Reintroducir a Magneto en el nuevo universo de X-Men para Marvel Studios no es solo una cuestión de encontrar al actor adecuado: es resolver un dilema generacional y narrativo.
Durante siete películas, las interpretaciones de Ian McKellen y Michael Fassbender se sostuvieron sobre una herida fundacional muy clara: el trauma del Holocausto. Sin embargo, con un elenco de X-Men más joven en el presente, adaptar ese origen plantea preguntas complejas. En este video analizamos las distintas posibilidades narrativas para su origen, las propuestas de casting (desde Lee Pace y Henry Cavill hasta André Holland o Rebecca Ferguson) y por qué la solución más probable podría estar dentro de la propia cronología del MCU.