miércoles, 23 de mayo de 2012

¿El final feliz de House?


177 capítulos y un especial después, House llegó a su final. David Shore, productor y creador de la serie médica más astuta de los últimos años, prometió un final “agridulce” pero la verdad es que tuvo el final que merecía, uno que nos hace reflexionar. Todos creíamos conocer al personaje de que inmortalizó a Hugh Laurie, lo que dice, lo que piensa y cómo actúa, tal vez por eso el capítulo “Everybody Dies” fue previsible en ciertos momentos, así como también desconcertantes en otros. El título mismo nos engañó, por lo menos yo, esperaba una tragedia griega, pero como suele suceder, House me sorprendió gratamente.


Celebrando a House. El especial “Swan Song” fue conducido por el propio Hugh Laurie, en una especie de felicitación televisiva para todos los que participaron (directa e indirectamente) en la serie.

La introspectiva de House

(*Spoliers y crítica del final)

House se ha enfrentado a la muerte miles de veces. La considera su enemigo principal. Era lógico pensar que este último caso lo llevaría nuevamente frente a ella. Después de fallar al intentar convencer a Foreman y a Wilson para que lo ayuden a no volver a la cárcel, House termina en un edificio en llamas.  Ya lo había  dicho una y otra vez, la gente sólo cree cambiar cuando la sufre una experiencia cercana a la muerte pero  esta vez tuvo que comerse sus palabras, porque fue él quien cambió  después de hablar casi morir. Es paradójico que los “fantasmas” o las “alucinaciones” de personajes antiguos siguieran teniendo el mismo rol que tenían antes. Kutner buscaba una explicación lógica y trataba de averiguar por qué tomó el caso, por otro lado, Amber que al principio debatía con House sobre la importancia del acertijo, lo volvió a engañar para que saliera del edificio siendo conciente que estaba rodeado de fuego.


Burning down The House. El doctor luchaba consigo mismo, quería rendirse pero también quería luchar.

Stacy volvió para recordarle la esperanza que muy en el fondo, House aun conservaba. No es ningún secreto que lo único que House quería es ser feliz, pero considera que es muy tarde y decide rendirse. En realidad, Stacy fue el reemplazo perfecto del  rol de Lisa Eldelsetin, se supone que Cuddy sería quien representaba la esperanza final de House. Sorprendentemente, Cameron le aconsejaba rendirse porque “ya había sufrido lo suficiente”, ahora yo creo que eso nace del resentimiento de lo que él mismo cree que merece ya que estas personas eran imagenes creadas por el inconsciente de House. El mensaje escondido podría ser la psicología inversa aunque Cameron quería que su ex jefe se quedara en el edificio, House se pone de pie. Después, el edificio colapsa.

La última estocada al estilo Sherlock

Este movimiento era obvio, había otra persona en el edificio: el último paciente de House. Un pequeño detalle que no fue ocultado al espectador. Así que cuando se encontró un cuerpo, había una gran chance que no fuera el de House. Sí, la típica jugada de la muerte fingida, pero por supuesto, con un toque especial. Recordemos que el detective más popular del mundo, Sherlock Holmes, también fingió su propia muerte, esto se tiene que añadir a la larga lista se semejanzas entre Holmes y House.


La última travesura de House.

Retrospectiva de House

“Everybody Dies” nos mostró el funeral de Gregory House, una excusa más para volver a ver al elenco pasado y presente. Además, los guionistas se la idearon para que cada uno de ellos dijera algo concreto sobre Gregory House y el impacto que tuvo en sus vidas. Sin dudas, House es un personaje de peso, aunque algunos de los discursos fueron fríos, la mayoría de ellos tuvo un tinte positivo excepto el de Wilson. El mejor amigo de House lo resentía por su egoísmo y su falta de lealtad. En medio del arrebato emocional de Wilson, un celular interrumpe el momento. El mensaje de texto decía: “Cállate, idiota”.


Luego, se dio el esperado reencuentro. House estaba vivo y dispuesto a pasar los últimos meses de Wilson junto a él.

Después de 8 años, descubrimos el verdadero “amor” de House. No fue Cuddy, ni Stacy ni mucho menos Cameron o Trece. Se trataba de Wilson. House hizo de todo para curarlo cuando descubrió que tenía cáncer, sacrificando su propio Vicodin para dárselo en caso que lo necesitara, lo trato de convencer para que luche y una vez que no pudo persuadirlo, aceptó su decisión, enfrentándose uno de sus mayores miedos: quedarse solo.  Pero para bien o para mal, lo único constante en House fue Wilson y viceversa, así que House decidió dejarlo todo por su mejor amigo. Es decir que básicamente cambió de vida por él, dejó la medicina y tiro todo al pasado para huir con Wilson. Finalmente, comprendió que uno hace sacrificios por amor en cualquiera de sus derivaciones y formas, en este caso amor amical.


Final tipo “Telma & Lois”, los dos mejores amigos en un viaje hacia la eternidad.

Chase MD

La música siempre ha sido importante en House, podríamos considerarlo como otro protagonista y las dos últimas canciones no fueron la excepción. Con el fondo de “Keep Me In your heart” de Warren Zevon, el montaje final nos reveló el futuro del resto del equipo de House. Foreman continuó como jefe del hospital, Taub, quien había agradecido a House por convertirlo en un padre mejor, disfrutaba del tiempo con sus hijas y finalmente, Chase se convirtió en el sucesor de House. Ya lo había adelantado un par de episodios, House lo entrenó para que asumiera el puesto para cuando no estuviera. Chase pasó más tiempo con él que cualquiera de los otros internos y así, el discípulo se convirtió en el maestro. Por alguna razón, no vimos el futuro de Trece, otra ex alumna muy apegada a House. Aunque sí vimos a Cameron con su esposo y su bebé. Claro que a todos nos hubiera gustado ver cómo está Cuddy, pero bueno.


Chase MD, ¿todos fornican? ¿Posible spin off de Fox? Ya que el reencuentro con Cameron no llevó a ningún lado...

“Disfruta de ti mismo”

Mientras yo esperaba un final trágico en una vista general, al ver a los demás alcanzando sus sueños y cumpliendo sus metas, la serie nos dio un mensaje positivo. Si bien es cierto, no es un final feliz por completo, pues, sabemos que Wilson morirá y House se quedará solo, “Everybody Dies” fue más dulce que agrio. De nuevo, un final vuelve a dividir a los fanáticos pero  después de 8 años y 177 episodios, House se consolida como una de las mejores series en la televisión.  


Adiós, House.

Así que gracias, gracias, David Shore, Hugh Laurie y a cada uno que participó en esta asombrosa serie. Extrañaré a House, tanto al personaje como a  la serie, extrañaré su ingeniosa manera de ver el mundo, su inagotable sarcasmo, su genialidad, sus misterios médicos y su música. Dejando de lado su fetiche con los Rollings Stone, "Enjoy Yorself" de Louis Prima se escuchó en los últimos minutos de la serie con el mismo mensaje que House daba al comienzo del capítulo: un "carpe diem" irónico.  Tal vez no sea el final feliz que esperábamos pero es el final feliz que House necesitaba.

3 comentarios:

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  2. Personalmente, me gustaría una nueva serie de la Mano de House M.D., con House anciano, rondando los 80 años, escondido, de barba larga, en silla de ruedas, viviendo en la clandestinidad, quizas con una identidad falsa y accediendo a prestar información medicinal para acertijos que Chase y su equipo no pudieran resolver.

    Javier Ledesma.

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  3. Excelente idea. Tal vez no para una nueva serie si no para la película que se rumorea. Aunque creo que House entrenó muy bien a Chase pero sí sería interesante volverlos a ver trabajar juntos. Gracias por leer mi blog.

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