no se define como malo pero tampoco como bueno. Su oscuro pasajero sólo está canalizado.


El pasajero oscuro, el antihéroe moderno

En la séptima temporada pudimos ver cómo Deb luchando por entender el papel de Dexter en la sociedad, después de descubrir la verdad de su hermanastro. Este hecho marca un antes y después en la serie, Deb lo sabe y ahora qué va a hacer al respecto. Luego de querer ayudarlo a caminar, decidió dejarlo en paz, Dexter continuaría siendo Dexter pese a todo.

La evolución de Dexter

¿Cuál es la mejor temporada de Dexter? La primera temporada es simplemente imperdible, nos introduce al mundo de Dexter, nos da a conocer sus pensamientos y hasta llegamos a conocer su background además de presentarnos a su hermano, el asesino del camión de hielo. ¿Dificil de superar? En la segunda entrega Dexter estuvo un poco desorientado y antes de volver a encontrar su camino tuvo que enfrentarse a sí mismo. La policía buscaba al carnicero de Bay Harbor (Dexter). Por casualidades del destino, Doakes termina encriminado y muerto. Esta fue la primera vez que Dexter salió libre de viento y paja. Personalmente creo que es una de las mejores temporadas.


Elenco de la segunda temporada.

La tercera se enfocó en la bizarra amistad entre Dexter y Miguel Prado, quien paradogicamente buscaba al asesino de su hermano, por supuesto no sabía que ese era Dexter. Además, el pasajero oscuro también quería cazar al asesino en serie conocido como el “Despellejador”. No es la mejor temporada pero continiene escenas fuertes de peso debido al inesperado embarazo de Rita y su conflictiva relación con Dex.  La cuarta entrega es la mejor escrita hasta el momento. El acercamiento y posterior enfrentamiento entre Dexter y Trinity comprobó que Dexter podía tener un enemigo a su misma altura y hasta más astuto que él en momentos. Sin mencionar que el final de temporada es impactante en tantos niveles que asusta.


En sangre naces y en sangres mueres…

La quinta temporada ha sido muy criticada, sin embargo, para mi Dexter necesitaba componerse de nuevo sobre todo después de la inesperada perdida de Rita. La participación de Luman Pierce, quien se convierte en compañera tempora del pasajero oscuro de Dexter era una manera de perdonarse por la muerte de Rita. De nuevo, quizás la historia pudo haberse pulido un poco pero considerando que venían de un punto que cambio el juego en la historia, hicieron un buen trabajo  recontruyendo al personaje sin quitarle su esencia  La sexta entrega nos trajo una de los tramas más consistentes junto a un nuevo enemigo para Dexter, pasando por el dilema religioso del mismo y hasta nos freakeamos un poco con el descubrimiento de que Deb podría estar enamorada de Dexter. Lo más destacable de la sexta temporada es que finalmente, Deb descubrió la verdad de su hermano.


Deb, comenzó como un personaje secundario hasta colarse a ser la co-protagonista de Dexter gracias al asombroso talento de Jennifer Carpenter. 

Colandose al top 3 de las mejores temporadas, la séptima entrega lidio con las consecuencias del descubrimiento de Deb, quien como ya dijimos trato de salvarlo. Por su lado, Dexter encontró el amor en otra asesina en serie: Hanna McKay. Resulta que Hanna McKay era la nemesis de Deb y hasta cuestionó al oscuro pasajero de Dexter. Cualquier nombre que le de no cambiara el hecho de que es un asesino. Y con otro final de temporada de infarto en el que Deb mata a Laguarta para que no exponga ni siga persiguiendo a Dexter llegamos al preludio del fin.


Así como Michael C. Hall nació para interpretar a Dexter, Deb estaba destinada a darle vida a Deb.

No intentes esto en casa

Como hemos podido ver, Dexter ha sabido librarse de todos sus enemigos. Más que sus habilidades ha sido suerte. Una suerte ficticio en la que un asesino puede salirse con la suyas sin problemas. Es necesario remarcar esto: Dexter es ficticio, nunca será real ni podría serlo jamás.  El éxito de la serie reside en el carisma de los actores, los giros en el guión y el juego del ratón y el gato.


Dexter bajo la lupa.

Dexter encuentra un caso interesante, le causa curiosidad y en la investigación se acerca más de lo necesario, pagando las consecuencias de sus actos como ya lo hemos visto en las distintas temporadas. Dexter no es incapaz de sentir como hemos sido testigos visto con sus múltiples relaciones, pero es un tipo lógico que confía en su código. Un código que se supone debería mantenerlo a salvo. En la septima temporada, Dexter volvió a cuestionar su código y después descubrió que sus urgencias por matar siguen siendo lo primordial. Entonces, ¿hasta cuándo el código se mantendrá vigente? Ahora que Deb ha cruzado la línea, ¿qué será de ella? ¿Qué otro personaje dudará de la perfecta tapadera de Dexter? La octava temporada deberá cerrar una historia para consolidar el mito en el que se ha convertido Dexter. 

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