miércoles, 10 de agosto de 2011

¿Por qué no siempre es bueno decir adiós?

Como ya se sabe, el próximo año muchas series llegan a su fin. No es una novedad que todo termina, algunos programas concluyeron y el mundo no se ha acabado por eso, sin embargo, del 100% de los finales, el 55% son terribles. Dependiendo del éxito, de las expectativas y de la misma historia, el último capítulo suele ser una gran decepción o con las justas pueden satisfacer al público. El ser feliz para siempre no siempre se aplica, los malos no siempre mueren o van a la cárcel y la mayoría de misterios no llegan a resolverse.


Chuck, One Tree Hill y recientemente Desperate Housewives anunciaron su culminación en el 2012


Si bien es cierto, en este mundo globalizado en el que vivimos con el internet y las producciones independientes, no todas las series concluyen (si no veamos a Buffy y Ángel, que continúan sus historias, respectivamente, pero ahora en comics), por lo que el último capítulo sería solo uno más.


La sexta temporada de Ángel fue presentada en el formato Comic y consta de 5 partes. Por su lado, el comic de Buffy narró los sucesos de la octava entrega. Ambos comic fueron exhibidos en el Comic Con.

Desde el momento en que se anuncia la última temporada, una gran presión ejerce sobre los escritores; el final tiene que ser memorable, aunque lo memorable no necesariamente implica que sea bueno. Últimamente está de moda concluir la serie con un final abierto, de este modo, cada uno crea su propio final para su serie preferida. No obstante, gran parte de seguidores critica este recurso, pues, se supone que tantos años invertidos merecen una conclusión digna que explique todo. Del mismo modo, algunos programas deciden retirarse cuando están en la cima, mientras que otros son cancelados y por eso, su desenlace (que no fue predeterminado) parece más un final de temporada que una despedida, pero vayamos con los anunciaron y planearon su propio resolución con meses de anticipación.

¿Cómo decir adiós apropiadamente?

Un buen ejemplo, para mí sería la forma en la que terminó ER, porque así como en la publicidad, uno no tiene que sentir que le venden algo; en las series, no se tiene que sentir como un gran final para serlo. Para comenzar, toda la última temporada de ER fue preparándonos para su último capítulo, incluso personajes que se habían retiraron volvieron para mostrarnos cómo es su vida lejos del County General.


George Clooney retomó su papel del doctor Doug Ross en “Old Times” y pese a todos los pronósticos, siguió al lado de Carol (Julianna Margulies), la madre de sus dos hijas.


ER concluyó después de 15 años y pese a sus antecedentes (volando helicópteros y matando personajes), “And In the End...” solo fue un episodio más, porque el hospital no se cerró, Carter siguió como doctor al igual que los demás miembros del nosocomio. Cabe destacar, que la conclusión fue un homenaje al piloto, pues, en algunos casos se mostraron tramas iguales y hasta movimientos de cámara semejantes. Considerando que ER es “la serie médica” estoy segura que su final marcó y muchos copiaran su estilo. Puesto que un hospital no puede cambiar, lo que cambia es el personal.


El piloto siguió el turno de noche/día de Mark Green, mientras el final, siguió el turno de Archie Morris. Incluso, la misma enfermera Haleh es quien despierta a los dos doctores, independientemente, claro en la primera escena.


Memorable no significa bueno

Pero por cada final bueno, hay 5 malos. Lamentablemente existen desenlaces que carecen de todo sentido, llamados generalmente “los peores finales de series” como el de Dawson’s Creek. A los escritores no se les ocurrió mejor manera de despedirse que matar a Jen y juntar en los últimos 5 minutos a Pacey y a Joey. Y sin irnos muy lejos, quizás uno de los mejores peores finales fue el de Los Hombres de Paco, y digo mejores peores, porque fue impactante pero nunca siguió el hilo del programa, ya que se supone LHDP era un drama con humor negro que tiraba más para ser una comedia policial, y “Todos los planes de Lucas Fernandez” fue pura acción, mucha sangre y muerte, aunque es uno de los finales más fuertes y memorables, se fueron al extremo matando a 4 personajes cuando previamente todo había sido felicidad y metidas de pata. (Nota: Yo considero el final de la octava temporada como el último capítulo de Los Hombres de Paco porque nadie quiere recordar la novena)


Clásico: Dawson’s creek estuvo lleno de palabrería y sentimientos. Innovador: genial final de Los Hombres de Paco que sigue siendo criticado porque no fue uno feliz.

Los ambiguos

Hay finales controversiales como el de Lost, después de un año, los fanáticos todavía tienen opiniones divididas sobre respecto a “The End”; a algunos les encantó pero otros se sintieron engañados por los productores. Tal vez matar al Jack y no responder todas las interrogantes de la isla fue demasiado. Quizás no sea culpa de los responsables de Lost, pues, el show tomó vida por si sólo generando expectativas altas que jamás podrían ser llenadas. Pero personalmente, me gustó los últimos 10 minutos, y la forma en la que Jack murió, cerrando los ojos, una contraposición al principio, pues el piloto comienza cuando Jack abre los ojos en la isla después de que el avión se estrelló. Otro final que jamás entendí fue el de Alias, recordemos que tanto Lost como Alias nacieron de la mente de JJ Abrams, por lo que el final de la serie protagonizada por Jennifer Garner tuvo los típicos elementos que a Abrams le gusta usar: muertes, viajes en el tiempo, cosas sin sentido. Al menos en este caso, Sydney terminó feliz con Michael, aunque se supone que él estaba muerto.


Demasiada complejidad y finales inexplicables al estilo JJ Abrams


Esperemos que los guionistas tomen notas, ya que el próximo año habrá finales a diestra y siniestra. Esperemos que, por lo menos, gran parte de ellos sean de los buenos o moderablemente pasables. No queremos repetir la historia, ¿verdad? Y es que no siempre es bueno decir adiós, pero tenemos que hacerlo igual.

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