sábado, 7 de noviembre de 2026

El magnetismo de James Spader

Ultron volvió. Once años después de Avengers: Age of Ultron, James Spader regresa en VisionQuest, esta vez con rostro humano. Y en cuanto abre la boca, pasa algo curioso: no ves a Ultron. Ves a Red Reddington. Pero si has visto The Blacklist, sabes que la cadena no termina ahí. Red te recuerda a Robert California, el CEO imposible de The Office. Y Robert California te recuerda a Alan Shore, el abogado de Boston Legal. Y Alan Shore te recuerda a todos los personajes de James Spader. 

Y no se trata solo de cómo se ve. La mayoría de sus personajes son hombres de élite, manipuladores, brillantes y moralmente ambiguos. Personajes que, en teoría, no deberían caernos bien, pero que, en la práctica, nos provocan atracción y una extraña admiración. ¿Pero cómo lo logra? Primero, la voz. Grave, pausada, casi de terciopelo. Spader fue bendecido con esa voz, pero no se limita a usarla: la modula, la convierte en un arma. No dice sus diálogos: los saborea y los recita con un ritmo único que atrapa de inmediato al espectador. Luego, ese histrionismo medido. Todo parece exagerado, pero nada se desborda. Fascinan por su encanto e inteligencia. Puede estar simplemente diciendo un monologo en un alegato final o tratando de explicarle a Jim una metafora que solo él puede comprender. O en el caso de Ultron puede hablar de extinguir a la humanidad como quien comenta el clima. Nada es casual. James Spader tiene aura. Esa extraña audacia y misterio que lo rodea, muy pocos actores pueden replicarlo. Cuando está en pantalla, todo lo demás se vuelve fondo. Es hiponotico. Lo miras. Lo escuchas. Y esperas para ver qué hará después. Ese es el magnetismo de James Spader.



jueves, 5 de noviembre de 2026

Alan Ritchson: El Batman que nunca existió

Alan Ritchson pasó años transformando su cuerpo para papeles que parecían acercarlo a un destino inevitable: convertirse en el héroe definitivo de DC. Fue el primer Aquaman de carne y hueso en Smallville, perdió Thor, se convirtió en Hawk en Titans y terminó siendo Jack Reacher pero Batman nunca terminó siendo suyo a pesar de ser el favorito de los fans.




Desconectado: Taika Waititi vs la Crítica

“Tristes almas perdidas que no lograron ser artistas”. Así llamó Taika Waititi a los críticos de su nueva película Klara and the Sun, después de que la crítica la destrozara. Waititi dice que lleva casi quince años sin leer reseñas. Sin embargo, la imagen que compartió giraba en torno a la nota de la crítica. Y calificó así a sus críticos: “Irrelevantes. Desconectados. Obsoletos. A la basura”. 

No es el único. Cuando un historiador señaló errores en Napoleón, Ridley Scott le respondió: “Consíguete una vida”. Alex Proyas llamó a los críticos de Dioses de Egipto “una manada de buitres enfermos”. Y el tráiler de Megalopolis, de Coppola, abría con una frase: “El verdadero genio a menudo es incomprendido”. El argumento siempre es el mismo: la idea de que crear te coloca por encima de quien observa. 

En el caso de Waititi, parece haber un momento exacto en el que comenzó su decadencia: Thor: Love and Thunder. Jane Foster enfrentaba una enfermedad cruel y la película la minimizaba con chistes. Los asgardianos aún intentan ajustarse a su nueva vida después de perder su planeta, y todo es un chiste. Unos niños son secuestrados, y también es un chiste. Antes de Love and Thunder, las producciones de Waititi mezclaban el humor y el dolor sin que uno opacara al otro. Después, Waititi parecía liberado o, mejor dicho, descontrolado. Sus producciones ya no parecían conectar el humor con la humanidad que lo llevó al éxito. Antes de Love and Thunder, las producciones de Waititi mezclaban el humor y el dolor sin que uno opacara al otro. Después, Waititi parecía liberado o, mejor dicho, descontrolado. Sus producciones ya no parecían conectar el humor con la humanidad que lo llevó al éxito. Hoy, Waititi llama “desconectados” a los críticos. Pero quizá la palabra apunta hacia otro lado. Todo indica que, a cierta altura, el artista deja de escuchar. Y quien deja de escuchar también deja de mirar. Por eso su cine, ahora más grande, se siente más lejano: le habla a un público al que ya no ve. Es verdad, algunos críticos no lograron ser artistas. Pero un artista sin autocrítica pierde el camino de vuelta a lo que lo hizo cercano alguna vez.



martes, 3 de noviembre de 2026

Rick and Morty (T9): Mirar el vacío

Rick and Morty tiene dos tipos de episodios. Uno: los superficiales llenso de aventuras y violencia saltando de portal en portal. Dos: los profundos, los que se detienen a mirar el vacío que carga Rick Sanchez. 

La temporada 9 parece un reflejo de su protagonista: alcohólico, roto, depresivo. Es como si la poca esperanza que quedaba, ya no es suficiente. Cada episodio nos recuerda que es absurdo luchar contra lo inevitable. En el segundo episodio de la temporada, Rick se borra la memoria para vivir como un hombre ordinario y como Ted vive una vida tranquila, pero cuando descubre la verdad, inevitablemente volver a su miseria de siempre. Y la depresión de Rick parece contagiosa. 

En un episodio, Rick le implanta a Morty un parásito que le hace sentir que todos lo quieren. Cuando se lo quita, Morty no vuelve a la normalidad: vuelve vacío. En el último episodio, Morty visita diferentes mundos para ver cómo entierran a diferentes Mortys. En uno de esos mundos encuentra a una familia que lo adora. Esta familia expulsó a Rick de su vida por ser alcoholico. Morty toma el lugar del morty muerto y todo parece perfecto… por fin tiene esa familia que tanto añoro… hasta que ese cariño se vuelve asfixiante y termina destruyendo a todos. Para volver a casa, Morty busca al Rick de ese mundo, que tras ser expulsado de su familia transformó su vida; ahora está sobrio y tiene una esposa que lo quiere. Y en vez de alegrarse por él, lo empuja, lo manipula, hasta convertirlo de nuevo en el borracho de siempre. En su novena temporada, la serie parece examinarse a sí misma. Casi diez años al aire, y un mundo que parece haber seguido adelante, empujándola a la irrelevancia, sus escritores no fingen que todo está bien. Pero tampoco se detienen: la última imagen no es una tragedia, es Rick jalando a Morty a otra nueva aventura. Tal vez por eso la serie tiene dos tipos de episodios. Los profundos, para mirar el vacío. Y los superficiales, para no quedarnos a vivir en él.



viernes, 30 de octubre de 2026

Patrick Stewart : El hombre que siempre volvía

 Patrick Stewart murió a los 86 años. Y lo curioso es que muchos de nosotros ya nos habíamos despedido de él antes, pero siempre parecía volver. 

Su carrera empezó en 1959, sobre un escenario. En 1966 entró a la Royal Shakespeare Company, y durante años fue eso: un actor de teatro clásico, de voz grave y presencia serena. Cuando lo eligieron para Star Trek: The Next Generation, la prensa estadounidense lo presentó como un “desconocido actor shakespeariano británico”. Ese desconocido se convirtió en Jean-Luc Picard, el capitán que resolvía con palabras lo que otros resolvían a disparos. El que nos invitaba a explorar lo desconocido sin perder la humanidad en el camino. 

 Después llegó Charles Xavier, el Profesor X. Otro líder y otra voz de la razón. Otro hombre convencido de que el diálogo podía más que la guerra. El que abrió las puertas de su escuela a quienes el mundo rechazaba. Sus personajes más icónicos tuvieron varias despedidas. Cuando la serie de Star Trek the Next Generations terminó, se suponía que ya no lo veríamos más, pero regresó en las películas y hasta le puso voz en los videojuegos. A Charles lo despedimos por primera vez en X-Men 3, luego en Días del futuro pasado y por supuesto, en Logan el final del profesor fue trágico y perfecto. El punto es que las dos historias estaban cerradas. 

Y aun así, volvieron una vez más. En 2020 regresó un Picard envejecido, en una serie que reunió a su antigua tripulación. Y este año, el profesor estará en Avengers: Doomsday. Todo indica que no era solo nostalgia de la industria.
Parece que nadie más podía sostener a esos personajes. Picard y Xavier no eran héroes de fuerza, sino de convicción. Hombres que creían en el poder de la palabra. Y esa palabra tenía la voz de Patrick Stewart. Pero Esta vez no hay regreso posible, y solo nos queda celebrar su arte, su voz y sus personajes que él volvió legendarios.


La nostalgia revivió Glee

Glee es el proyecto más querido de Ryan Murphy, y él mismo lo ha dicho: su nostalgia le alcanza para imaginar una nueva versión. Tan pronto como lo dijo; Disney+ y Hulu lo hicieron oficial. 
Es difícil describir el fenómeno que fue Glee, pero si me lo pregunta Glee funcionó porque llegó en un momento exacto de la cultura pop. En 2009, ver a un chico abiertamente gay como Kurt Hummel en el horario estelar de la televisión abierta era como encontrar una aguja en un pajar. Para muchos adolescentes de la comunidad LGBTQ, esta serie fue la primera producción donde se vieron reflejados y la serie ayudó a construir un lugar seguro para ellos. Pero el problema es que Glee tiene un lado oscuro. Explotó a sus jóvenes actores a más no poder. Tenían que aprender las coreografías, grabar las canciones y filmar la serie en muy poco tiempo. Y, además, Fox los llevó de gira para que cantaran como sus personajes. Glee debe ser una de las primeras series que generó la guerra de los shipers en redes sociales. El elenco tuvo un contacto cercano con el público gracias tambien a las redes, especialmente, twitter, de hecho, allí podías ver las peleas constantes con el propio Ryan Murphy. Cuando la serie era buena, durante sus dos primeras temporadas, era un muy buena, pero cuando era mala… todo el mundo quería cancelarla. Glee intentaba romper tabúes y normalizar minorías, pero terminaba encasillandolas utilizando un humor que hoy podría considerarse incorrecto, pero que funcionaba sin problemas en el pasado. Hoy se le recuerda por lo cringe que fue y cuando se le menciona en alguna otra producción generalmente es como parte un chiste. Con el tiempo, la historia real de lo que pasó detrás de cámara de la serie llegó a ser mucho más interesante que las últimas temporadas y ese también es el problema. 

Cuando mucha gente piensa en Glee, ya no piensa en “Don’t Stop Believin’”. Piensa en la maldición de Glee. Piensa en Cory Monteith, que murió en 2013, cuando la serie todavía estaba al aire. Y en Naya Rivera, cuyo cuerpo fue encontrado en 2020, exactamente siete años después de la muerte de Cory. Piensa En las peleas publicas y privadas del cast y en la cancelación de Lea Michelle. En circunstancias normales, Glee no tendría un reebot Pero vivimos en la era de la nostalgia. La de Ryan Murphy ya consiguió su reboot. Ahora falta saber si una nueva generación volverá a sentir lo mismo



domingo, 25 de octubre de 2026

La paradoja de Gal Gadot

¿Puede realmente actuar Gal Gadot? En internet abundan las críticas y los memes sobre sus interpretaciones; sin embargo, en Batman v Superman y en su primera película en solitario se convirtió en un auténtico fenómeno cultural. En este video analizamos la paradoja de Gal Gadot: cómo directores como Zack Snyder y Patty Jenkins supieron ocultar sus carencias actorales apostando por la presencia física, el silencio y la épica visual, y qué ocurrió cuando proyectos como Justice League o Wonder Woman 1984 rompieron esa fórmula protectora.