miércoles, 27 de noviembre de 2019

Otras joyas británicas: Series que deberías ver si te gustó #TheEndoftheFuckingWorld

Los hay de diferentes géneros; "The End of the Fucking World” y “Sex Education” son series juveniles, “Killing eve” y “Bodyguard” pueden ser consideradas thrillers psicológicos, también están los innovadores como “Black Mirror” y “Fleabag” y los clásicos como Gentleman Jack y el vanagloriado “The Crown”. Además del lugar de origen, lo que comparten todas estas producciones es que hacen gala de un estilo elegante y vanguardista. Aquí las otras joyas británicas que tuve el chance de ver este año: 



 -Bodyguard 

 Protagonizado por Richard Madden, la serie cuenta la historia de David Budd, el guardaespaldas asignado de Julia Montague (Keeley Hawes), la ministra del Interior, con quien se involucra sentimentalmente para después convertirse en el principal sospecho de un ataque terrorista que acaba con la vida de la política más importante del país. “Bodyguard” hace un manejo exquisito de la tensión y el suspenso, hasta el punto que no puedes confiar en nadie ni si quiera en el propio Budd, y su final ofrece un giro, en lo que respeta a la revelación del cerebro del ataque, que es bastante inesperado. Netflix estrenó la serie en enero de este año. Con solo 6 episodios, se presta para un perfecto binge-watching. 



 -Killing Eve 

Clásico de las series; siempre hay un agente que se obsesiona tanto con el asesino que está investigando que termina no solo por entenderlo, sino utilizar ese insight para capturarlo. Phoebe Waller-Bridge, la creadora de “Killing Eve”, distorsiona esa visión y explora la extraña fascinación de la agente especial Eve Polastri con la sicaria Villanelle. Una relación tan peligrosa como adictiva con cierto toque siniestro y una alta cuota de tensión sexual. Las grandes performances de Sandra Oh y Jodie Comer son las razones principales del por qué la serie se ha vuelto un fenómeno mundial. Si bien es cierto, la segunda temporada varía un poco la dinámica, con una propuesta bizarra de un team up, al final la restablece para seguir con su hipotónico el juego del gato y el ratón.



 -Sex Education 

Una de las producciones más avezadas del año, “Sex Education” es la heredera millennial de “Skins”, una serie que en su momento hizo que varios padres se tiraran los pelos y demandaran su cancelación por ser demasiado brutal con su retrato de adolescentes perdidos y rebeldes. El tiempo ha pasado volando, pero la adolescencia sigue siendo la etapa más difícil de la vida y ahora le toca a series como “Sex Education” y “The End of the fucking world” ser el reflejo de la adolescencia actual llena de la confusión, curiosidad por el sexo y soledad. Es curioso, pero tanto “Sex Education” y “The End of the fucking world” se desarrollan en el presente, y sin embargo, parecen estar encapsulados en el pasado por su estética audiovisual, sus soundtrack repletos de éxitos antiguos y una moda que evoca los 80's y 90’s. 


 -Gentleman Jack 

La serie de Sally Wainwright cuenta la vida de la revolucionaria terrateniente Anne Lister (Suranne Jones), apodada “caballero Jack” por sus amantes, encargada de gestionar los negocios de su familia e indomable en pleno siglo XIX. De un espíritu aventurero, intelectual y valiente, Anne Lister escribió diarios sobre su vida y en su serie rompe la cuarta pared para revelarnos no solo lo que piensa y siente sino también para mofarse de la cerrada sociedad de Halifax. Si bien la serie pudo centrarse en las dificultades a las que se enfrentó Lister al tener una personalidad fuerte y un look masculino en una época que aborrece lo diferente, prefiere dar más espacio a su historia de amor con Ann Walker (Sophie Rundle). De ese modo, nos regala un romance que tiene todos los requerimientos para convertirse en un clásico.  En Latinoamérica se puede ver "Gentelman Jack" a través de HBO.



-Years and Years 

Creada y escrita por Russell T Davies, “Years and Years” sigue la vida de la familia Lyons desde la actualidad hasta 25 años en el futuro. El corazón y epicentro de la historia son los hermanos Lyons quienes se ven afectados por temblores ocasionados por la inestabilidad política y económica del mundo. En un segundo plano vemos cómo la pintoresca Vivienne Rook, personaje encarnado por una magistral Emma Thompson, va escalando en el poder gracias a sus carisma, sus propuestas populistas y mentiras desvergonzadas. La serie en sí misma es una clara muestra de cómo las decisiones políticas que tomamos puede afectar a la población completa de un país y del mundo. Por las venas de “Years and Years” corre el fatalismo distópico de “Black Mirror”, pero también el amor incondicional como motor para cambiar el mundo. 



 -Fleabag 

Creada y protagonizada por Phoebe Waller-Bridge, “Fleabag” trata simplemente sobre la vida imperfecta de una mujer atribulada y complicada en Londres. Durante el curso de la serie, Fleabag rompe la cuarta pared para uno que otro comentario ingenioso, pocas veces usa esa herramienta para un confesionario de sus sentimientos más profundos, pero igual llegamos a conocer sus secretos a través de flashbacks silenciosos. Este proyecto de Phoebe Waller-Bridge es personal, refrescante y sincero, logra mezclar la tristeza y el humor descarado sin agobiarnos con su tragedia y no es tímida al abordar el sexo y el placer femenino. Gracias a que cada uno de sus episodios no duran más de 24 minutos, es fácil verlos de corrido. No puedo dejar de mencionar a los actores que acompañan a Waller-Bridge, especialmente, a Olivia Colman que hace de la madrastra pasivo-agresiva de Fleabag, a Sian Clifford como la neurótica hermana de Flebag, Claire, a Bill Paterson como el padre de Fleabag y en la segunda temporada se unió al elenco Andrew Scott como el sacerdote sexy quien tiene un breve affair con Fleabag. Un dato curioso de la serie es que jamás se menciona el nombre de la protagonista en la propia serie. 


 -Black Mirror 

La serie antológica creada por Charlie Brooker rápidamente se convirtió en la producción insignia del Reino Unido y la responsable de que le tengamos pánico a los avances tecnológicos. “Black Mirror” es un fenómeno mundial por el alcance de Netflix, pero sobre todo gracias a su habilidad de imaginar los peores escenarios, a la par de los más realistas, de la deshumanización humana. Si bien es cierto sus dos últimas temporadas, especialmente, la cuarta y la quinta, han bajado un poco de calidad, es innegable el nivel de importancia e influencia que “Black Mirror” ha ejercido en el mundo del entretenimiento desde que se estrenó.



 -The Crown

El prestigioso y galardonado drama de “Netflix” gira en torno al reinado de la longeva e icónica reina Isabel II. De una narrativa sobria y adornada de una espectacular ambientación, “The Crown” se encarga de representar a una familia real de una manera única, brillante y fascinante. Las dos primeras temporadas estuvieron protagonizadas por Claire Foy, Matt Smith y Vanessa Kirby mientras que en la recién estrena tercera temporada podemos encontrar a Olivia Colman, Tobias Menzies y Helena Bonham Carter. El cambio completo en el elenco no ha mermado para nada la brillante actuación y dirección de la serie, es más se podría decirse que cada uno de ellos le da una mayor profundidad, y hasta humanidad, a estas figuras públicas. “The Crown” es la joya de Netflix, siendo su inversión más cara hasta el momento, y a la vez es una muestra que no se necesita melodramatizar al momento de ficcionar la historia real para hacerla más atractiva.



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martes, 19 de noviembre de 2019

#TheEndOfTheFxxxingWorld: Millennials enamorados y torturados

“Fue un final apropiado. Una historia de amor fallida. Una tragedia perfecta. Y luego, no morí”. 

Así describe James (Alex Lawther) su historia con Alyssa (Jessica Barden) mientras en imágenes se recapitula la primera temporada. Debió ser el final y como dice James, habría cerrado una tragedia perfecta, pero no lo fue, pese a que así termina el comic del cual fue adaptado, y no lo fue porque Netflix decidió renovarlos para una sorpresiva segunda temporada, aprovechándose del éxito de la serie, pero principalmente no lo fue porque su Charlie Covell explicó que la primera temporada era la parte uno de una historia que completaría en una segunda entrega. 



 “The End Of The Fxxxing World” es una especie de “Bonnie y Clyde” moderno, una suerte de version millennial y dark de un psycho Romeo y una hipster Julieta, una oda a la rebeldía adolescente, al nihilismo contemporáneo y también al amor, uno insano y loco, pero amor de todas maneras. “The End Of The Fxxxing World” más británica no podría ser: fina, distante y gélidamente educada incluso en los lapsus impulsivos. La arquitectura de la serie es sencilla, cada capítulo tiene menos de 25 minutos, es una mezcla ideal entre el drama y la comedia, un soundtrack fenomenal que evoca el sentimiento melancólico e inquieto, no por una época, sino por una etapa; la adolescencia y la llena de momentos crudos, violentos y oscuros, pero siempre haciendo énfasis en ese sentimiento de “odio todo y a todos”, algo que sintió cualquier adolescente alguna vez en su vida. Su título “el final del puto mundo” parecía advertir un apocalipsis, pero no, solo hace referencia a las vivencias de momentos cruciales que se sentían como el fin del mundo. 



 Cuando James y Alyssa huyen de sus familias y de su pueblo están dejando atrás ese mundo que conocían. Le están diciendo “fuck you” a ese mundo. Cuando James conoce a Alyssa está convencido de que es un sociópata y planea matarla, pero cuando mata a Clive (Jonathan Aris), el profesor pederasta que trató de abusar a Alyssa, se da cuenta que no solo es capaz de sentir, sino que lo hace intensamente, pero solo siente dolor, tanto dolor que prefirió pensar que no sentía nada. La epifanía llega en un momento de crisis porque de ser atrapados por las autoridades ese sería el fin del mundo, de sus mundos. Pero el final es inevitable y James hace lo necesario para salvar a Alyssa.



 En la segunda temporada, el fin del mundo pasó y las consecuencias no fueron judiciales, sino psicológicas y físicas. Entonces, se enfrentaron a una nueva tragedia; la vida misma. Ambos retornaron a sus familias. Pasaron dos años. Maduraron a medias y la vida les dio una segunda oportunidad. Un reencuentro. Una potencial nueva tragedia. Entra a la historia Bonnie (Naomi Ackie), la “viuda” de su idealizado Clide, la víctima de los abusos constantes de su madre y de la ausencia de su padre, razón por la cual confunde el “amor” con el maltrato. 


La mujer es tan rara y peculiar que cabe a la perfección con el dúo principal porque Bonnie tiene cosas del James antes de Alyssa, (la indiferencia por la vida), y también de Alyssa antes de James (la actitud flemática), pero lo que no tiene es su contraparte, aquella que le enseñe que ese amor que profesa por su Clide, y que la llevó a la vida criminal, no es amor. En el último capítulo, Bonnie le vuela los sesos a James y Alyssa, pero después de unos largos segundos se nos revela que se trataba de una imagen mental de Bonnie. James y Alyssa logran evitar que Bonnie los mate y se mate a sí misma y es que la muerte es el fin del mundo real. Por eso James no sabe qué hacer con las cenizas de su padre y por eso teme que Alyssa vaya a matarse, sin embargo, Alyssa solo necesitaba volver a esa habitación “donde siempre está” desde que murió Clide. Un paso necesario para confrontar su trauma y admitir que necesita ayuda. 



En el final verdadero, Bonnie vuelve a estar tras las rejas de nuevo al intentar matar a James y Alyssa por Clide. En ese sentido, Bonnie y Clide representaron un versión mucho más perversa y anti-romantica de Bonnie y Clyde. Por su lado, y con esa apatía incomoda que caracteriza a Alyssa, pero también con cierta ternura, admite que escuchó ese “te amo” murmurado de James y que siente lo mismo. La segunda temporada ha conservado su esencia, pero también ha madurado al igual que sus protagonistas. Si Romeo y Julieta fueron capaces de morir juntos, y en la primera temporada, James comenzó queriendo matar a Alyssa y terminó sacrificándose por ella, ahora, ambos están dispuestos a vivir en este puto mundo.

viernes, 15 de noviembre de 2019

#BojackHorseman: ¿Quién es quién?

Durante sus seis temporadas, “Bojack Horseman” ha logrado hacernos reír y llorar gracias a la crisis existencial infinita de un caballo autodestructivo que solo quiere ser feliz. La serie animada de Raphael Bob-Waksberg cuenta con un elenco de actores de primera que ha dado voz y alma a los personajes principales. El repertorio es complementado con invitados especiales, cameos sorpresivos y bromas escondidas. Aquí el quién es quién en “Bojack Horseman”




 -Will Arnett es Bojack Horseman 

El actor Will Arnett, recordado por su rol de GOB en “Arrested Development”, es el protagonista de "Bojack Horseman". Ya previamente, Arnett prestó su voz a otro “atormentado” personaje cuando hizo de Batman en “Lego: La película”. En “Bojack Horseman” particularmente ha brillado en el episodio “Free Churro” en donde despliega un monologo que aborda con una sinceridad brutal la difícil relación que tuvo con su fallecida madre. En esta temporada, Bojack estuvo en el camino de la recuperación, hasta se dejó las canas y adoptó un look más maduro, sin embargo, en la segunda parte de la última temporada, parece que se topará de manera directa con los pecados de su pasado.



-Alison Brie es Diane Nguyen 

Con solo escuchar una línea de dialogo de Diane es fácil adivinar que quien le pone la voz es la actriz de “Glow” y de “Community”, Alison Brie. Quizás sea por esa energía pasivo-agresiva pero encantadora que le transmite Brie o tal vez sea porque Diane tiene algo de Ruth y Annie en el sentido que siempre está buscando algo. “Feel-Good Story” fue el episodio que mostró las mejores cualidades de Diane pero también evidenció sus mayores temores. Para el final de la temporada, el personaje de Alison Brie recae en depresión, pero tras escuchar a Bojack decide darle una oportunidad a la medicación. 



- Amy Sedaris es Princess Carolyn 

Uno de los personajes más empáticos de “Bojack Horseman” es Princess Carolyn. El tono de voz seguro de la gatita adicta al trabajo la pone la actriz Amy Sedaris. Durante toda la serie, hemos visto a Princess Carolyn trabajar hasta el cansancio a la par que va limpiando los desastres dejados por Bojack y Mr. Peanutbutter. De esta sexta temporada, el episodio "The New Client" es uno de los más creativos en el plano audiovisual sobreponiendo a varias Princess Carolyn para transmitir la sensación agotadora de laboral y criar a un bebé. En el transcurso de la temporada se pude ver que Princess Carolyn ha encontrado cierto equilibrio entre su trabajo y la maternidad.


-Aaron Paul es Todd Chavez 

Recordado por su papel de Jesse Pinkman en “Breaking Bad”, Aaron Paul hace del adorado y despistado Todd Chavez, un personaje que le aporta a la serie un carácter increíblemente optimista. En "The Kidney Stays in the Picture" se nos reveló que Todd tiene una relación rota con su madre, pero como tiene un gran corazón ayuda a su padrastro para conseguirle un riñón. Asimismo, en esta temporada desarrollo una nueva app para que personas asexuales puedan encontrarse y es el niñero de Ruth o como él lo diría, el encargado del “Untitled Princess Carolyn Project”



-Paul F. Tompkins es Mr Peanutbutter 

Paul F. Tompkins es el personaje más “tierno” de “Bojack Horseman”, Mr. Peanutbutter, aunque esta temporada el adorable perro pasó las de Caín al confesar su infidelidad en "Surprise!" con todos sus conocidos presenciando y huyendo de la incomoda conversación que sostenía con su novia. Al hacerse pública su desliz recibió el resentimiento de las redes sociales, especialmente, de las mujeres. Entonces, a Princess Carolyn se le ocurrió el plan perfecto para que el mundo volviera a querer a Mr. Peanutbutter y de algún modo, el personaje más optimista de la serie se volvió la cara de la depresión. 


Los personajes secundarios /artistas invitados 

 Si te preguntabas por qué un búfalo podía sonar tan sexy es por Lakeith Stanfield quien hizo de Guy el nuevo novio de Diane. Rachel Bloom le dio su voz a Sharona, la maquilladora del programa “Horsin’ Around”, con quien Bojack se vuelve a encontrar después de más de dos décadas de ser el responsable de que se quedara sin trabajo. El terapeuta de Bojack en rehabilitación, Dr. Champ, es interpretado por Sam Richardson. Champ recae en el alcohol por culpa de Bojack. Por su lado,  Hilary Swank le presta su voz a Joey Pogo, un personaje que parece ser una parodia de Justin Beiber. Pogo es un pop star influencer que termina en rehabilitación y que después se vuelve también el “rostro de la depresión” junto a Mr. Peanutbutter.  


Cindy Crawford hizo de Cindy Crawfish, una especie de mofa de sí misma, al igual que Chloe Grace Mortez y Michael Barbaron que hicieron de ellos mismos también. Kiersey Clemons fue Jameson, una joven adicta a quien Bojack conoció en rehabilitación y Tim Meadow hizo del padre de Jameson. Marica Gay Harden le presetó su voz a Denis, otro personaje que conocimos en rehabilitación. Mientras que Lee Danies hizo de Flea Daniels el director de la nueva serie de Mr. Peanutbutter, “Birthday Dad”. Jaime Camil le dio vida a Jorge Chavez, el padrastro de Todd y Stephen Root fue Jeremiah Whitewhat el dueño del conglomerado Whitewhat. 


El creador de “Bojack Horseman”, Raphael Bob-Waksberg le dio vida a Charley Witherspoon.  Asimismo, Diedrich Bader regresó como Judah Mannowdog, el asistente profesional de Princess Carolyn, Christine Baranski volvió a hacer de Amanda Hannity, la editora de Manatee Fair, JK Simmons también retornó como Lenny Turteltaub, Weird Al Yankovich de nuevo hizo de Captain Peanutbutter y Patton Oswalt también volvió a hacer de Pinky Penguin. Por su lado, Julia Chan prestó su voz a Pickles Aplenty, la novia de Mr. Peanutbutter. 



Los fantasmas del pasado de Bojack 

Para la temporada final regresaron varios personajes del pasado como Hollyhock cuya voz es de Aparna Nancherla, Kelsey Jannings a quien le dio vida Maria Bamford y Stephanie Beatriz regresó como Gina Cazador. Además, el Peter de Jermanie Fowler sorpresivamente se hizo presente en el capítulo final. Estos cuatro personajes bien podrían ser considerados “los fantasmas del pasado de Bojack” aunque el reencuentro con él aún queda pendiente, pudimos ver las consecuencias que ha tenido la presencia del caballo toxico en cada una de sus vidas. 





Del mismo modo volvimos a ver a la hijastra ficticia fallecida de Bojack, Sarah Lynn, interpretada por Kristen Schaal y a Stanley Tucci como Kazzaz, el creador de “Horsin Around” a quien Bojack traicionó.  Finalmente, uno de los gangs más geniales de la serie es Esteemed Character Actress Margo Martindale cuya fabulosa voz la pone la legendaria actriz Margo Martindale en quien obviamente se inspira el personaje

lunes, 11 de noviembre de 2019

#BojackHorseman T6 Parte 1: Ser una mejor persona no borra el pasado

La quinta temporada de la serie “Bojack Horseman” terminó con Bojack (Will Arnett) internándose en rehabilitación después de haber tocado fondo. Por supuesto, en primera instancia, nuestro caballo atormentado no toma en serio el proceso de rehabilitación, pero después hace el trabajo, y si bien no se perdona a sí mismo, logra mantenerse sobrio lo que es un gran mérito para un personaje tan autodestructivo como Bojack. 



 La serie “Bojack Horseman” continua el mismo camino que sus temporadas anteriores; sigue utilizando la comedia de una forma magistral criticando este mundo loco en el que vivimos y la industria del entretenimiento, mientras va ahondándose en las cicatrices emocionales y psicológicos de sus protagonistas. Sin embargo, algo diferente esta temporada fue el opening. Este cambio es significativo pues durante cinco temporadas el intro tuvo en el centro a un Bojack entumecido por el consumo de alcohol y drogas con fiestas a su alrededor. Ahora, tenemos a un Bojack abrumado por sus peores momentos; el recuerdo de la muerte de Sarah Lynn, el no perdón a Herb, la fiesta de promoción de Penny, la relación terrible con su madre. En todos estos momentos, el alcohol y las drogas fueron un mecanismo de defensa para aislarse de sus propios demonios. 



 El primer episodio de la temporada, "A Horse Walks into a Rehab", juega con nuestras expectativas ya que nos presentan flashbacks de diferentes momentos en los que supuestamente inició el problema de Bojack con el alcohol. No es hasta el final que se nos revela que no fueron las circunstancias laborales ni el padre de Bojack, sino él mismo el que decidió tomar por primera vez. Asimismo, cuando el terapeuta del centro de rehabilitación, Dr. Champ (Sam Richardson), culpa a Bojack por haber recaído en alcohol luego de tomar una botella de vodka por error, Bojack acepta en parte su culpa y le responde que ahora que esta sobrio lo recuerda todo. Igual es en los créditos, Bojack no solo recuerda su pasado sino que los está reviviendo y está vez está consciente de las terribles cosas que ha hecho. En ese sentido, la cabecera de la serie sirve también para recordarnos que si bien nuestro protagonista está haciendo un esfuerzo por mejorar, el pasado sigue presente, una idea que se refuerza en el último episodio. 



 A la par de la resiliencia de Bojack, hay tres historias principales: A Princess Carolyn (Amy Sedaris) le está costando adecuar su trabajo con su nueva etapa de madre tras adoptar a una bebé puercoespín con la que todavía no se conecta por completo, Mr. Peanutbutter (Paul F. Tompkins) le revela a su novia que le ha sido infiel con Diane y se le ocurre la brillante idea que ella también tiene que sacarle la vuelta para estar bien. Al hacerse público el desliz de Mr. Peanutbutter, Carolyn establece una estrategia para ganarse de vuelta el cariño del público y de ese modo, el perro se vuelve "imagen de la depresión". Después está Diane Nguyen (Allison Brie) que inicia una nueva relación con Guy (Lakeith Stanfield) y decide mudarse a Chicago donde sucumbe en la depresión y a la ansiedad al enfrentar el mismo dilema de siempre; no sabe qué hacer con su vida. Todas estas historias parecen llegar a buen puerto al penúltimo episodio. Lo interesante es que en su momento la toxicidad de Bojack alineo a todas sus relaciones, y ahora en su nueva etapa, Bojack transmite uno poco de sabiduría a sus amigos y los ayuda a lidiar con sus propios dramas con buenos consejos - le recomienda a Diane darle un chance a los antidepresivos-, o con su simple compañía - cumple el sueño de Mr. Peanutbutter de hacer un “crossover” con él-. 



En el caso de Princess Carolyn, una conversación sincera con la que consideraba su “nemesis” Vanessa Gekko (Kristin Chenoweth) la hace entender que sí se puede balancear el trabajo con la maternidad y es a través de las burlas por los pedidos extravagantes de las madres trabajadoras con las que se iba a reunir, Princess Carolyn se vincula con su bebé y le da un nombre propio, Ruthie, aunque primero tendría un gran descanso en el centro de rehabilitación donde fue a buscar a Mr. Peanutbutter a pedido de Bojack. 



Vale la pena mencionar que si la serie fuera “Horsin’ Around”, “The Face of Depression” sería el final ideal ya que la mayoría ha encontrado un punto de equilibrio entre lo que quieren y necesitan, pero esto no es “Horsin’ Around” y los problemas no se arreglan media después, o en este caso, casi siete capitulos después, no, esto “Bojack Horseman”. De modo que “A Quick One, While He's Away” nos llega como una bofetada a la audiencia, una forma cruel de recordarnos que ser una mejor persona no borra el pasado. Y así como la serie nos mostró el nivel de influencia que Bojack podía tener en su estado limpio de alcohol y drogas, no se ha olvidado de sus daños colaterales en su modo autodestructivo. 



 Mientras otras series, la última temporada es la excusa perfecta para la regreso triunfal de personajes del pasado, en “Bojack Horseman” ver de nuevo a Kelsey Jannings (María Bamford), Gina Cazador (Stephanie Beatriz), Hollyhock (Aparna Nancherla), enfatiza el punto que por cada acción hay una reacción y hasta ahora el único que no ha sufrido ninguna consecuencia de sus acciones es el propio Bojack. Ya anteriormente la serie ha hecho hincapié en el doble estándar de la industria del entretenimiento presentando varios casos de personajes famosos que abusan de su poder sin que nadie pudiera hacer nada al respecto e incluso cuando son expuestos, se ganan al público de nuevo. En cambio, en el caso de las mujeres, las reglas son diferentes, ellas no pueden salvar el día o reinventarse, así nos advirtió  Kelsey esta temporada. Recapitulemos sobre Kelsey y Bojack, por un capricho de Bojack, el de grabar “Secretary” en la librería de la presidencia de Nixon, un lugar prohibido, Kelsey fue despedida y también relegada de Hollywoo. En la sexta temporada la encontramos grabando comerciales pagando los platos rotos de las acciones de Bojack mientras que el caballo actor recibió buena crítica por su interpretación de “Secretary” hasta el punto de estar casi considerado para un Oscar. 



 Luego que Bojack estranguló a Gina cuando grababan la serie “Philbert”, la actriz ahora sufre la secuela de un estrés post traumático que no le permite trabajar con confianza, pero como hay gente que desconoce lo que vivió, es calificada como una diva y una persona difícil con la que trabajar. Por su lado, Hollyhock tiene pavor de beber alcohol porque ha visto lo que lo que el consumo le ha hecho a Bojack y a su madre. En una fiesta conoce a un chico que también sufre el mismo miedo que ella, en su caso es porque vio a su novia sufrir de envenenamiento tras el consumo de alcohol. El punto más crítico del octavo episodio, el midseason finale, es que parece que los pecados de Bojack están saliendo a la superficie. La prensa está a punto de descubrir que Bojack estuvo presente cuando Sarah Lynn murió de sobredosis y también sobre el comportamiento inapropiado que tuvo la noche de fiesta de promoción de Penny, pues, fue él quien le dio alcohol a Maddy y ese chico que se encuentra con Hollyhock es el novio de Maddy. Si se sigue profundizando en la historia, se podría descubrir que Bojack casi se acostó con una menor de edad. 



 Dividir la última temporada en dos ha hecho que esta primera parte se sienta como un preludio del final y nos ha permitido asentarnos a la idea de que la serie se está llegando a su fin y por eso está cerrando sus historias rodeado de esperanza pero también de un realismo fantástico. Sabemos que “Bojack Horseman” sabe lidiar con temas espinosos y de cariz sensitivo, pero no esperaba que estos episodios tuvieran una carga emocional tan fuerte. Se ha priorizado dar resolución a los dramas personales de las figuras principales antes de las historias ridículas que hemos visto en temporadas previas para balancear lo sentimental con la comedia absurda. Sin dudas, la historia más ridícula ha sido la de Todd Chavez (Aaron Paul) que junto a su padrastro, de quien hereda el apellido, roban un riñón para su madre. El punch line del episodio es que Todd no es arrestado porque es blanco. De nuevo "Bojack Horseman" critica la sociedad americana y los privilegios de la raza blanca en comparación a otras minorías que tienen que trabajar el doble. En esta ocasión, no hay episodios independientes o experimentales destacables, como lo fue en su momento “Free Churro”, “”Stupid Piece of Shit”, o “Fish out of water”. Quizás por la composición, “The New Client”, el episodio centrado en Princess Carolyn, es el que más destaque ya que logran transmitir el estado cansado en el que se encuentra al ocuparse de su bebé y de su trabajo al mismo tiempo sin dejar espacio para ella misma. Sin embargo, en conjunto, la primera parte de la temporada está demasiada compacta como para coronar uno como el mejor episodio. 



Todos conservan el mismo nivel de calidad y sensibilidad. El tema principal de la temporada es la sanación.  El hecho que  Bojack se deje el pelo gris y a su moda le añade una bufanda completando el look profesor marca un punto de quiebre entre dejar el pasado atrás y mirar un futuro nuevo y diferente. Dejó de lado ese "dime que soy una buena persona" para materializarlo por sí solo sin depender de la opinión de nadie. Por supuesto, aun falta ver lo que pasará con Bojack si es que la prensa publica lo que sabe. Eso será en la segunda parte. Mientras tanto, más allá de las lecciones que aprendemos o de la esperanza melancólica que queremos rescatar, lo cierto es que la serie no pretende ser la solución de nada ni tampoco nos va a hacer fácil el despedirnos.

martes, 5 de noviembre de 2019

#LegionFX: Los momentos que definieron la serie

Aceptémoslo, nunca vamos a tener otra serie como “Legion. Noah Hawley creó un producto experimental capaz de desafiar los límites de la narrativa audiovisual. El relato de la atípica historia de David Haller estuvo decorado de colores, números musicales, campos astrales, saltos de tiempos y seres terroríficos. Más allá de la eterna batalla entre el bien y el mal, clásicos en el género de los héroes, “Legion” supo profundizar en lo gris de la moralidad y lo lisérgico del poder. Las tres temporadas de la serie dejó varios momentos que prueban que el storyteller puede llegar a tener el estatus de una obra de arte. Aquí diez de ellos: 



10.-Los demonios temporales 

Los viajes en el tiempo de por sí es un tema confuso, pero es simplificado en las series porque sí, excepto en “Legion”. Haciendo gala de la originalidad de su narrativa, la serie presentó a los demonios temporales innovando nuevamente su edición, quitándole varios fotogramas a sus secuencias en una forma de representar que estas criaturas se están comiendo el tiempo. La introducción de los demonios temporales solo es el comienzo, pues, David (Dan Stevens) se enfrenta a ellos de una manera también bastante original y después los derrota. 


 9.-Todas las vidas de David Haller

 La mayoría de las series tiene un episodio que explora el qué tal si… En el caso de “Legion”, “Chapter 14” nos mostró un multiverso de realidades alternativas de lo que hubiera sido la vida de David (Dan Stevens) en vez de la vive actualmente. En una mirada más profunda, el episodio está centrado en la forma en que David procesa la muerte de su hermana Amy (Katie Aselton) luego que Lenny (Aubrey Plaza) robara su cuerpo. 



 8.-La historia de amor entre Xavier y Gabrielle 

Una de las preguntas que persiguió a “Legion” durante su existencia se refería a la posible inclusión del famoso padre de su protagonista. Incluso se rumoreó que Patrick Stewart podría volver a interpretar al Profesor X una vez más, pero la serie se fue por otro rumbo; nos presentó a un Charles Xavier (Harry Lloyd) joven y curioso que se enamora de Gabrielle (Stephanie Corneliussen), una misteriosa mujer a la que conoce en un centro psiquiátrico. David pudo ser testigo de cómo sus padres se enamoraron y también fue el responsable de que su madre tenga una crisis emocional. 


7.-Las capsulas de Jon Hamm 

En la segunda temporada, por alguna razón, “Legion” consideró que era justo y necesario que Jon Hamm sea el narrador de la serie. Pero mientras en otras producciones, los monólogos de los narradores dan cierto contexto o introduce el tema principal que tocará el episodio, en el caso de “Legion”, el actor de “Mad Men” presta su voz a una especie de capsulas comerciales sobre temas abstractos, conceptos e ideas bizarras. 



6.- Stevens alecciona a Haller 

Un recurso que usan mucho las series es un dialogo rutinario en el cual se pone al día al espectador resumiendo más o menos lo que está sucediendo. En “Legion”, es el actor Dan Stevens, el que da vida a David, el que le explica al propio David Haller su historia de origen. La escena también hace uso de una pizarra con dibujos que recapitulan la historia del demonio que se ha alojado en la mente de David. 



7.-El perro no es real 

Uno de los mejores giros de la serie fue la revelación que “The Shadow King” estaba alojado en la mente de David. Hasta el momento se nos había dado un vistazo de los recuerdos de la infancia de David, en muchos momentos aparecía un tierno perrito, sin embargo, la hermana de David, Amy, comentó que jamás tuvieron una mascota de niños. Si bien es cierto, David no es un narrador en el que podemos confiar, esta frase también nos puso al tanto que ni si quiera el mismo David tiene idea de lo es real. No puede hacerlo porque “The Shadow King” es un parasito que está en su cerero y para mantenerse a salvo crea recuerdos falsos. 



6.-El final de Cary y Kerry 

Desde el comienzo de la serie, la relación fraternal de Carry (Bill Irwin) y Kerry (Amber Midthunder) comparten ha sido una de las más fascinantes y tiernas porque aunque comparten un mismo cuerpo, ambos no podían ser más diferentes. Los dos se quieren, se protegen, se sacan de quicio y no pueden estar mucho tiempo separados. Para evitar que los demonios temporales se apoderen del bebé David, Carry y Kerry tienen que comparten el cuerpo nuevamente. Como consecuencia de eso, Kerry envejeció o mejor dicho alcanzó a Cary en edad. Debido a que la conclusión de la serie fue una suerte de reset para todos, no sé sabe exactamente qué pasó con Kerry y Cary en una nueva línea del tiempo, pero el final que tuvimos de los dos fue tan bonito como todo lo que implique a Kerry y Cary. 



5.-Oliver vs. El Lobo

 "Chapter 25", o el episodio ambientado como una especie de cuento añejo, es probablemente uno de los más extraños de “Legion”. Dentro de lo bueno y bizarro de este episodio lo que más destaca es una nueva batalla musical, esta vez de rap, entre Oliver (Jemaine Clement) y el Lobo (Jason Mantzoukas). Este momento nos recuerda lo mejor de la serie; la obsesión de mezclar enfrentamientos del bien y el mal por medio de música en lugar de las clásicas secuencias de acción.



 4.-El verdadero monstruo 

En el último capítulo de la segunda temporada, David, y sus múltiples personalidades, traicionan a los demás y se posicionan como una amenaza para todos. Literalmente, se convierte en el big bad de la serie haciendo realidad la advertencia del peligro que representaba. Según el futuro, David iba a destruir el mundo. La serie aprovecha el momento para regalarnos a David en modo “Legion”, una imagen calcada de los comics. 



3.-Farouk vs. David 

Mientras otras series se concentran en presentar escenas de peleas meticulosamente coordinadas y “realistas”, la serie de Noah Halwey decidió que la gran confrontación entre el big bad, Farouk (Navid Negahban), y el “héroe” de la serie, David, sea una maravilla audiovisual. Hay demasiadas cosas fantásticas en esta secuencia, David canta “Behind blue eyes” en una forma de recapitular su existencia a la par que se enfrenta con Farouk en un plano astral. Por momentos la secuencia se siente como un videoclip musical de los 90’s, pero al mismo tiempo la serie vuelve a demostrar la genialidad de su propia originalidad. 



2.-El primer episodio 

 El primer episodio “Legion” fue la introducción a una nueva narrativa donde no existen las reglas. Los colores, la ambientación atemporal, pero sobre todo la música, destacaron en una historia fuera de lo común que iba saltando entre recuerdos, presente y pasado. Si con “Happy Jack” se nos presentó un miniresumen de la tortuosa vida de David, con “She's a rainbow” se nos advertía que no deberíamos confiar en la ilusión óptica de la historia de amor de David y Syd, pero para cuando David y Syd se ponen a bailar estilo bollywoodense ya estamos enganchados con esta rareza de serie. 


1.- El número musical de Lenny 

Casi llegando al final de la primera temporada ya sabíamos que Farouk estaba controlando a Lenny (Aubrey Plaza), pero es ella quien misma quien se revela ante la pantalla como la némesis en un magnifico número musical. Al mismo estilo que las secuencias de introducción de James Bond, la figura de Lenny camina y baila al ritmo seductor de “Feeling Good” como quien celebra una travesura después salirse con la suya. Toda la escena es el momento más icónico de la serie y la confirmación que teníamos frente a nosotros una serie única en su naturaleza.


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