jueves, 26 de octubre de 2017

#Mindhunter: La fascinación por lo sórdido

La nueva serie de Netflix, Mindhunter, que tiene como productores ejecutivos a David Fincher, Charlize Theron, Josh Donen y Ceán Chaffin, es todo lo que puedes esperar de una producción de David Fincher; es intensamente fascinante y psicológicamente perturbadora. 



 El sello Fincher 

 David Fincher dirigió los dos primeros capítulos y los dos últimos. En ese sentido, la serie apela mucho a los trabajos previos de Fincher, especialmente, de "Zodiac", película que se centró el caso del misterioso asesino en serie denominado “Zodiaco” que le mandaba cartas a la policía y a los medios para publicitar sus crímenes. En Mindhunter tenemos una ambientación similar a la que vimos en “Zodiaco”, solo que el enfoque no está en su solo caso, sino en una exploración del lado más sórdido de la mente de asesinos y así entender el origen de la criminología.


 El dialogo también tiene mucho de The Social Network; largas conversaciones en modo ping pong en una suerte de lluvia de ideas que se complementan entre los protagonistas 

 En Mindhunter, dos agentes del FBI, Bill Tench (Holt McCallany) y Holden Ford (Jonathan Groff), realizan entrevistas a los asesinos más crueles de la época con la finalidad de poder entender qué hay en la mente de estos asesinos; cómo piensan, cómo ven el mundo y qué sienten. De ese modo, se busca determinar características que eventualmente puedan llevar a la identificación de potenciales asesinos y prevenir estos crímenes. A través de los conocimientos adquiridos por la investigación, Tench y Ford son capaces de resolver ciertos casos que se cruzan en su camino, pasando de la teoría a la práctica. Esta forma de narrativa diferencia a Mindhunter de los clásicos procedimentales donde se resuelve un caso por episodio concentrándose en un solo crimen.  La doctora Weny Carr (Anna Torv - NO Carrie Coon*) entra al equipo para imponer la objetividad que debe primar en el estudio, pero mientras que Tench intenta conservar su cordura tras estar en contacto con seres tan perturbadores, Ford desarrolla un retorcido vínculo con Ed Kemper (Cameron Britton), el primer sujeto de interés en la investigación. Lo que debemos tener en cuenta sobre Holden es que es un inadaptado social que se va transformando en el Sheldon Cooper del FBI, un sabelotodo cuya soberbia lo ciega por completo y no se da cuenta de la obsesión enfermiza que ha desarrollado debido a su fascinación por lo sórdido. 

Cuando tu serie es buena... muy buena... demasiado buena

Fincher también pone un poco de esa energía rebelde de “Gone Girl” en sus principales figuras femeninas. Debbie Mitford (Hannah Gross), la novia de Holden, es una hippie que estudia sociología que ayuda a Holden dándole tips de cómo ganarse la confianza de Ed poniendo en práctica también lo que está aprendiendo en la universidad. Holden y Debbie es una pareja dispareja que siempre está en distintas páginas en una misma conversación, hablando dos idiomas diferentes, hasta parece que el único punto en común que tienen es la curiosidad por distintos temas, Holden por los asesinos en serie y Debbie por la conformación de la sociedad. 



Después tenemos Debbie, Wendy Carr cuya presencia se destaca además de su elegancia e inteligencia, por su independencia. La doctora está dispuesta a abandonar a su pareja para ahondarse por complejo en el estudio. Tanto Debbie y Wendy desafían el prototipo de mujer de la década que se desarrolla en la serie. 



 Una de las ventajas de Netflix es la libertad y en producciones como Mindhunter esta libertad se hace notar; tiene episodios de menos de 40 minutos y episodios de 60 minutos, tampoco existe la necesidad del uso y abuso del cliffhangers o del plot twist. Al principio parece que no hay una estructura definida, pero en realidad el punto de partida es la investigación de la conducta de los asesinos en serie, y apoyándose en la misma, Ford y Holden son capaces de colaborar y llegar a la verdad en los ciertos casos. También estamos presenciando algo fuera de lo común; Mindhunter le quita esa mística que ha impulsado las series procedimientos respecto a los asesinos en serie. Al contrario, los asesinos en Mindhunter son reales, ordinarios y su motivación es simple; sus crímenes provienen del odio hacia las mujeres y del ejercer un poder sobre ellas. 

 Mindhunter como para romperte la cabeza 

 -Mindhunter está basada en la verdadera historia del hombre que fue pionero en la ciencia de la caracterización de asesinos en serie. En ese sentido, hay una línea muy delgada entre lo que es ficción y lo que es real. Pero no solo Holden Ford y Bill Tench hacen menciones a criminales famosos como Charles Manson y David Berkowitz, sino que el dialogo que vemos entre Holden y Ed Kemper, el asesino "co-ed killer", son sacadas directamente de las entrevistas entre el asesino el real Ed Kemper con las autoridades. Asimismo, Vulture ha realizado un artículo donde detalle de las personas y casos reales que han inspirado a Mindhunter.



 -"Zodiac" es el filme de David Fincher que tiene una mayor influencia en Mindhunter, incluyendo su estilo audiovisual, sin embargo, una característica que vale la pena mencionar son los protagonistas, pues, ambos, Holden Ford y Robert Graysmith (Jake Gillehall) buscan de manera compulsiva respuestas dejando al margen su propia estabilidad emocional, pero en Mindhunter sí se logra conseguir explicaciones que, aunque indignantes, pueden entrar en la categoría de lógicas. 


 -Una de las particularidades de Mindhunter son sus escenas précreditos que causan el mismo efecto de curiosidad de las escenas postcrédito en las películas de Marvel y en las series de la DC. Las escenas post y pre créditos anticipan algo o alguien conectado a la historia no necesariamente relacionado a la misma de la película o el episodio. En el caso de Mindhunter, las escenas que abren los episodios es Dennis Rader conocido como el "BTK killer" cuyas siglas significan "bind, torture, kill" una referencia a su método de ejecución de sus víctimas. Entonces, podemos deducir que es posible que Dennis Rader sea el foco de la segunda temporada. 



 -En la serie hay un subtrama enfocado en Wendy y un gato. Tras escuchar aullar a un gato mientras lavaba su ropa, Wendy decide dejar atún para darle de comer a este animalito, pero de un momento a otro encuentra el atún lleno de hormigas. David Fincher ha explicado que este arco estaba tratando de sugerir a la audiencia de que quizás había un niño en el edificio que mató al gato y ese sería el nacimiento de un potencial asesino en serie porque como se sabe, muchas de las tendencias sociopatas comienzan a evidenciarse en la niñez y adolescencia. 



 -La secuencia de créditos de Mindhunter incluye imágenes subliminales, al mismo estilo de Tyler Durden (Brad Pitt) en el "Club de la Pelea", otro clásico de David Fincher, así que es bueno que Netflix haya incluido ese botón de "omitir intro". 

 Crédito: MINDHUNTER on Netflix - 25 Subliminal Shots from Vashi Nedomansky on Vimeo.

 -La actriz Carrie Coon, recordada por su rol de Nora en The Leftovers, ha colocado en su bio de Twitter que no es ella la que aparece en Mindhunter y es que mucha gente la ha confundido con Anna Torv quien le da vida a Wendy Carr en la serie de Netflix. Y es que después de años de ver a Torv con su cabello rubio en Fringe la gente no se acostumbra al nuevo corte de cabello.



 -Mindhunter tiene un excelente soundtrack. Nada como escuchar "Psycho killer" de Talking Heads en el momento preciso en la serie.

 -No creo que sea el estilo de Mindhunter pero en otra serie, Holden Ford se convertiría en un asesino en serie. Ciertamente, el contacto con personas tan retorcido debe tener algún tipo de efecto como lo vimos en el último episodio.

 -David Fincher ha adelantado que quisiera tener 5 temporadas de Mindhunter.

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