jueves, 29 de diciembre de 2011

¿Homicidios puedo sobrevivir?

Esta semana Telecinco informó que no habrá una segunda temporada de “Homicidios”, sin embargo Mediaset, productora encargada de la serie, no ha querido pronunciarse respecto a la decisión de la cadena de televisión. Sinceramente, no creo que el proyecto sea vendido o comprado por otra emisora, así que podemos despedirnos de Homicidios.




El último capítulo fue emitido el 12 de diciembre y tuvo como titulo “La noche del cazador”

Asesinando a Homicidios

Oficialmente, la serie protagonizada por Eduardo Noriega y Celia Freijeiro se estrenó el martes 20 de octubre del año que se va. Se supone que los 13 episodios de la primera temporada se solificarían en el horario “prime time” pero al ver que su rating adecaía, Telecinco lo colocó en otro horario, uno mucho peor que no beneficiaba en lo absoluto a la sere y de hecho, prologonaba su agonía. Del martes se fue al viernes a la media noche y del viernes, se fue al lunes a las 10 PM. En el mundo televisivo cuando una serie sufre un cambio abrupto en la parrilla, las cosas no van bien y ese precisamente, fue el principio del fin de Homicidios.




Si Homicidios siguió al aire fue agracias a los fieles fans que escribían en el Twitter y en el facebook. Y Gracias a Telecinco pudimos ver por adelantado algunos episodios, sólo había que mandar un mensaje de texto.

De la teoría a la práctica

Irónicamente, Homicidios es en el papel, una de las mejores series hispanas. Desde la limpieza audiovisual, los actores de lujo, la tematica escabrosa… tenía todo para funcionar pero la práctica fue diferente. ¿Entonces qué salió mal? Ya discutimos lo del horario y la falta de confianza de Telecinco para competir con “Gran Hotel” de Antena 3 contribuyo con su extinsión, ahora vamos a los protagonistas.  


                                      

Tomás Sóller experto en psicopatología pero no tanto en “no dejarse capturar”.

Todos recordamos a Eduardo Noriega gracias a “Abre los ojos”, es un actor guapo y metodico, pero como Tomás Solier le faltaba la chispa en todo sentido. Se supone que el era el “outsider” que cambia la forma en de ver el caso, un civil molestoso dentro de la comisaria que resaltaba por su labor como psiquiatra y aunque aportaba con sus repetitivos datos, parecía uno más del equipo y no un excéntrico como se planteo en el piloto. Del mismo modo, Tomás debía era coqueto, rebelde y audaz, un manipulador que usaba sus conocimientos para obtener sus beneficios, además, debía ser encantador para no lucir tan egocentico brindando su ampliado conocimiento. Lo malo es que siempre jugo a lo seguro. Pese a hacer cosas extremas como perseguir al Cazador en el piloto o quitarle las drogas a un quemado para sacarle algún dato, jamás fue convincente. Sí, él tenía un interés por atrapar al “Cazador”, el asesino en serie que se pasó buscando todos los capítulos, pero la obsesión y adrenalina que debía tener al perseguirlo era desapercibida por sus constantes impresiones sobre el tipo. Hey, si tanto sabes de él, ¿Por qué te tardas mucho en atraparlo? El juego del gato y el rato llegó a aburrir en el tercer o cuarto capitulo. 




La detectiva Eva Fernandez, fría como el viento, peligrosa como el mar.

Por otro lado, tenemos a Celia Freijeiro como la detective Eva Fernández. A veces entiendo la frialdad que la actriz introdujo en su personaje, tenía que ser una mujer fuerte ya que vivía en un mundo de hombres pero otras simplemente parecía que no soportaba tener al lado a Eduardo Noriega. No había química. Eran la base del show y personalmente, prefería ver las escenas en las que no estaban. Lamentablemente, dichas secuencias eran muy pocas.  


                                        
Con Química inexsistente se podía percibir la incomodidad del momento.

Un gran enemigo no siempre necesita estar presente

Hay que admitir que el “Cazador” es un gran némesis. Es un enfermo mental que le gusta jugar con la mente de los demás, una suerte de Dexter sin un código o mejor dicho con un código predeterminado por el mismo donde él sólo entiende las reglas. Sin embargo, no necesitaba estar presentes en todos los capítulos porque esa larga introducción agotaba su imagen. El piloto de Homicidios nos presentó a un tipo que tenía un plan B para el mismo plan B, eso ya lo sabíamos y constamente también era repetido por Tomás. Homicidios pudo haber ocultado a su enemigo principal por un par de episodios para no aburrinos con datos innecesarios, (vamos, un perfil psicológico no debió llevar varios capitulo). Tal vez si se hubiera enfocado en otros homicidios y después retomar el caso, no habría sofocado al televidente con demasiados datos obsoletos sobre el “Cazador”. Sí, ya sé, intento americanizar a Homicidios, pero ese método funciona exactamente por esa razón. En Castle todavía no se resuelve el asesinato de la madre de Beckett y no se habla de ello en cada episodio, porque no es necesario, uno puede continuar la serie y retomar la historia sin problemas, lo mismo hizo Bones con el caso de la madre de Brennan. Incluso en Rizzoli & Isles, el enemigo mortal de Jane regresó para el final del midseason en donde tuvieron un gran enfrentamiento. Entonces, el Cazador no necesitaba ser mencionado para saber que es el objetivo, ya lo sabíamos. Su presencia era tácita.




El Cazador. Decepcionante y predecible final. El asesino se había vuelto homicida después de leer el llibro de Sóller, entonces, hasta mal escritor era el protagonista…

El plan B

Los personajes secundarios están ahí por una razón, apoyar a los protagonistas pero en el caso de Homicidio parecía que sólo estaban para adornar, pese a tener deliciosos “backgrounds” que valían la pena explotar, más parecía el show de Noriega. Para ver lo interesante que hubiera sido conocer un poco a los demás, simplemente recordemos que el detective Aloso Izquierdo, al parecer, se involucró con la esposa de su compañero que terminó falleciendo en uno de los operativos e incluso fue acusado de “topo” en su vieja comisaría, conocimos los polmenores de dicho evento, sólo se quedaba callado como si aun le doliera hablar del tema. 


Explotar el sexapple es un desesperado intento que sólo vale cuando funciona.

Por otro lado, la mamá de María estaba en coma, su padre era un borracho y a ella le importaba más su trabajo. Sí, su padre apareció pero ni siquiera eso la hizo tener más tiempo en pantalla. Pablo era mi personaje preferido, un buen tipo que no tenía tacto al expresarse. Enamorado en secreto de María y siempre solo. Nunca se supo el por qué.


                                  


 El punto débil de Pablo fue María… Hasta el Cazador notaba que el subinspector estaba enamorado de la flaca.

 Otros personajes secundarios que más parecían “tercearios” fueron Helena, que terminó muriendo en manos del cazador, y la doctora forense Susana Rota. La actriz Marian Aguilera parecía haber retomado el rol de Silvia Castro en Los Hombres de Paco, pero en la primera temporada, donde la doctora sólo decía cosas técnicas y ni aparecía ni tenía la mínicaimportancia. 



 ¡Silvia revivió!.. Pero volvió a ser la misma neurótica de la primera temporada que sólo quería tener un hombre a su lado.

Realmente es una pena porque si tu plan B no funciona, entonces no te queda nada que hacer más que rendirte y morir lentamente. En todo caso, ¿Homicidios puedo sobrevivir? No, nunca tuvo un chance. Tendría que haber modificado toda su estructura, mostrando otros casos, profundizando en el resto de su elenco y reconstruir a sus protagonistas. Y si, algún directivo se apiada y le dan una segunda temporada para resolver ese final abirto que dejó, es obvio que deberán modificar muchas pero muchas cosas. 

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