Mostrando entradas con la etiqueta Jodie Comer. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jodie Comer. Mostrar todas las entradas

lunes, 15 de junio de 2020

#KillingEve T3: Las estrellas que brillan y queman

Desde el comienzo, “Killing Eve” supo que su diamante precioso era la obsesión mutua entre la agente especial Eve Polastri y la sicaria Villanelle. Teniendo como protagonistas a Sandra Oh y Jodie Comer, que comparten una química tan enigmática como atractiva, parecería imposible que la historia pudiera perder fuerza, sin embargo, en esta tercera temporada, si bien estas estrellas brillaron por sí mismas, hubo momentos en que la trama quemaba a sus propias figuras. A esta situación hay que sumarle que se ha hecho pública cierta información tras de cámaras que explicarían porque esta temporada, “Killing Eve” osciló en lugar de rutilar. 



 BRILLANTE: Carolyn 

 La tercera temporada de “Killing Eve” le dio más tiempo en pantalla a Carolyn Martens. El personaje de Fiona Shaw es tan fascinante como la propia Villanelle, pero la rodea un halo de misterio que parecería que nunca terminamos de conocerla en lo absoluto. La muerte de Kenny Stowton (Sean Delany) nos dio el chance de conocer a la otra hija de Carolyn, Geraldine (Gemma Whelan), con la que tiene una relación distante y bastante complicada hasta el punto que incluso ha reconocido que Kenny era su hijo favorito. Siempre profesional, siempre lejana, siempre enigmática, Carolyn es una de las estrellas que tuvo el chance de brillar esta temporada. 



 QUEMADO: La polémica de los guionistas 

 Un tweet publicado por la escritora Kayleigh Llewellyn generó controversia al mostrar que los guionistas de la serie son todos de raza blanca. La polémica se genera en el marco de las protestas por los casos de racismo y brutalidad policial registrados en Estados Unidos. La crítica por la falta de diversidad se ha trasladado también al mundo del entretenimiento, sobre todo, si tenemos en cuenta que la serie está protagonizado por la asiática Sandra Oh. Vale la pena aclarar que la falta de diversidad no explica el por qué la tercera temporada ha sido tan errática, pero sí causa suspicacia. No obstante, para su crédito, la mayoría de guionistas de “Killing Eve” son mujeres y además, la serie cuenta con la tradición de tener showrunners femeninas, en la primera temporada Phoebe Waller-Bridge fue la encargada del show, después, en la segunda temporada le tocó el turno Emeral Fennell, en la tercera estuvo Suzanne Heathcote y en la cuarta la encargada será Laura Neal, sin embargo, eso no impidió que las redes sociales criticaran la falta de guionistas de color en el equipo de producción. 



 BRILLANTE: Dasha 

 El primer episodio de la tercera temporada nos introdujo a Dasha (Dame Harriet Walter), la mentora de Villanelle. Impecable, cruel y egoísta, Dasha afirma que ha moldeado a Villanelle a su imagen y semejanza y después de conocerla podemos darle la razón. La relación de Dasha y Villanelle se sintió como un reflejo inverso de la relación profesional de Carolyn y Eve. Como es típico del mundo de espías y sicarios, no podíamos confiar en Dasha, eso lo supo la propia Villanelle desde su reencuentro. Lamentablemente, Dasha no sobrevive la temporada convirtiéndose en una estrella fugaz que nos encandiló con su paso. 



 QUEMADO: La supervivencia de Niko 

Aunque la temporada empezó con Niko (Owen McDonnell) en un hospital metal, una historia bastante coherente considerando que la última vez que lo vimos, Villanelle había asesinado a su amiga en su cara, después la cosa comenzó a desmoronarse rápidamente. Mientras Niko quería divorciarse y alejarse lo más posible de Eve, Eve tiene la intensión de regresar con él o por lo menos mantenerlo en su vida sin tener en cuenta que eso vuelve a exponerlo al peligro. Dicho y hecho. Niko termina siendo el daño colateral luego que los Doce obligaran a Dasha a cortar los lazos entre Eve y Villanelle. Lo más increíble de todo es que sobrevive que le hayan cortado el cuello. Ya en el hospital, le pide a Eve que se aleje de él. De un punto de vista creativo, el personaje de Niko no da para más y su presencia ofuscó la temporada. 



 BRILLANTE: Villanelle 

 Pese a que las escenas compartidas de Eve y Villanelle han sido contadas esta temporada, la serie profundizó en la mística de Villanelle sin quitarle ese halo de peligrosidad ni esa picardía al momento de ceder a su instinto asesino. Hubo un momento en que la serie quiso encaminar una especie de redención tras la visita a su familia en Rusia, pero Villanelle terminó asesinando a su madre. Sigue siendo divertido ver a Villanelle asesinar de manera creativa, pero también ha sido un placer ver su lado vulnerable y luchar por su libertad. El personaje de Jodie Comer ha evolucionado más que nadie, pero sin sacrificar aquello que la hace tan especial. 



 QUEMADO: ¡Mataron a Kenny!

Desde un punto de vista narrativo, la muerte de Kenny Stowton tiene sentido y es el evento trágico que pone en movimiento todo lo que sucede después. Sin embargo, la ausencia de Kenny se sintió porque no solo se trataba de uno de los personajes más queridos sino también uno de los más tiernos y amables del show. Además, Kenny era el único amigo de Eve y también muchas veces la voz de la razón de su propia madre y de Eve.



 BRILLANTE: Mo 

 Debido a que la tercera temporada decidió poner más atención a Carolyn, pudimos conocer un poco más a su asistente Mo Jafari. El personaje de Raj Bajaj también sirvió como un alivio cómico sobre todo por la manera en la que reaccionaba de forma profesional ante el comportamiento excéntrico de Carolyn. El hombre incluso toma notas e informa a Carolyn cuando ella está en el baño. Mo tampoco llega a sobrevivir la tercera temporada siendo otra estrella fugaz que pudimos apreciar en “Killing Eve”. 



 QUEMADO: Konstantin 

 Al igual que con Carolyn, la serie quiso dedicarle más tiempo a Konstantin Vasiliev (Kim Bodnia), el encargado de Villanelle, pero mientras más tiempo pasaba con él a solas, más se notaba que Konstantin funciona mejor como el sidekick de Villanelle o el frenemy de Carolyn. Además, al final, donde se revela que él estaba trabajando para los Doce y también les estaba robando, no tiene mucha coherencia que digamos, ni tampoco tiene sentido que Carolyn lo haya dejado vivir luego de confirmarse que él es responsable de la muerte de Kenny, pero como Konstantin es parte del cuarteto principal de la serie, no había otra opción más que dejarlo vivo. 



 BRILLANTE: Una dinámica que evoluciona

Después de dos temporadas donde han intentado matarse entre sí, la tercera temporada termina con Eve y Villanelle “dejándose de ir”. En realidad, el tema central de la temporada para Villanelle ha sido la búsqueda de la libertad fuera de la sombra de Konstantin y de los Doce. Curiosamente, esa libertad que tanto desea Villanelle se la otorga a Eve luego de una conversación sincera en el puente donde hablan de sus monstruos internos. Si bien la serie todavía no termina la danza eterna entre sus protagonistas, el hecho que ahora Villanelle y Eve puedan hablar sin matarse significa que “Killing Eve” está dispuesta seguir explorando una dinámica que también está evolucionado. 



 QUEMADO: ¿Dónde ha estado Eve? 

 Teniendo en cuenta que esta temporada se ha explorado la historia de origen de Villanelle, el duelo de Carolyn y la lealtad de Konstantin consigo mismo, la serie ha dejado a Eve un poco relegada con una historia repetitiva; la continua obsesión con Villanelle. Pese a que la serie se titula “Killing Eve”, en la tercera temporada, Eve ha visto reducido su tiempo en pantalla y en comparación con otros personajes, ha tenido la historia más floja, por lo que muchos se preguntan “¿Dónde ha estado Eve?”. Pero en realidad Eve no se ha ido a ningún lado, solo que la trama que le ha tocado no ha sido muy satisfactoria.


También puedes leer:

viernes, 12 de junio de 2020

#KillingEve T3: La danza, el martillo y la distancia social

La tercera temporada de “Killing Eve” se estrenó en medio de la pandemia generada por el coronavirus, justo cuando se hablaba de la “danza” y el “martillo” como una estrategia para pelear contra la propagación del Covid-19 y aplanar la curva de contagiados. La serie, que ni si quiera se había imaginado que un virus iba a detener al mundo, decidió que lo mejor que podía hacer esta temporada era que sus protagonistas la ex agente del MI6, Eve Polastri (Sandra Oh) y la asesina más peligrosa de Rusia, Villanelle (Jodie Comer), apliquen una distancia social apropiada hasta que puedan averiguar qué viene después de la “danza”. 



 ¡Mataron a Kenny! 

 Después de Eve Polastri (Sandra Oh) y Villanelle (Jodie Comer), Kenny (Sean Delany) era el personaje favorito de la audiencia. Por eso, fue un shock que la serie decidiera que fuera la primera víctima de la temporada, pero tenía sentido, si algo iba a hacer que Eve dejara su hibernación autoimpuesta iba a ser tan grave como un posible asesinato sin resolver. Y con un elenco tan pequeño era él o Carolyn (Fiona Shaw) y siendo Carolyn el nexo entre el mundo de los espías y Eve, pues, solo quedaba Kenny. Entonces, a penas vimos el primer plano del muerto fue como revivir en carne propia la frase popular de “South Park”: “Dios mío, mataron a Kenny. ¡Hijos de puta!” Pero en realidad, la muerte de Kenny es una excusa para que Eve vuelva a la vida de Carolyn y también para que siga investigando los tentáculos de los Doce, una organización criminal que tiene infiltrados en todos lados, pero cuya finalidad es un misterio. En realidad, es obvio que los Doce es el enemigo en común de Eve y Villanelle, y, por ende, la excusa más simple para que las historias de Eve y Villanelle se crucen una y otra vez y la tercera temporada es otra excusa para seguir alargando ese baile fascinante entre las dos.



Toda la serie gira alrededor de esa danza perpetua e intoxicante de persecución e intrigas entre Eve y Villanelle. Este baile es una variación del juego del gato y el ratón, pero con el twist del magnetismo de la tentación y la seducción de sus protagonistas. No importa lo que suceda, ni lo incongruente que resulte la historia, la danza es y seguirá siendo lo más atractivo de la serie. Pero la serie necesita tener algo más que el simple baile para sobrevivir. Necesita una dirección, una evolución o involución, objetivos, algo independiente de Eve y Villanelle como conjunto, pero enfocado en ellas como seres individuales. Un buen ejemplo de esta idea es que el mejor capítulo de la temporada, "Are You From Pinner?", no está enfocado en nuestro dúo dinámico, sino solo en Villanelle y en su visita a su hermano en Rusia. Dudo mucho que la serie quiera o le convenga embarcar a Villanelle en un camino de reivindicación, pero este capítulo quiso insertarnos esa idea, para después darnos un buen martillazo al final cuando Villanelle asesina a su propia madre. Entonces, entendemos por dónde iba la historia… era más la curiosidad de ahondar en su pasado que la necesidad de buscar una explicación por sus tendencias violentas. Villanelle es un unicornio en el amplio mundo de asesinos en series, se divierte matando a alguien con una picardía diabólica casi infantil, pero no está en su naturaleza ser parte de un equipo. Por eso, asesinó a Felix, a quien se supone debía de enseñar el arte de matar, y por eso casi mató a su mentora Dasha Durzan (Harriet Walter) al verse traicionada.



 Por su lado, Eve sigue atrapada en el mismo arco narrativo de las primeras dos temporadas: encargada de investigar un caso que se soluciona casi sin su intervención mientras que la obsesión por Villanelle le sigue malogrando la vida. También casi le cuesta la vida a su exesposo Niko Polastri (Owen McDonnell) pero se trata de un personaje tan foso que nadie se hubiera quejado de su muerte. Es verdad que Jodie Comer y Sandra Oh brillan son estrellas y brillan por sí solas sin importar la historia que les toque, pero la serie debería esforzarse para que el guión esté a la talla de sus figuras principales porque la mayor parte de la tercera temporada, el tiempo en el que Eve y Villanelle mantuvieron su distancia social, se sintió como un teaser constante de futuros encuentros que se venían interrumpidos. A la mitad de la temporada, en el tercer episodio,"Meetings Have Biscuits", Eve  y Villanelle se reencuentran en un bus. Eve aún tiene en su mente que la última vez que vio a Villanelle, la mujer le disparó en el estomago y la dejó moribunda en Italia, así que piensa que Villanelle quiere terminar el trabajo y la única forma de detenerla es distrayéndola con un beso. Probablemente, el primer beso más incomodo que alguna vez hayamos visto, pero cumple un doble propósito; impactar a Villanelle y dejarnos en ascua esperando un nuevo encuentro, pero después no las volvimos a ver interactuar de nuevo hasta el final de temporada.



 *Le pone play a “Slow Dancing in a Burning Room” de John Mayer* 

 Para cuando llegamos a este momento, Villanelle le ha encargado a Eve un paquete que la ayudará a ser libre. Para que se plasme la “danza” lenta tan característica de la serie, Eve y Villanelle se ven de nuevo en una sala de baile y tienen que bailar. El dialogo que sostienen mientras se balancean al ritmo lento de la música ya es un explicito reconociendo de una especie de relación no platónica. Villanelle incluso le pregunta a Eve si quiere ser como la pareja de adultos mayores que se encuentra frente ellas y Eve le responde que no llegarían a esa edad porque terminarían consumiéndose entre sí. Antes de que pudieran continuar la conversación, una agente de los Doce interrumpe la fiesta. Otra vez, la serie busca otra excusa para que las dos se reencuentren de nuevo, esta vez en la casa de Paul donde presencian a Carolyn sacándole una confesión a Konstatin Vasiliev (Kim Bodnia) sobre la muerte de Kenny, resolviendo el misterio que comenzó la temporada. Vale la pena aclarar que Konstantin no mató a Kenny, pero sí es responsable de que cayera del edificio ya que lo estaba amenazando por acercarse demasiado a los Doce. Finalmente, en la última escena, Eve y Villanelle sostienen una conversación sincera sobre su danza.


En otras series, la persecución del investigador hacia su presa, generalmente una mente asesina brillante, tiene que ver con una batalla intelectual o con una morbosa curiosidad, pero en la ecuación nunca estuvo presente una atracción. En “Killing Eve”, la atracción siempre ha estado presente no solo en el juego de la tensión sexual, sino también en la habilidad de cada una para leerse entre sí. La relación de Eve y Villanelle también ha ido evolucionando, de manera lenta, pero ha evolucionado; pasaron de enemigas a aliadas y ahora lo que sea que tengan va más allá del bien y el mal y de las conspiraciones en las que se ven involucradas. La temporada pasada, Villanelle manipuló a Eve para que matara y juntas puedan disfrutar el lado oscuro, pero ahora, cuando Eve le revela a Villanelle que tiene miedo de su monstruo interno, cuyo impulso sangriento está atado a Villanelle, Villanelle, que acepta que ella misma es un monstruo hermoso, la entiende porque su propio monstruo fue incitado por su madre y tras asesinarla hizo una evaluación de su vida y decidió que ya no quería matar más. Entonces, Villanelle decide ayudar a Eve aplicando otra vez la distancia social.



 Podemos interpretar ese final de varias maneras, aunque quizás el meme de Phoebe Waller-Bridge describiendo a la historia de "Fleabag", pero aplicada a “Killing Eve”, “This is a love story” es un poco exagerado y no describe exactamente la relación de Villanelle y Eve, además, si bien Waller-Bridge sigue siendo parte de la producción no ha estado muy involucrada en la tercera temporada y eso se nota. La tercera temporada estuvo a cargo de la showrunner Suzanne Heathcote. De todas formas, algunos podrán decir que Eve y Villanelle “por fin han hablado de sus sentimientos” o que Villanelle ha manipulado a Eve de nuevo porque, por el momento, no la necesita o que tras lo sucedido con Carolyn y Konstantin, Eve solo puede confiar en Villanalle y Villanelle solo puede confiar en Eve. Lo cierto es que la temporada ha sido muy errática y no ha tenido demasiada consistencia, pero desde antes que se estrenara la tercera temporada se anunció que la serie ha sido renovada para una cuarta así que no, la danza todavía no ha terminado…

También puedes leer:
-#KillingEve T2: Relaciones peligrosas 
-#KillingEve: La asesina encantadora

lunes, 24 de junio de 2019

#KillingEve: Relaciones peligrosas

De una manera coquetamente ingeniosa, la BBC publicó un tráiler donde se reimaginaba “Killing Eve” como una comedia romántica. Es un guiño sus propios seguidores y una broma cruel para el televidente casual que se llevará tremenda sorpresa si es que le da un chance a la serie. Sabemos que la base del show es la innegable conexión y obsesión mutua entre la agente del MI5, Eve Polastri, y la asesina Villanelle, y lo demás que sucede alrededor realmente no importa a no ser que sirva para darnos una vista mucho más profunda de esta compleja y extraña relación… 



Tras una magnética primera temporada, la dinámica del gato del ratón fue dejada a un lado para proponernos un “team up” bizarro. Eve (Sandra Oh) y a Villanelle (Jodie Comer) se vieron forzadas a trabajar juntas. En ese sentido, Aaron Peel (Henry Lloyd-Hughes), un multimillonario voyerista que ha contratado a una asesina en serie para encargarse de personajes inconvenientes para él, es la excusa perfecta para irse por una dirección clásica en el romcom que es reunir a la pareja principal que no se soportan pero que todos están al tanto que en el fondo hay algo. Aquí no es tan en el fondo. Todos lo saben. La jefa de Eve, Carolyn Martens (Fiona Shaw), Kenny (Sean Delaney), Konstantin Vasiliev (Kim Bodnia), Hugo (Edward Bluemel), el esposo de Eve, Niko Polastri (Owen McDonnell), los personajes secundarios, las víctimas de Villanelle. Todos. 


Fuente: "Killing Eve"


 El tráiler en forma de broma no está muy alejada de la realidad ya que en cierta forma “Killing Eve” se trata de un “romance” retorcido y de tendencia autodestructiva destinado a la decadencia moral de Eve para la diversión de Villanelle. O sea, una tan relación tóxica como adictiva donde el nivel de influencia que ambas ejercen entre sí es terriblemente peligroso para ellas y para los que lo rodean.  De modo que lo de Eve y Villanalle en esta segunda temporada es lo más cercano que tendremos a una relación “real” teniendo en cuenta que Villanelle es una psicópata y se entretiene matando y por su lado, Eve está casada con Niko y su misión principal es cazar a criminales como Villanelle.  Las interacciones entre Eve y Villanelle ha evolucionado hacia un intercambio de roles, pasando Villanelle de cazada a cazadora y mostrando a una Eve dispuesta a dejar que Villanelle torture a la sicaria “The Ghost” solo para saber quién está detrás de los asesinatos que está investigando. Pero no importa qué tanto perturbe Villanelle con sus acciones y asesinatos, Eve sigue teniendo una debilidad visceral por ella y es tanta la vinculación con ella que Villanelle es capaz de evidenciar algún tipo de sinceridad cuando está a su alrededor. Hay una escena donde Villanelle brinda un monologo en el que describe que no siente nada y las palabras suenan tan francas que parecen una respuesta a la conversación previa que tuvo con Eve. 

Most of the time, most days, I feel nothing. I don't feel anything. It is so boring. I wake up and I think, again, really? I have to do this again? And what I really don't understand is how come everyone else isn't screaming with, with boredom, too, and I try to find ways to make myself feel something. More, and more, and more, but it doesn't make any difference. No matter what I do, I don't feel anything. I hurt myself; it doesn't hurt. I buy what I want; I don't want it. I do what I like; I don't like it. I'm just so bored.

 Al principio de la temporada, Villanelle dejaba una manzana en sus escenas de crímenes a modo de mensaje de Eve como tentándola como la serpiente lo hizo con Eva. Para el último episodio, Eve ya ha probado el fruto prohibido de la muerte, le ha quitado la vida a alguien, manipulada por Villanelle y ha abierto los ojos por completo. A la reversa del final de la primera temporada cuando Eve apuñaló a Villanelle por el miedo que le tenía y ahora es Villanelle la que dispara a Eve y la deja desangrándose en las ruinas de Roma porque se sintió traicionada. Por supuesto, Eve sobrevivirá y “Killing Eve” seguirá desafiando las relaciones peligrosas entre Eve y Villanelle. Las cosas se complicarán un poco más porque Eve le dio la espalda a Carolyne cuando se enteró que la agencia usó a Villanelle para que asesinara a Peele y aún queda por ver qué diablos pasará con Niko luego que Villanelle lo dejara con el cuerpo de Gemma.

Este meme resume la segunda temporada

 “Killing Eve” ha transformado la obsesión entre un asesino y su cazador en un afrodisiaco elegante que cuenta con la tensión sexual entre sus protagonistas como la piedra angular de su historia, pero también ha convertido esa virtud en su mayor defecto ya que todo gira al rededor de la atracción de Eve y Villanelle. Por supuesto, lo que sea que haya entre estas dos va más allá de subtexto, del simple deseo, de la lógica, de la conciencia, de la curiosidad morbosa por cómo funciona una mente criminal y también más allá del sexo. Literalmente, hay una escena donde Villanelle seduce a Eve hasta el punto que ella se acuesta con Hugo. No obstante, la segunda temporada por sí misma presentó un dilema excitante y es que aun probando nuevas dinámicas parece estar condenado a regresar al ciclo perenne del juego del gato y el ratón porque es claro que si sus protagonistas no se escapan, como casi lo hacen en el último capítulo "You're Mine" al mismo estilo de Bonnie y Clyde, es bastante obvio que seguirán cazándose entre sí y terminarán aniquilándose en la(s) próxima(s) temporada (s). La pregunta ahora es cuánto más se puede innovar o distorsionar la persecución antes de que se torne repetitivo.


También puedes leer:
-#KillingEve: La asesina encantadora
- #SandraOh (#KillingEve): Eve y oh!

domingo, 9 de diciembre de 2018

#SandraOh (#KillingEve): Eve y Oh!

 No hay duda que la trayectoria de Sandra Oh es prolífera. La actriz ha participado en clásicos como “The Princess Diaries”, donde hizo de una memorable directora metiche, “Under the Tuscan sun”, en donde hizo de la pareja de Kate Wash, otra exalumna de “Grey’s Anatomy”, y ha sido parte importante de “Sideways”, la película dirigida por Alexander Payne que ganó el Oscar al mejor guión adaptado allá en el 2004. Otras películas en las que Oh ha participado que valen la pena mencionar son “For You Consideration”, “Tammy” y “Catfight”. En el plano televisivo, obviamente, Sandra Oh le dio vida a Cristina Yang por casi una década. 




A veces parecía que más que “Grey’s Anatomy” estábamos viendo “Yang’s Anatomy”; Cristina no solo tenía las mejores líneas, también tenía las mejores historias y los mejores conflictos. El enorme talento de la actriz fue reconocido por la prensa especializada y durante las primeras temporada de “Grey’s Anatomy” logró cinco nominaciones al Emmy y ganó un Globo de Oro como actriz de reparto. Brillante, ambiciosa y alérgica al drama romántico, Cristina Yang es hasta el día de hoy uno de los mejores personajes que alguna vez haya creado Shonda Rhimes y el cariño que la productora siente tanto por el papel como por la actriz es evidente. Pero aunque Cristina Yang se robara las escenas, Meredith Grey (Ellen Pompeo) era la protagonista. Cuando llegó el momento de despedirse de “Grey’s Anatomy”, Rhimes dejó ir a Oh sin ningún tipo de resentimiento otorgándole una salida digna a Cristina Yang, quien se fue Alemania a manejar todo un hospital de investigación.



Parece mentira que pese a sus credenciales, recién este año Sandra Oh finalmente tiene el chance de protagonizar su propia serie. En “Killing Eve”, la actriz le da vida a Eve Porowski, una agente del MI5, que tras verse fascinada por la asesina en serie / espía Villanelle (Jodie Comer) acepta el trabajo de investigarla y perseguirla. Eve y Villanelle son némesis en la teoría, pero en la práctica, hay un extraño juego obsesivo que nace del interés que ambas desarrollan una por la otra. Esta dinámica cambia la perspectiva del clásico esquema de persecución del “gato y el ratón” hacia una especie de guerra civil entre dos adversarias de peso que comparten una conexión simbiótica. 



 Eve ciertamente es uno de los personajes más complejos que le ha tocado a Sandra Oh pero la actriz ya tiene experiencia con ese tipo de roles gracias a Cristina Yang. Eve y Cristina tienen varias características en común; ambas son mujeres independientes, profesionales y se sumergen en sus trabajados hasta casi no dejar mucho espacio para la vida personal. Sin embargo, la cualidad más extraña que comparten tiene que ser el hecho de que pese a no ser personajes cómicos pero sí genera cierto humor y quizás esa sea un rasgo humano que Oh traslada de la realidad a la ficción. 



El mayor crédito de “Killing Eve” es ser un proyecto que exuda astucia femenina en una batalla más allá del bien y el mal. La intriga que siente Eve por Villanelle es el génesis que arranca el motor de una cacería llena de sangre, conspiración y suspenso. En un giro karmático clásico en el mundo de la actuación, Jodie Comer interpretará a la asesina Villanelle pero también es toda una roba escenas, no obstante, hay que dejar en claro que Sandra Oh es una protagonista dadivosa que deja brillar a su joven compañera de reparto. De ese modo, ver la serie también es presenciar una suerte de competencia magistral de dos talentos que resaltan por completo tanto juntas y como por separado. “Killing Eve” no solo están rompiendo esquemas, también está marcando historia; Sandra Oh ha sido nominada a los “Emmy” como mejor actriz principal. El próximo 6 de enero, Sandra Oh junto a Andy Samberg presentarán los Globos de Oro. Ah! y Oh también está nominada para un Globo de Oro como mejor actriz por su papel protagónico en “Killing Eve”.


También puedes leer:

viernes, 5 de octubre de 2018

#KillingEve: La asesina encantadora

 El primer párrafo del artículo “Killing Eve y sus hipóticas melodías (asesinas)” del diario “El País” es la descripción más exacta y precisa que he visto de la serie de la BBC:

 “Killing Eve es una serie de espías y asesinas elegantes que juegan al ratón y al gato que engancha desde el primer momento. Tiene un guion escrito a la perfección, medido, y con personajes bien construidos”. 



 Por supuesto, la nota se enfoca más en el espectacular soundtrack que acompaña las aventuras de Eve y Villanelle. Dado que ese básicamente es el resumen que iba hacer a modo de comentario de la serie, me gustaría añadir un par de cosas que creo que hacen que la serie resulte tan perversamente fascinante. En las series de este tipo, de persecución del gato y el ratón, donde agentes especiales, policías, detectives o especialistas tienen que cazar a su “presa” no sin antes analizarlas, estudiarlas, conocerlas, hasta el punto de impregnarse de esa naturaleza asesina, hay un elemento que los termina por vincular con su contraparte, una relación simbiótica que hace el juego del “atrápame si puedes” más intenso. 



 Tanto en “Manhunter: Unabomber” y en “Mindhunter”, el personaje de Holden Ford está maravillado con las confesiones de los asesinos en series que entrevista y James "Fitz" Fitzgerald termina alejándose de la humanidad porque terminó consumido por su obsesión con el “Unabomber”. En el caso de Eve, personaje interpretado por una magistral Sandra Oh, se admite que hay una cuota de curiosidad mórbida por Villanelle. ¿Cómo no encontrar intrigante algo o alguien que es tan atípico como una asesina en serie, no? Eso es exactamente lo que hace “Killing Eve” una propuesta hipnótica. Después de mucho tiempo tenemos como antagonista a una mujer asesina en serie y creo es la primera vez que tenemos a una villana que se divierte como una niña con sus víctimas y con sus tretas. Quizás sea porque no estamos acostumbrados a ese tipo de caracteres (asesinas mujeres) en pantalla o quizás sea por la forma en la que Jodie Comer le da vida a Villanelle, un enigma complejo con capas y capas que Eve va descubriendo tan cautivada como aterrada, es que “Killing Eve” es una de las mejores producciones del año. 



 El segundo punto a destacar es que el elemento infantil del juego macabro de Villanelle se deja de lado cuando comienza a desarrollarse el vínculo entre Villanelle y Eve. Hay una suerte de seducción y no una seducción a modo de subtexto que los espectadores pueden percibir, no, es una seducción explícita, pero no con una intención romántica, sino como un juego de muestra de poder. Villanelle no quiere que Eve deje de perseguirla, quiere que lo haga y de esa manera, la seduce, coquetea con ella, le manda regalos y perfumes… en otras palabras, la provoca. La atracción, es la palabra más cercana para describir la relación de Villanelle y Eve, es mutua. Parte del trabajo de Eve, no solo es atrapar a Villanelle sino también comprenderla, porque comprenderla es la clave para atraparla, lo hemos visto en otras series, pero aquí la dinámica adquiere un tono repulsivamente elegante, como si eso fuera posible, básicamente estamos presenciando una seducción fatal entre Villanelle y Eve al mismo estilo “La guerra de los Rose”. 



Finalmente, “Killing Eve” también es una comedia de thriller de espías, pero no una comedia impuesta que le quita naturalidad y alivia tensión en los momentos más serios. Se trata de una comedia que nace de comentarios triviales o extrañas, pero sobre todo se sienten como las conversaciones que Meredith y Cristina solían tener en “Grey’s Anatomy” solo que ahora las tiene Eve con diferentes personas sobre temas tan raros como una Coca-Cola o cómo matarías a tu esposo, cosas así. Bueno, ya lo decía “El País”; “tiene un guion escrito a la perfección”.