martes, 3 de diciembre de 2013

Cook Rise

Este año, James Cook volvió a nuestras vidas sólo para despedirse de la manera más agridulce en Skin Rise, la tercera parte de una edición especial que marcaba el final de Skins en su séptima temporada. Fueron dos capítulos totalmente enfocados en Cook y su vida tras los acontecimientos de la cuarta entrega. Era el perfecto pretexto para cerrar la historia de uno de los personajes más intrigantes de las generaciones de Skins, aunque muchos querían un final feliz para Cook, desde mi perspectiva, tuvo una conclusión apropiada e ideal que le caía como anillo al dedo.


Jack O'Connell interpreta a James Cook
Crees que conoces a Cook, pero no, no realmente hasta que lo ves
Es justo decir que Skins quizás sea la serie juvenil dramática más crue y  realista de la historia británica. Debutó en el 2007, con la característica de causar controversia con los temas que trataba como el sexo desenfrenado entre adolescentes, el uso de drogas, el descubrimiento de la identidad sexual, etc. Sin duda, lo mejor que supo graficar Skins fue la confusión juvenil intoxicada por una autodestrucción propia del egocentrismo y dramatismo de los personajes.


La primera generación de Skins incluyó al actor Nicholas Hoult, quien ahora es mundialmente conocido gracias a X-Men y Warm Bodies. 
La segunda generación, y tal vez esto sea una opinión personal, contó con personajes mucho más ricos en cuando complejidad, un drama más profundizado junto a una narración espectacular. La tercera y cuarta temporada de Skins se enfocó en el particular grupo que formaban Effy, Cook, Freddie, Katie, Emily y Naomi. Más que dramas, tuvimos tragedias griegas, aunque también una gran dosis de humor negro y varias dosis de picardía cortesía esencialmente de Cook.

Skins, segunda generación
James Cook es gran parte de la razón por la cual me enamore de Skins. No solo era el típico mujeriego, relajado y coqueto, tenía un toque especial, más que el clásico bad boy era casi un pequeño psicópata tóxico y dañino pero sumamente adictivo.  Para su mala suerte, el chico malo no siempre se queda con la mujer de sus sueños y menos cuando la mujer de sus sueños era tan complicada como él. Por eso, Effy decidió quedarse con Freddie, pero por supuesto, en Skins la felicidad dura muy poco.  El final fue un baldazo de agua fría; Freddie termina asesinado por un doctor obsesionado con Effy y la nobleza de Cook lo llevó a vengar la muerte de su amigo.

Freddie, Cook y Effy.
“Mi fantasma no me deja olvidarlo”.
4 años después, Cook es literalmente un fantasma. Ha seguido viviendo como un fugitivo, o mejor dicho sobreviviendo en el único mundo en el cual ha sabido desenvolverse. Ahora es un transportador de drogas y como ya es costumbre, los problemas parecen perseguirlo. La gran actuación de Jack O’Connell nos permite ver la vulnerabilidad de Cook y su astucia para sobrevivir, también vemos ese lado violento que lo llevó a quitarle la vida a alguien una vez, aunque parece que ya ha aprendido a controlar a ese pasajero oscuros. Skins Rise es la última estación para James Cook y con uno de sus mejores monólogos en el que parece explicarlo todo y a la vez nada, dijo adiós.

Cook y su fantasma
Como ya hemos visto, en Skins no existen los finales felices pero sí los más apropiados, no era justo que Cook muriera porque cuando Freddie murió, también murió algo en Effy y en Cook, y cuando Cook mató al doctor se convirtió en un fantasma y por más que quiera olvidarlo, ese fantasma continuará allí, entonces, lo único que le queda a Cook es convivir con sus fantasmas y al final eso hizo.

Skins Rises nos dejó expectantes ansiando más minutos de Cook, pero tal como lo hizo al final de la cuarta temporada, nos dejó deseando más.
El fin de la revolución
La séptima temporada de Skins es el final definitivo de una de las serias juveniles que revolucionó el panorama inglés y global, se atrevió a ser malcriado y brutalmente  desequilibrado. Skins Fire, Skins Pure y Skins Rise se tiraron al lado más melodramático de todas las entregas, digamos que en cierto modo, maduró o tanto como pudieron hacerlo. Cuando tienes personajes tan “dañados” que nunca realmente se detuvieron a pensar y lidiar con sus traumas, las decisiones que toman como adultos no son las más correctas, y vuelven a caer en el mismo error de cuando eran adolescentes. Aunque al final, parece que aprendieron la lección, quizás un poco tarde, pero lo suficiente para asumir las consecuencias de sus decisiones.
Era obvio que Skins no tenía la necesidad de ser ligero y quien ha visto la serie está consciente que no es un cuento de hadas, por lo que posibilidad de ser feliz es una ilusión fugaz. No obstante, aunque los finales de Effie y Cook fueron consistentes con sus historias, el final de Naomi y Emily, una pareja que se convirtió en un icono juvenil y que merecían ese final feliz, terminó con la devastadora muerte de Naomi (not cool, man, no cool at all). Pero ya sabemos que no conocemos Skins, hasta que lo vemos, hasta que realmente lo vemos.

*Espectacular monologo de Cook.
"You think you know death, but you don't, not until you've seen it, really seen it... And it gets under your skin and lives inside you. You also think you know life, stand on the edge of things and what you go by but you're not living it, not really, you're just a tourist, a ghost, then you see it, really see it, it gets under your skin and lives inside you, and there's no escape, there's nothing to be done, and you know what it's good, it's a good thing, and that's all iv'e got to say about it".

3 comentarios:

  1. Effy se colgo y el que pelea con Cook es el director de la escuela ?

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    1. No. Esa es Emma, y no se colgó ella misma, si no que la asesinó el mismo tipo que estaba peleando con cook.

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