sábado, 1 de junio de 2013

El drama alienígena



Subamos en la máquina del tiempo y retrocedamos 11 años para recordar una serie de culto, cuyo mérito máximo fue la presión que los fanáticos ejercieron sobre la CW y la UPN, enviándoles botellas de tabasco para logar una tercera temporada y así cerrar su historia. ¿Lo anecdótico? ¡Lo consiguieron! Estoy hablando de Roswell, un programa que marcó mi adolescencia más por el elenco que la historia en sí, pero que cada cierto tiempo vuelve a mi mente cuando escucho una buena noticia de sus protagonistas.


Roswell se estrenó en el 99 y terminó en el 2002 en su tercera temporada.

Roswell y sus alienígenas

Basado de uno de los lugares más míticos y en uno sucesos inexplicables de la historia estadounidense, Roswell narra la vida de 4 alienígenas que llegaron en una nave espacial que se estrelló en el pueblo del mismo nombre en el 47. Desde el comienzo, sabemos quiénes son los extraterrestres ya que ellos mismo están conscientes de su realidad, aunque después conoceremos parte de su vida en el otro planeta. La serie estuvo encabezada por Jason Berh quien le daba vida al enigmático y reflexivo Max Evans, Katherine Heigl interpretaba a su hermana Isabel y Brendan Ferh era Michael, el epitome de la rebeldía hecho hombre. 


Michael, Max e Isabel. 

Los tres tienen una vida relativamente tranquila hasta que un día, Liz (Shiri Appleby) es herida en un asalto en su restaurante y Max la cura, con exponiendo sus poderes y al mismo tiempo, creando una historia de amor imposible entre la humana y el alien que tendría un camino tortuoso hacia la felicidad. Quizás la serie no tenía la mejor premisa, ni las historias en general eran la gran cosa pero su elenco era una mina de oro, algo que ahora podemos comparar a más de 10 años de su final.


Liz y Max… y la clásica historia de mi novio es un extraterrestre.

Otra clase de amores improbables

Después que Max revivió a Liz,  los dos se fueron conociéndose un poco más hasta llegarse a enamorar pero ellos mismos se frenaban pues, Max era un extraterrestre y Liz sólo quería tener una vida normal o lo más normal que podía tener después de casi morir y descubrir que fue rescatada gracias a un alienígena. Mientras ellos vivían sus dramas, por otro lado Michael, que tiene que ser otros de los personajes más complicados de la televisión, se juntaba con “espíritu libre” María (Majandra Delfino), la mejor amiga de Liz. Una relación mucho más explosiva que la de los protagonistas, que aunque tenía mucho amor, era demasiado compleja, pues, María buscaba que Michael se abriera con ella, pero él sólo vivía en sus traumas infantiles y buscaba respuestas sobre su existencia.


Michael y María, los opuestos realmente se atraen…

La tercera alienígena en cuestión, Isabel encajaba perfectamente en el cotidiano pueblo de Roswell. De algún modo, la rubia despampanante termina relacionándose con Alex, otro de los amigos de Liz y María. Las cosas se complican más cuando la llegada de Tess, quien además de ser alienígena parece recordar sucesos de significativos de su vida previa en un planeta llamado Antar. Resulta que Max era el rey de Antar y Tess, su esposa, mientras que Michel era su jefe en comando y estaba casado con Isabel. Los 4 son híbridos, la mitad de ADN extraterrestre y la otra mitad humana y tienen la misión de retornar a Antar para enfrentarse a Kivar, el enemigo de Max. 


En realidad nunca llegamos a conocer al verdadero Kivar, pero sí a los otros enemigos que incluyen las “Pieles” y agentes del FBI obsesionados con extraterrestres.

¿Fenómeno televisivo o fortuito?
 
La serie Roswell está inspirada en el libro Roswell High escrita por Melinda Metz y editado por Laura J. Burns, quienes trabajaron también en el proyecto televisivo. Originalmente debía mantener su título pero por la CW decidió reducirlo a sólo Roswell. Por supuesto, ahora al volver a ver la serie, puedo ver que se trataba de un simple drama juvenil con elementos de ciencia ficción, una fiebre televisiva  que no conquistaría a la audiencia geek actual.  



La popularidad de Roswell residió en su joven elenco.

En resumen, Roswell era la historia de amor de Max y Liz, y desarrollaba un trama cuyo principal lleno de enemigos, terceros en discordias, crisis existencias e infidelidades para mantenerlos separados. También era la serie de María DeLuca, quien quizás sea la primera hipster en la televisión, que le robaba las escenas y el protagonismo a Liz y Max cuando estaba en el mismo lugar con Michael. Pese a todo eso, al final, el pequeño grupo huye del pueblo hacia la felicidad. Roswell no marcó un hito televisivo, pero tenía un algo que lo hacía especial... quizás nunca más volvamos a tener extraterrestres tan atractivos como complicados.

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