miércoles, 18 de marzo de 2015

#OneBigHappy: Sorry, Ellen, no lo amo

Ayer, se estrenó One Big Happy, serie producida por Ellen DeGeneres, que sigue la vida de dos mejores amigos, Luke y Lizzy, que acuerdan tener un bebé juntos. Como los planes en la televisión no funcionan, Luke se enamora  de la británica Prudence y para evitar que la deporten, se casa con ella pero antes de empezar oficialmente su luna de miel, Lizzy revela que está embarazada. Este bien podría ser el resumen del piloto, pero para promover la serie, Ellen DeGeneres vendió la idea así:



"Hay un show... y ustedes lo amarán porque tiene una lesbiana"

Ellen está apelando al humor pero lo que dice tiene algo de verdad. Las lesbianas llaman la atención, excepto que la premisa de la serie podría funcionar incluso sin mencionar el hecho que Lizzy es lesbiana. Bien podría ser una amiga heterosexual muy posesiva, después de todo es una comedia no necesita un plot enredado o complicado. ¿Qué es lo básico que necesita? Humor y eso es lo que justamente uno de los problemas. 


Cualquiera pensaría que Ellen DeGereners con toda su experiencia de comediante reconocería una buena comedia, lamentablemente One Big Happy no es el caso... al menos no todavía.

Lezbi honest: One Big Happy not so happy

La comedia está en crisis... y esta crisis se ha incrementado con el final de sitcoms emblemáticos como How I met your mother y Parks and Recreation, entre otras... Así que no es justo decir que toda la culpa no es de One Big Happy aunque el canal en donde es emitido es gran responsable de esta crisis.  Fuck NBC. No tengo nada en contra de Nick Zano o Elisha Cuthbert, ambos han probado que pueden hacer comedia, incluso participaron juntos en Happy Endings, y tienen carisma. De hecho, todo el trío incluyendo a Kelly Brook es gran parte de la razón por la que hay que verlo, pero el guión no les ayuda.

Nostalgia noventera, es lo que sentí al ver One Big Happy, hey! incluso podría ser una nueva versión de Tres es Multitud excepto que no lo es.

Simplemente no hay chispa, pese a que todos son chistosos por separado y juntos, hace falta un poco más que los gestos exagerados por parte de Cuthbert o el ridículo baile de Zano o el desnudo de Brook para esbozar una sonrisa. Tampoco les ayuda decir que la gente amara esta serie porque tiene una lesbiana,  porque eso simplemente es facilismo y también es facilismo hacer todos los chistes al rededor de la sexualidad de Lizzy, quien no es  una lesbiana cool como Ellen, sino completamente neurótica, con una aparente vida amorosa muerta y llegaría a caer pesada sino fuera por el ángel de Cuthbert. Pero bueno, es más simple hacer chistes sobre la lesbiana que sobre el hombre blanco heterosexual – no espera, resulta que si se puede, ¿acaso no hay visto how I met your mother o Friends?


Lizzy, Luke y Prudence

Veamos el lado bueno...  supongo que podemos decir que tiene la intensión de romper el estereotipo de familia y eso es progresivo, además, de ser una de las razones del éxito de Modern Family aunque no funcionó para “The New Normal” de Ryan Murphy. Además, está el hecho que la historia de la lesbiana que se embaraza de su amigo, es una formula recontra utilizada en drama, por lo que tiene potencial para ser una gran comedia.  Si bien es cierto, el piloto no ha sido extraordinario, como es un proyecto de Ellen llamará atención, lo que le dará un chance de tener un par de episodios más – o una primera temporada completa - pero aun le falta encontrarse e intentar bromas que no giren en torno a Lizzy, su sexualidad o su estado de embarazo. De nuevo, quizás no sea un buen guión pero Zano y Curhbert destacan en sus roles.

One Big Happy, ¿representación?

Es una comedia, no the L Word, vale la pena aclarar, sin embargo, podemos considerar que el simple hecho que Lizzy sea lesbiana es suficiente para decir que es representación de la comunidad LGTB. Lo cierto es que si quitamos las situaciones que resultan "graciosas" por el hecho que Lizzy es gay, nos quedaríamos con un 35% de la serie. Entonces entramos  al mismo dilema que se tuvo con Shay en Chicago Fire, solo estaba allí, era gay pero no tenía una historia apropiada más que el hecho que ser la amiga de Serevide, que es básicamente la función de Lizzy (a parte de ser el punch line) en la serie porque Luke es el que tiene toda la diversión. ¿Eso es representación? Aun es muy temprano para responder esa pregunta. 

Recuerdan cuando Shay acordó con Serevide tener un bebé y no pudo embarazarse y después apareció Renee (la ex de Serevide) embarazada. One Big Happy es como si Shay hubiera quedado embarazada y Renne hubiera vuelto con Serevide pero en una comedia. 

Sabemos que la dinámica del grupo siempre serán los tres;  Luke, Liz y Prudence, eso es todo, y hasta que la historia se desarrolle más allá, no creo que pueda calificar a One Big Happy como representación solo porque cuenta con una lesbiana. Y está bien, si no lo es, no es como si Ellen tuviera una agenda de cambiar el problema de representación en la televisión. No es su función, a pesar que ya lo hizo una vez cuando su personaje y ella salieron del closet en los 90's.

Ellen cambiando la historia


 En resumen, One Big Happy no es gran cosa, no es hilarante, pero no es la peor expresión de la comedia en este año, aunque sí optimista y en ese sentido, puede mejorar. Está lejos de ser la peor comedia del año o la más progresiva pero aun puede sorprender. Vamos, nadie esperaba que Faking it tuviera su lado profundo con una premisa tan superficial de "dos amigas pretenden ser lesbianas", pero lo hizo y con gran humor de por medio. Claro que es mil veces diferente y One Big Happy no tiene que irse a lo profundo, es más, ni si quiera tiene que ser una buena comedia solo tiene que funcionar con lo que tiene - una premisa "original" y un buen elenco - y por el momento, lo hace a medias. Sorry, Ellen.




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