Una nueva serie de Netflix y un nuevo “Gracias, Netflix”. En este caso hay mucho que agradecer, ya que el remake de "One day at a time" (Día a día) pudo irse por el lado seguro; la serie original sigue la vida de una madre soltera que cría dos hijos con la ayuda de su vecino Schneider, sin embargo, Netflix nos ha entregado un remake con la misma premisa, pero con un elenco netamente latino abordando los problemas sociales a los que esa madre soltera está expuesta aun en esta época.
"One day at a time" está centrado en Penelope Alvarez (Justina Machado), una cubana americana/veterana de guerra/recientemente soltera/enfermera pero sobre todo mamá gallina que cría a sus dos hijos con la ayuda de su madre Lydia y de su vecino Schneider. Esta serie no innova nada respecto al clásico formato del sitcom; son episodios de 20 o 24 minutos lleno de bromas en dos o tres escenarios fijos, pero logra modernizar la temática y mediante su comedia explora temas serios y sensibles como el sexismo, el estrés post traumático, la religión, la sexualidad y la cultura latina. No obstante, es obvio que no logra resolver estos problemas al 100%, pero al menos los enfrenta de una manera realista.
La representación y la perpetuación de estereotipos dañinos
"Black-ish" sirve como un gran ejemplo de una comedia que es, a su vez, una excelente la representación para la comunidad afroamericana. No se trata del nuevo "Show de Cosby", se trata de una visión muy realista de una familia afroamericana de clase media que está compuesta por una madre liberal y un padre que tiene un punto de vista sobre lo que significa la crianza de sus hijos. Y quien ve esta serie se da cuenta que una familia blanca no tiene los mismos problemas que una familia afroamericana. En el episodio "Hope", a "Black - ish" le tocó la complicada tarea de tratar el racismo y la brutalidad policial y recientemente, el capitulo "Lemons" estuvo dedicado al triunfo de Donald Trump en las elecciones norteamericana, y ambas historias tuvieron su cuota de humor, de tristeza y de esperanza ante escenarios adversos y ante tiempos difíciles.
Volviendo a "One day at a time" aprecia la cultura latina y también la americana; no se libra del estereotipo, pero tampoco se vale del mismo. Lydia es más que la abuela inmigrante que da risa por su acento pronunciado, sus creencias religiosa y su resistencia a americanizarse, esta mujer no es el punch line en cada escena por su acento, sino por sus ocurrencias. Lydia no es un prototipo, es un personaje construido lleno de capas bidimensionales, con una historia dolorosa que oculta bajo esa gracia y coquetería, pues, era tan solo una niña cuando llegó sola a Estados Unidos y dejó en la isla a su hermana mayor a quien no volvió a ver. Esa mujer prefiere centrarse en el lado bueno de la vida, se enorgullece de sus raíces y las mantiene porque es parte de su historia, es parte de ella.
Como en toda serie hay un personaje que se roba la atención, en este caso es Rita Moreno como Lydia quien comparte una excelente dinámica con Machado y con Helena. Lydia, Penelope y Helena son lo mejor de la serie pues, por medio de ellas podemos ver las diferentes perspectivas de tres generaciones diferentes y todas ellas comparten el ser mujeres independientes. Por su parte, Helena, la hija de Penélope, una adolescente feminista y activista, se resiste a celebrar su quinceañero por lo considera una costumbre misogina y retrograda, sin embargo, luego que su mamá le pone una trampa, ella misma da argumentos convincentes de que se trata de algo más que una fiesta, es ante todo, una manera de honorar a su familia. Por cierto, por momentos Helena puede caer molestosa por su comportamiento políticamente correcto, su continuo mal humor y por su actitud moralista, o sea, una actual adolescente. Del mismo modo, Helena sale del closet ante su familia - Lydia la acepta sin mayores problemas - pero es rechazada por su padre. Y ni si quiera necesito tener oficialmente una novia o enamorarse de una mujer para darse cuenta que era gay, simplemente era algo que, de nuevo, era parte de ella.
Hay ciertas cosas que me molestaron de "One day at a time", como la perpetuación del gringo conservador y de la rubia tonta o el hecho que el nuevo Scheinder es un cazanova. ¿Acaso es una regla que una comedia tiene que tener a un mujeriego? De todas formas, lo entiendo, necesitas personajes como el gringo conservador y la rubia calabaza para resaltar más a los protagonistas, aunque creo que Machado carga el show sin mucho problema y su familia causa una empatía inmediata. Mi momento favorito de la serie es cuando Sheinder ingresa al departamento de los Alvarez usando un polo con la cara del Che Guevara lo que indigna a la familia. "Ese hombre quemó libros, prohibió música (...) ese hombre fue un asesino" dijo Helena.
La mejor escena de la serie. Así que Netflix, gracias nuevamente.
Hay ciertas cosas que me molestaron de "One day at a time", como la perpetuación del gringo conservador y de la rubia tonta o el hecho que el nuevo Scheinder es un cazanova. ¿Acaso es una regla que una comedia tiene que tener a un mujeriego? De todas formas, lo entiendo, necesitas personajes como el gringo conservador y la rubia calabaza para resaltar más a los protagonistas, aunque creo que Machado carga el show sin mucho problema y su familia causa una empatía inmediata. Mi momento favorito de la serie es cuando Sheinder ingresa al departamento de los Alvarez usando un polo con la cara del Che Guevara lo que indigna a la familia. "Ese hombre quemó libros, prohibió música (...) ese hombre fue un asesino" dijo Helena.
La mejor escena de la serie. Así que Netflix, gracias nuevamente.
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