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martes, 5 de noviembre de 2019

#LegionFX: Los momentos que definieron la serie

Aceptémoslo, nunca vamos a tener otra serie como “Legion. Noah Hawley creó un producto experimental capaz de desafiar los límites de la narrativa audiovisual. El relato de la atípica historia de David Haller estuvo decorado de colores, números musicales, campos astrales, saltos de tiempos y seres terroríficos. Más allá de la eterna batalla entre el bien y el mal, clásicos en el género de los héroes, “Legion” supo profundizar en lo gris de la moralidad y lo lisérgico del poder. Las tres temporadas de la serie dejó varios momentos que prueban que el storyteller puede llegar a tener el estatus de una obra de arte. Aquí diez de ellos: 



10.-Los demonios temporales 

Los viajes en el tiempo de por sí es un tema confuso, pero es simplificado en las series porque sí, excepto en “Legion”. Haciendo gala de la originalidad de su narrativa, la serie presentó a los demonios temporales innovando nuevamente su edición, quitándole varios fotogramas a sus secuencias en una forma de representar que estas criaturas se están comiendo el tiempo. La introducción de los demonios temporales solo es el comienzo, pues, David (Dan Stevens) se enfrenta a ellos de una manera también bastante original y después los derrota. 


 9.-Todas las vidas de David Haller

 La mayoría de las series tiene un episodio que explora el qué tal si… En el caso de “Legion”, “Chapter 14” nos mostró un multiverso de realidades alternativas de lo que hubiera sido la vida de David (Dan Stevens) en vez de la vive actualmente. En una mirada más profunda, el episodio está centrado en la forma en que David procesa la muerte de su hermana Amy (Katie Aselton) luego que Lenny (Aubrey Plaza) robara su cuerpo. 



 8.-La historia de amor entre Xavier y Gabrielle 

Una de las preguntas que persiguió a “Legion” durante su existencia se refería a la posible inclusión del famoso padre de su protagonista. Incluso se rumoreó que Patrick Stewart podría volver a interpretar al Profesor X una vez más, pero la serie se fue por otro rumbo; nos presentó a un Charles Xavier (Harry Lloyd) joven y curioso que se enamora de Gabrielle (Stephanie Corneliussen), una misteriosa mujer a la que conoce en un centro psiquiátrico. David pudo ser testigo de cómo sus padres se enamoraron y también fue el responsable de que su madre tenga una crisis emocional. 


7.-Las capsulas de Jon Hamm 

En la segunda temporada, por alguna razón, “Legion” consideró que era justo y necesario que Jon Hamm sea el narrador de la serie. Pero mientras en otras producciones, los monólogos de los narradores dan cierto contexto o introduce el tema principal que tocará el episodio, en el caso de “Legion”, el actor de “Mad Men” presta su voz a una especie de capsulas comerciales sobre temas abstractos, conceptos e ideas bizarras. 



6.- Stevens alecciona a Haller 

Un recurso que usan mucho las series es un dialogo rutinario en el cual se pone al día al espectador resumiendo más o menos lo que está sucediendo. En “Legion”, es el actor Dan Stevens, el que da vida a David, el que le explica al propio David Haller su historia de origen. La escena también hace uso de una pizarra con dibujos que recapitulan la historia del demonio que se ha alojado en la mente de David. 



7.-El perro no es real 

Uno de los mejores giros de la serie fue la revelación que “The Shadow King” estaba alojado en la mente de David. Hasta el momento se nos había dado un vistazo de los recuerdos de la infancia de David, en muchos momentos aparecía un tierno perrito, sin embargo, la hermana de David, Amy, comentó que jamás tuvieron una mascota de niños. Si bien es cierto, David no es un narrador en el que podemos confiar, esta frase también nos puso al tanto que ni si quiera el mismo David tiene idea de lo es real. No puede hacerlo porque “The Shadow King” es un parasito que está en su cerero y para mantenerse a salvo crea recuerdos falsos. 



6.-El final de Cary y Kerry 

Desde el comienzo de la serie, la relación fraternal de Carry (Bill Irwin) y Kerry (Amber Midthunder) comparten ha sido una de las más fascinantes y tiernas porque aunque comparten un mismo cuerpo, ambos no podían ser más diferentes. Los dos se quieren, se protegen, se sacan de quicio y no pueden estar mucho tiempo separados. Para evitar que los demonios temporales se apoderen del bebé David, Carry y Kerry tienen que comparten el cuerpo nuevamente. Como consecuencia de eso, Kerry envejeció o mejor dicho alcanzó a Cary en edad. Debido a que la conclusión de la serie fue una suerte de reset para todos, no sé sabe exactamente qué pasó con Kerry y Cary en una nueva línea del tiempo, pero el final que tuvimos de los dos fue tan bonito como todo lo que implique a Kerry y Cary. 



5.-Oliver vs. El Lobo

 "Chapter 25", o el episodio ambientado como una especie de cuento añejo, es probablemente uno de los más extraños de “Legion”. Dentro de lo bueno y bizarro de este episodio lo que más destaca es una nueva batalla musical, esta vez de rap, entre Oliver (Jemaine Clement) y el Lobo (Jason Mantzoukas). Este momento nos recuerda lo mejor de la serie; la obsesión de mezclar enfrentamientos del bien y el mal por medio de música en lugar de las clásicas secuencias de acción.



 4.-El verdadero monstruo 

En el último capítulo de la segunda temporada, David, y sus múltiples personalidades, traicionan a los demás y se posicionan como una amenaza para todos. Literalmente, se convierte en el big bad de la serie haciendo realidad la advertencia del peligro que representaba. Según el futuro, David iba a destruir el mundo. La serie aprovecha el momento para regalarnos a David en modo “Legion”, una imagen calcada de los comics. 



3.-Farouk vs. David 

Mientras otras series se concentran en presentar escenas de peleas meticulosamente coordinadas y “realistas”, la serie de Noah Halwey decidió que la gran confrontación entre el big bad, Farouk (Navid Negahban), y el “héroe” de la serie, David, sea una maravilla audiovisual. Hay demasiadas cosas fantásticas en esta secuencia, David canta “Behind blue eyes” en una forma de recapitular su existencia a la par que se enfrenta con Farouk en un plano astral. Por momentos la secuencia se siente como un videoclip musical de los 90’s, pero al mismo tiempo la serie vuelve a demostrar la genialidad de su propia originalidad. 



2.-El primer episodio 

 El primer episodio “Legion” fue la introducción a una nueva narrativa donde no existen las reglas. Los colores, la ambientación atemporal, pero sobre todo la música, destacaron en una historia fuera de lo común que iba saltando entre recuerdos, presente y pasado. Si con “Happy Jack” se nos presentó un miniresumen de la tortuosa vida de David, con “She's a rainbow” se nos advertía que no deberíamos confiar en la ilusión óptica de la historia de amor de David y Syd, pero para cuando David y Syd se ponen a bailar estilo bollywoodense ya estamos enganchados con esta rareza de serie. 


1.- El número musical de Lenny 

Casi llegando al final de la primera temporada ya sabíamos que Farouk estaba controlando a Lenny (Aubrey Plaza), pero es ella quien misma quien se revela ante la pantalla como la némesis en un magnifico número musical. Al mismo estilo que las secuencias de introducción de James Bond, la figura de Lenny camina y baila al ritmo seductor de “Feeling Good” como quien celebra una travesura después salirse con la suya. Toda la escena es el momento más icónico de la serie y la confirmación que teníamos frente a nosotros una serie única en su naturaleza.


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miércoles, 30 de octubre de 2019

#LegionFx: El final de una serie de Schrödinger

En pleno auge del boom de las series de superhéroes, “Legion” de Noah Hawley se presentó como un extraño placer de los ojos gracias a su icónico lenguaje audiovisual lleno de colores sicodélicos y música variada. Contar con un protagonista como David Haller, un poderoso mutante que sufre varias enfermedades mentales, les dio pie para crear una narrativa obtusa e innovadora. Tres bizarras temporadas después, “Legion” se despidió, quizás de manera tímida, pero con el mérito de imponerse como una de las series más originales más allá de su género. 



 La serie “Legion” tuvo una existencia bastante discreta. Pese a contar con actores de un peso importante, como Dan Stevens y una extraordinaria Aubrey Plaza, nunca contó con una gran audiencia ni tampoco se volvió en un fenómeno mundial, pero sí gozó de la confianza absoluta de FX materializada en libertad creativa. Las tres temporadas fueron halagadas por la crítica especializada por su marcada diferencia con las demás series del mismo género de héroes. Mientras otras producciones tenían una estructura definida, lo característico de “Legion” era una narrativa caótica que reflejaba el estado de su figura principal, un esquizofrénico que confundía lo que es real con sus propios delirios y alucinaciones. Sin embargo, ese mismo estilo a veces le pasaba la cuenta ya que parecía más interesado en su propia estética audiovisual que en contar una historia sólida o por lo menos medianamente coherente. Además, en cada temporada se ratifica una tendencia repetitiva en una larga escala. 




 El inadvertido final de “Legion”

 Para el final de la segunda temporada, “Legion” había hecho que su protagonista se transformara en el antagonista de su propia serie. Para poder detener los planes de David, que se supone destruirían el mundo, los buenos (Syd y los demás) y los malos (la organización y Farouk) se alían para dar de caza a David. Y como para hacernos la vida más complicada, a una trama que de por sí es confusa, la serie decidió agregarle viajes en el tiempo a su última temporada. El plan de David, con la ayuda de Switch (Lauren Tsai), una mutante que tiene el poder de viajar en el tiempo, consistía en viajar al pasado evitar la confrontación de su padre, Charles Xavier (Harry Loyd) y Farouk (Navid Negahban), y matar a Farouk para que jamás se aloje en su mente. 



 Los ocho episodios de la temporada final vuelven a ofrecer lo mejor y lo peor de la serie; una estética brillante, una estructura no lineal, batallas surreales, un ritmo pausado y episodios encapsulados. Es innegable que cada episodio de “Legion” tiene la posibilidad de ser un verdadero arte audiovisual o un episodio de relleno que aparentemente no aporta nada al arco general. Por ejemplo, todo “Chapter 25” se desarrolla en un plano astral donde Syd (Rachel Keller) es criada por Oliver (Jemaine Clement) y Melanie (Jean Smart). La composición del capítulo lo presenta como una suerte un cuento de hadas. Alguien podría argumentar que hay paralelos y metáforas entre el lobo, interpretado por el magistral Jason Mantzoukas, y David, pero lo más rescatable del episodio es la batalla de rap entre el Lobo y Oliver, un guiño a las batallas musicales de Farouk y David. 


Por su lado, el mejor episodio de la temporada es “Chapter 22” que cuenta la historia de amor entre Charles Xavier y Gabrielle (Stephanie Corneliussen), los padres de David. Ya conocemos a Xavier por los comics y por las películas de “X-Men”, que no tienen conexión con la serie, en “Legion”, la personalidad del Xavier no cambia varía mucho con la diferencia que esta vez lo vemos en una dinámica familiar. Xavier conoce a Gabrielle en un centro psiquiátrico, tal como David conoció a Syd, aunque en esta ocasión es Gabrielle la que carga el peso de sus traumas producto de la guerra. Entonces, entendemos que David como hijo de Gabriele y Xavier hereda los poderes de su padre y las enfermedades de su madre. La curiosidad de Xavier de encontrar otros mutantes como él lo lleva a separarse de su mujer que acaba de tener al bebé David. Lo que da paso a la historia que ya conocida; Farouk se enfrenta a Xavier, Xavier lo encierra en un plano astral y después Farouk se introduce en la mente de David. 



 Al final, después de varias batallas y viajes en el tiempo, Farouk del presente convence a Farouk del pasado a dejar en paz a David. El Farouk del presente quiere a David a su propio modo y ha llegado a una tregua con Xavier y David para que David obtenga lo que quería desde un principio; cambiar el pasado. Antes de eso, Farouk del presente conversó con Xavier revelándole la verdad de quién se ha convertido David y después el propio David confronta a su padre reclamándole por su abandono. En paralelo, Switch transporta a Syd a donde se encuentra Gabrielle y la convence de quedarse con el bebé David y sobre todo amarlo y protegerlo. Al constituirse una nueva línea de tiempo, en la cual David no fue dado en adopción y en cambio fue criado por sus padres biológico, todo comienza a desvanecerse y los últimos en desaparecer son David y Syd quienes están contemplando al bebé David. Cambiar el pasado significa un nuevo chance para David, por lo que Syd le aconseja que sea un buen chico. Después suena “Happy Jack” de The Who, la primera canción que escuchamos en la primera secuencia del primer episodio que nos presentó un resumen de la complicada vida de David; de un bebé pasó a ser un adolescente problemático que evidenciaba rasgos de paranoia y esquizofrenia.



 La conclusión es abierta a interpretaciones. Quizás David tuvo una mejor vida gracias a sus padres o tal vez no, teniendo en cuenta que nada garantiza que su estabilidad mental. No obstante, lo importante es que no solo David obtuvo su segunda oportunidad, también los demás, especialmente Syd ya que no volvería a conocer a David ni tampoco pasaría por el calvario de ser traicionada por él. 



Vale la pena mencionar que si bien Aubrey Plaza no estuvo presente en toda la temporada final, hay una escena en el “Chapter 23” en la que experiencia toda la vida de su hija desde que nació hasta que murió de vieja. Cuando David ofrece borrar su dolor, ella prefiere conservarlo. Hay que recordar que en “Legion”, Plaza ha tenido las escenas más divertidas y estrambóticas como Lenny, musical incluido, además, ha muerto en diferentes oportunidades así que elegir el dolor y el recuerdo es un momento conmovedor. 



 Así terminó “Legion”, una serie que fue más allá del prisma de las adaptaciones de superhéroes tanto en el plano temático como estético. Habría que preguntarse si es que volveremos a ver algo remotamente parecido luego de la adquisición de Fox por parte de Disney y la respuesta sería un probable no. En un balance, “Legion” era como el experimento del gato de Schrödinger en el sentido que era bueno y malo a la vez. Dependía de quién lo viera para considerarlo de un modo u otro. Pero sí algo podemos estar de acuerdo era que se trataba de una serie única en su naturaleza, tan extravagante como especial.