lunes, 27 de marzo de 2017

#Ingobernable: Emilia Urquiza > Richard Kimble

Si hay algo que caracteriza a las producciones mexicanas es su alta cuota de melodrama, pero no hablo un melodrama soportable, sino de una completa exageración tanto en el aspecto actoral y en la historia hasta el punto que le resta el realismo y cualquier veracidad que puede tener una serie o novela. Este melodrama mezclado con una onda conspiradora que trata de abordar conflictos sociales reales es lo que convierte a Ingobernable en un placer culposo. 



 El trailer planteaba a Ingobernable como una especie de House of Cards mexicano influenciado por la cruel realidad que vive México y en la propia campaña de publicidad se podía remarcar un paralelismo entre Emilia Urquiza (Kate del Castillo) con Angélica Rivera, actual primera dama. Sin embargo, la serie en sí misma cuenta la historia de Emilia Urquiza, enredada en una situación compleja en la que está acusada de matar a su esposo, el presidente de Diego Nava, y en su huida descubre que el asesinato está relacionado con las desapariciones de 39 personas de un barrio y con una gran conspiración. Antes de morir, el presidente Diego Nava iba a dar un discurso donde anunciaba las medidas radicales que tomaría para lidiar con la situación y en gran parte del mismo, culpa al gobierno norteamericano por la violencia que se vive en México. Esta conspiración muy a lo Scandal, se comienza a desmoronarse a partir del tercer episodio en donde la historia se llena de una absurdidad disfrazada de "casualidad", todo lo malo que puede ocurrir ocurre y todos los clichés que encontramos en las novelas mexicanas también están presentes (la amante, la relación chico pobre-mujer privilegiada, la traición de alguien cercano y el tener a una joven histérica que no entiende razones) 


Cualquier parecido con la realidad solo es para el marketing

 Si hay algo que puedo destacar de la historia es que por lo menos Emilia Urquiza es más hardcore que el fugitivo Richard Kimble e incluso más inteligente pero su escape entra a un terreno más fantasioso cuando ella aparece en la casa de la hermana de su criada Dolores, Chela, justo cuando liberaron a su sobrino, Canek, quienes acceden a ayudarla hasta que un gente del barrio secuestra a Emilia y a su amigo Jaime Bray, evento que termina con la muerte del amigo, sin embargo, pese a esto Emilia se queda con ese grupo porque aparentemente son las únicas personas en el mundo que pueden ayudarla pese a que este grupo cambian de posición cada escena respecto a si ayudarla o no. Este grupo quiere saber sobre las desapariciones de 39 personas que obviamente es parte de la conspiración más grande en donde está involucrado el gobierno mexicano, más precisos el Ejercito lleno de narcos, y el big bad de la serie: "cualquier agencia de los gringos - nunca especifican bien cual de todas es".


Emilia Urquiza > Richard Kimble 

Estaba a punto de tomar en serio a Ingobernable, tan serio como tomo Scandal, hasta que vi a Kate del Castillo tener una especie de diatriba mental al nivel Oliver Atom al momento de decidir si patear el balón o no. Y este recurso es constante en toda la serie... y todas esas escenas solo pueden ser comparadas a las escenas noveleras donde se descubre algo y la cámara poncha a cada uno de los personajes presentes para captar su reacción con una música de tensión de fondo. 

Antes de tomar una decisión voy a pensar sobre toda mi vida, sí, eso suena como una buena idea y no una absoluta manera de perder el tiempo.

 Hay muchas cosas en la serie que en lugar de impresionar implementa causan risa, como poner ese efecto de cámara lenta en ciertos momentos, las reacciones irracionales de la hija de Emilia (tan o más insoportable como Dana Brody), los saltos de humores de todos, las conversaciones en inglés de dos mexicanos que claramente hablan español, y lo más alucinante pasó cuando Emilia salva a sus aliados no sin antes correr entre las explosiones del almacén misma escena de película de acción. Pese a las incongruencias y la falta de lógica en la serie, Ingobernable se basa en los conflictos sociales reales mexicanos; la corrupción en el poder, la pobreza, la injusticia, el daño del narcotráfico, aunque la profundización del tema depende de la concepción que se tenga. 


Ana Vargas West habla inglés... en sus escenas con otro mexicano porque *razones*

 Ahora, para bien o para mal, si hay algo que hace bien México es enganchar así una producción sea absolutamente tonta, que no es el caso de Ingobernable, cuya producción es de muy buena calidad, y aunque la historia pierda fuerza cada nuevo capítulo es inevitable ver los 15 episodios -que en realidad debieron ser simplemente 13 porque hay dos episodios que duran 30 o 35 minutos. Ingobernable es un placer culposo que para colmo termina en un cliffhanger sin contestar varias interrogantes y además, Kate del Castillo está realmente impresionante, así que no me sorprendería si es que Netflix lo renueve para una segunda temporada.


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