jueves, 22 de noviembre de 2012

A fuego lento

Hablemos de Chicago Fire... El piloto estuvo menos que aprobable, sin emoción y sin la magia a la que nos tiene acostumbrado Dick Wolf. Para ser una serie dramática centrada en un grupo de bomberos, Wolf se demoró en desarrollar a los personajes y hasta en las propias historias. Sin embargo, ya tenía el elemento principal: el sexapple. Chicago Fire tiene como principal virtud tener un elenco sexy y ridículamente actractivo, encabezado por el chico bonito de House, Jesse Spencer y el novio de Lady Gaga, Taylor Kinney, a quien también vimos en The Vampires Diaries


Chicago fire.

Bomberos ardientes y diferentes

Por supuesto, la belleza no puede ser la columna vertebral del show, (a menos que sea transmitido por la CW). En este caso, la actuación también ha ido mejorado a través de los episodios. Si no, observemos el caso del popular Chase, quien aun lucha por ocultar su acento australiano pero dramáticamente destaca. Jesse Spencer tiene el rol del correcto Teniente Matthew Casey, cuya trama se puso interesante cuando tuvo que lidiar con un detective corrupto. Por supuesto, Spencer siempre va a ser recordado como Chase y después de tantos años de interpretar a un doctor que ahora sea un bombero, casi parece un leve cambio de carrera, pero no es así. Spencer ha madurado gracias a House y pese a lo del acento, la intensidad que le imprime a Casey es palpable y una de las razones por la cual Chigaco Fire sobrevivió el piloto.


Inolvidable... Chase en House.

Más conocido como el novio de Lady Gaga, Taylor Kinney es el otro protagonista. Aunque en el piloto más parecía el antagonista, el teniente Kelly Severide es el personaje más complicado y profundo de Chicago Fire. De nuevo, al principio lo mostraron como un adicto pero después nos explicaron que tiene una lesión en un nervio que le produce dolores intensos en el hombro. Él no quiere operarse porque significaría dejar de trabajar pero tampoco puede con el dolor. Además, desde el principio Kinney marcó la nobleza del personaje empatizando con las víctimas. Tampoco daña el hecho que tenga un parecido con el desaparecido Mark Sloan.


Antes de hacerla de bombero en Chicago Fire, Taylor fue paramédico en la desaparecida Trauma.  

Los personajes secundarios

Creo que es la primera vez en una serie en que ninguno de los personajes secundarios roban escena o que casi no tengamos co-protagonista. De las tres mujeres en el show, dos de ellas son paramédicas y una de ellas es lesbiana mientras que las que demás están en un posible triangulo amoroso que aun no despega. Por otro lado, los otros bomberos ponen la chispa con sus enredos y discusiones. Un poco de diversión en medio de tanto drama no hace daño.


También volvemos a ver a David Eigenberg, a quien conocimos como Steve, el novio de Miranda en Sex in The City.

Dentro de este mismo grupo, hay bromances y amistades que le aportan al show un plus más. Casey y Dawson son la parejita amical que juegan con la tensión sexual pese a que Casey está comprometido. Dawson también parece tener una conexión especial con el novato Peter Mills, a quien le falta pagar piso todavía. Y la relación de Shay y Kelly es como la de complices en crimen, incluso comparten una casa juntos.  El grupo es muy cercano como la de todos los bomberos formando una familia peculiar. Todos para uno y uno para todos incluso los que no se caen.


Kelly y Shay

No comparación

Si nos ponemos a comparar Chicago Fire con Third Watch o Rescue me, sale perdiendo. Seamos sinceros, Third Watch tenía más acción porque también contaba con la parte policial mientras que Rescue me no podía ser más dramática y disfuncional mostrando el lado oscuro de los bomberos. En Chicago Fire, los bomberos vuelven a ser los héroes anónimos que siempre buscan el beneficio del más necesitado incluso anteponiendo su bienestar al de ellos mismos. Chicago Fire se centra en los personajes y sus dramas personales no tanto en el caso o, mejor dicho, en el rescate que realizan. Un diferente enfoque a lo que nos tiene acostumbrados Dick Wolf,  el creador de las franquicias de Law & Order, especializadas en el seguimiento y resolución de un caso por capítulo.


Dick Wolf, el productor legendario de America.

Chicago Fire es diferente. Se tomó su tiempo para agarrar forma aunque aun no tenga dirección exacta pero es obvio que tiene algo especial y la NBC lo notó si no, no les hubieran dado una temporada completa con solo 7 episodios al aire. ¿Es un salto al vacío o demasiada fe? Chicago Fire tiene como calificación un  6/10 pero considerando que su competencia directa es Nashville, cuyo rating decae cada semana, y American Horror Story, un show bizarro y gore no apto para todo el público, la NBC le dio el visto bueno a la serie correcta que ha ido calentándose a fuego lento.

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