viernes, 10 de marzo de 2017

La influencia de #Buffy en otras series

Buffy la Cazavampiros, serie creada por Joss Whedon, se estrenó un 10 de marzo de 1997 y se convirtió en un referente en la cultura pop marcando un hito televisivo, hasta el punto que podemos ver la influencia de Buffy en diferentes series… 


"In every generation there is a Chosen One. She alone will stand against the vampires, the demons, and the forces of darkness. She is the Slayer".

Buffy, la cazavampiros humana 
Las series de Shonda Rhimes tienen la característica principal de tener protagonistas complejas. Una tendencia que ahora podemos encontrar en diferentes programas como Jessica Jones y Legends of Tomorrow, y todas las series que tengan como figura principal a una mujer, sin embargo, todo esto comenzó con Buffy. Joss Whedon desafió el trofeo televisivo del héroe masculino al colocar una joven que con solo 16 años que tenía que lidiar con los típicos problemas de una adolescente y con su destino como cazadora de vampiros/demonios. Buffy fue retratada de la manera más humana posible, es decir, nuestra heroína cometía errores, escuchaba más a su corazón que a la razón, y sus batallas no solo eran externas, con demonios y vampiros, sino también internas. En cierto modo los demonios eran una metáfora del problema central del capítulo y a veces los apocalipsis emocionales eran más interesantes que el mismo apocalipsis lleno de criaturas diabólicas.



La banda de Scooby Doo
Quizás el trofeo televisivo más replicado en series de ciencia ficción es que el grupo del héroe el cual por general está compuesto por personajes raros socialmente incomodos pero increíblemente adorables. Veronica Mars, Orphan Black, Teen Wollf, The Flash, Supergirl, Legends of Tomorrow son algunas de las muchas series cuyos elenco están formado por personajes ortodoxos que normalmente no pararían juntos de darles la elección, sin embargo, son las diferencias entre ellos lo que hace la trama más interesante. La banda Scooby Doo de Buffy, conformado en una primera temporada por Buffy, Xander y Willow, le aportó a la serie un humor único que se complementaba a la perfección con el tono de terror, suspenso y drama.


 No te encariñes con nadie 
Si bien ahora el sangriento Juego de Tronos nos ha probado que realmente no nos podemos encariñar con nadie porque podría morir de la manera más devastadora, los que vimos Buffy aprendimos esa lección a la mala. Para comprender más sobre el uso de la muerte en las series de Whedon tenemos que saber que el creador de Buffy es un admirador de Shakespeare y en las obras de Shakespeare, la muerte es un utilizado como recurso para remarcar la tragedia en la trayectoria del héroe, pero también como una cruel causalidad del destino. En ese sentido, la muerte de Angel a manos de Buffy fue un sacrificio personal de la heroína para un bien mayor mientras que la muerte de Tara y Joyce fueron circunstancias extraordinarias que Buffy nunca pudo predecir para evitarlos.

La cazavampiros y el vampiro con alma no solo se trató de una relación "a lo Romeo y Julieta" sino también fue parte del camino hacia la madurez de Buffy.

El síndrome de la lesbiana muerta y a la representación LGBT 
En la cuarta temporada, Willow Rosenberg, la mejor amiga de Buffy, sale del closet al revelar su relación con Tara Maclay. Joss Whedon tuvo que luchar con la WB para permitir la emisión de los besos de la pareja, lo que abrió las puertas a muchas series para colocar un personaje LGTB y explorar las relaciones que podría desarrollar. Sin embargo, como ya hemos mencionado Whedon, fanático de la tragedia shakespereana, luego de una corta separación y aún más breve reconciliación, Tara muere en los brazos de Willow tras ser impactada por una bala. Lamentablemente, esta historia se volvió en una trofeo televisivo conocido como el “síndrome de la lesbiana muerta” en donde una lesbiana muere en la serie para causar algún tipo de impacto a pesar que contradiga la narrativa en la historia. En el 2016, se registró una pandemia de este trofeo comenzando por la muerte de Lexa en The 100 y terminando con la muerte de Root en Person of Interest abriendo un debate sobre este tema particular e impulsando la campaña “LGBT deserve better”. No obstante, vale la pena recalcar que en el caso de Whedon, las muertes de todos los personajes, incluyendo Willow, estaban justificados en la historia mientras que las muertes a la que se refiere este síndrome pasa por el contexto en el que este se da, aunque muchas veces se sienta que matan a las lesbianas solo porque sí.


Los episodios experimentales
Con Buffy, Joss Whedon también rompió esquemas en cuanto a episodios experimentales. Cuentan las malas lenguas que fue un comentario sobre el genial dialogo en Buffy la razón por la cual se animó a hacer un episodio sin diálogo. El trabajo visual y actoral fue esencial en Hush para que la idea funcionara y así fue. Se trata de uno de los mejores capítulos de Buffy y de la televisión. Otros episodios experimentales de Buffy que valen la pena mencionar es The Body, un episodio increíblemente conmovedor donde Buffy tiene que enfrentarse a la peor de sus pesadillas; una vida sin su madre, el archiconocido musical "Once more with feeling", una formula que muchos han intentado imitar sin mucho éxito y "Normal Again", un capítulo que nos hace cuestionar qué es real y cuyo final abierto, hace que toda la serie adquiera un tono mucho más sórdido; ¿acaso todo lo que hemos visto ha sido producto de la imaginación de Buffy y nuestra protagonista simplemente ha estado loca todo este tiempo? Whedon no nos responde y cada uno tiene que darle una interpretación a ese final.



La influencia de Buffy es su legado en las series que le siguieron, especialmente, cuando la gran mayoría de las mismas tiene la misma estructura; un grupo de extraños tratando de salvar el mundo, la heroína imperfecta pero fuerte, temas profundos y controversiales, el humor meta, y obvio, los trofeos televisivos que Buffy perfeccionó y en muchos casos creó. De modo que básicamente podemos decir que hay series antes de Buffy y series después de Buffy.



Pocas series pueden marcar una tendencia y continuar siendo un ejemplo como lo ha hecho Buffy y en ese sentido, un reboot o un remake sería simplemente un despropósito. No habrá otro Buffy en la historia, pero suerte para nosotros, Netflix reconoce la magia especial de Buffy y la tiene en su catalogo, de modo que cualquiera puede volver a ver los capítulos, los cuales, pese a los efectos, se sienten atemporales.

http://cat-tully.tumblr.com/post/158225280932/buffy-the-vampire-slayer-premiered-20-years-ago

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