sábado, 1 de julio de 2017

#MelrosePlace: El placer culposo de los 90's cumple 25 años

Recientemente Melrose Place cumplió 25 años desde su estreno. Esta serie creada por Darren Star y producida por Aaron Spelling y E. Duke Vincent se convirtió un fenómeno surreal y pasó a ser una de las series más emblemáticas y ridículas de los 90's gracias a su sex-appeal. 



El sexo vende 

En 1992, Fox decidió extender el éxito de 90210 con un spin off. Melrose Place aprovecharía el mercado del público juvenil de 90210, pero también se dirigiría a una audiencia adulta. En su primera temporada, Melrose Place era una serie que seguía la vida de vecinos que se convertían en amigos por vivir en un mismo condominio con problemas profesionales y sentimentales. Un producto demasiado vainilla que seguía la misma honda de 90210 con la única diferencia de que en vez de jóvenes-adolescente, teníamos veinteañeros que en teoría tenían carta abierta para tocar temas más complejos y simplemente apelaban al clásico melodrama donde cosas malas les pasa a gente buena, pero todo cambió con la introducción de Amanda Woodward. 

"Los lunes son una perra"; perfecto campaña publicitaria de Melrose Place

 Melrose Place no solo encontró su dirección con Amanda Woodward, que inmediatamente se convirtió en la mala que amamos odiar, sino también se percató de ese diamante en bruto que tenían pero que no habían explotado; el sex-appeal de su elenco. Desde que los productores se dieron cuenta que el sexo vendía comenzó su metamorfosis hacia un placer culposo con historias absurdas y exageradas que involucraban personajes psicóticos, asesinatos, intentos de asesinatos, venganzas y sexo, mucho sexo. La serie llegó a tener un nivel de ridiculez con cada nuevo capítulo que realmente no importaba por qué se estaban peleando, el tema de fondo era quién se acostaba con quién o quien engañaba a quién y todo estaban de acuerdos que Amanda era una bitch pero igual nos encantaba ver cómo le hacía la vida imposible a sus inquilinos. 

Los galanes de la historia

 Todo tiempo pasado es mejor 

 En el 2008, la CW trajo de vuelta 90210 mezclando la vieja generación con una nueva y eventualmente siguiendo a esa nueva generación por un par de temporadas más. Se intentó hacer lo mismo con Melrose Place en 2009, e incluso trajo de vuelta a varios miembros de la serie original para que revivan a sus personajes, pero a la gente ya no le llamó la atención volver a ver una serie donde todos se pueden acostar con todos porque es ya es una práctica común en las producciones actuales. 


Lo que no quiere decir que el sexo ya no vende, el sexo sigue vendiendo... solo que en el caso del reboot de Melrose Place se apeló a la misma fórmula olvidándose que el Melrose Place original funcionó porque sus escenas de cama en su momento eran pioneras. El show era la excepción, no la regla y su emisión causaba polémica porque se atrevía a ser algo que no habíamos visto antes. 


 El reboot de 90210 duró 5 temporadas porque a diferencia de Melrose Place, se adaptó a la época de su emisión 

 El legado de Melrose Place 

 Durante sus 7 temporadas, Melrose Place sirvió como un trampolín a la fama para actores como Thomas Calabro, Marcia Cross, Kristin Davis, Laure Leighton, Grant Show, Courtney Thorne-Smith, Daphne Zuniga y acentúo la transición de niña inocente a una mujer hecha y derecha de Alyssa Milano. Sin embargo, el legado que Melrose Place deja, además de haber inmortalizado a Heather Lockhart como una de las mejores villanas de la televisión, es que la clave del éxito no necesariamente recae en un buen guion, sino en sacarle provecho a tu mejor atributo y aunque esto suene como una formula fácil de replicar, en realidad, es muy no lo es.


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