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lunes, 2 de septiembre de 2019

#OITNB T7: ¿Cómo terminaron las presas de Litchfield?

“Orange is the new Black” se tomó el tiempo de mostrarnos el final de casi todas las reclusas que hemos conocido. Por la naturaleza de la serie iba a resultar bastante fantasioso y complemente irrealista que todas terminarán felices, sin embargo, la serie encontró un modo de enfatizar cómo la cárcel marca a cada una no solo durante, sino después, pues, tras la liberación hay quienes se enfrentaron a un mundo lleno de nuevos retos. Este es el final de las presas de Litchfield:



 -Piper y Alex terminan juntas en Ohio. Desde la primera temporada era obvio que Alex (Laura Prepon) y Piper (Taylor Schillling) eran el “endgame” de la serie, sin embargo, la relación parecía estar condenada a un ciclo de luna de miel y toxicidad caótica. En la última temporada de la serie, luego de salir de prisión, Piper intenta mantener una relación a distancia con Alex. Pese a los inconvenientes e infidelidades, Piper adecua su vida para poder visitar a Alex quien fue trasladada a la prisión de Ohio. En la secuencia final se entiende que las dos han madurado y el principal objetivo de la pareja es esperar que Alex termine su condena sin mayores inconvenientes. 



 -Pennsatucky muere. Una de las historias más trágicas de la temporada fue la de Tiffany Doggett (Taryn Manning), más conocida como Pennsatucky, pues, desde adolescente su padre la minimizaba insultándola y haciéndole creer que era tonta. Entonces, uno de los pocos profesores decentes descubre que Pennsatucky sufre un problema de aprendizaje y la anima a estudiar. Al principio, Pennsatucky se muestra escéptica pero después le agarra el gusto hasta que se topa con el examen final de la clase. Debido a su condición, Pennsatucky necesita tiempo extra para desarrollar el examen a la par de una tutoría especial que le ofrece Taystee, pero cuando se desarrolla el examen, Pennsatucky no recibe el tiempo necesario y asumiendo que iba a reprobar, toma la fatal decisión de drogarse y como consecuencia muere de una sobredosis. Dentro de todas las historias de “Orange is the new Black”, la de Pennsatucky fue brutalmente e innecesariamente cruel, pero al mismo tiempo es una muestra de cómo el sistema nuevamente les falló las presas. 



-Taystee crea “The Poussey Washington Fund”. Tras verse sentenciada a cadena perpetua, Taystee (Danielle Brooks) contempla el suicidio y recurre a Daya para que le venda una droga mortal, sin embargo, Daya quiere algo importante a cambio. Taystee entonces comienza a trabajar como secretaria para la nueva alcaldesa apoyando en los nuevos programas. Uno de sus deberes fue ser la tutora de Pennsatucky. Luego de la muerte de Pennsatucky, Taystee descubre que ella sí aprobó su examen final. La tragedia de Pennsatucky hace que Taystee encuentre un nuevo propósito en la vida; continua enseñando a las demás presas y con ayuda de Judy King crea “The Poussey Washington Fund”, una fundación que ofrecerá microprestamos a las mujeres liberadas para ayudarlas a instalarse en el mundo exterior. 



-Red sufre de demencia. El final más triste le tocó a Red (Kate Mulgrew) ya que producto del aislamiento desarrolló una demencia temprana. Durante toda la temporada vimos la personalidad más fuerte de la serie, la madre de la prisión, se fue apagando poco a poco sin que nadie, ni ella misma, pudiera hacer algo al respecto, ni si quiera su propia hija Nicky, pese a que lo intentó. Red termina siendo enviada a “Florida”, un lugar de la prisión donde están reclusas que sufren alguna enfermedad mental o que tienen avanzada edad. En los últimos capítulos, Red parece tener pequeños momentos de lucidez. 



- Morella pierde la razón. Desde conocimos a Morello (Yael Stone) era claro que la mujer no estaba bien de la cabeza, pero de alguna manera creíamos que podía distinguir sus fantasías de la realidad. Verla inventar que su bebé seguía vivo era inquietante a la vez que devastador, pero creíamos que lo hacía por mantener las apariencias. Nicky entiende eso y trata de ayudarla e incluso confronta a su esposo Vinnie, que quiere divorciarse de ella, pero es allí donde se entera de la verdad y se da cuenta que pese a sus esfuerzos no puede ayudarla ni a ella ni a Red. Así que Red y Morello se acompañan en “Florida”. Para el final de la serie, Morello ya ha perdido toda la razón. 



-Nicky se vuelve la nueva “Red”. En “Orange is the new Black”, los ciclos son importantes y a veces repetitivos. Cuando Nicky (Natasha Lyonne) llegó a Litchfield, “Red” ya era la “mamá de la cárcel”, aquella mujer que se encargaba de cuidar a quien lo necesitara, de ese modo, la ayudó a desintoxicarse y a mantenerse sobria. Cuando Red se enfermó, Nicky se dedicó a cuidarla, hasta que se dio cuenta que no podía. Con Red en “Florida”, Nicky toma su manto, se vuelve jefa de la cocina y cuando ve a una de las presas sufriendo por la desintoxicación, no duda en ofrecerle su ayuda. 



-La guerra entre Daya y Aleida. Una de las relaciones más complejas que desarrolló la serie fue la de Daya (Dascha Polanco) y Aleida (Elizabeth Rodríguez). No tenía una relación normal madre e hija, sino una competencia insana de quién es mejor o peor. Nuevamente, el aspecto cíclico de la serie enfatiza el hecho que Daya termina siendo como su madre, una persona egoísta, dispuesta a comprometer a su propia familia con el negocio de la droga con tal de mantenerse como la mandamás de la cárcel. Luego que Aleida vuelve a prisión, los enfrentamientos cada vez se hacen más frecuentes. Al final de la temporada, Aleida intenta matar a Daya para proteger a su familia. Asimismo, Daya también es un claro ejemplo de cómo la cárcel puede cambiar a una persona. Recordemos que cuando llegó a prisión era una aspirante a artista y terminó siendo encabezando una banda de traficantes de droga en Litchfield. 



-Por su lado, en esta temporada, el enfoque se alejó un poco de Suzanne “Crazy Eyes” (Uzo Aduba), no obstante, su pequeño arco giró alrededor de la madurez tanto como Suzanne puede madurar, por supuesto. Suzanne anima a Pennsatucky a estudiar y también es una de las responsables de criadero de gallinas. Al igual que "Crazy Eyes", Ruiz, Gina, Norma, Yoga Jones, Demarco, Big Boo, Angie, Leanne, Janae, Alison, Soso y Sankey también seguirán cumpliendo sus condenas respectivas. 



-Las víctimas de ICE. La historia más importante de la temporada fue el retrato de las inmigrantes detenidas por ICE. Tras ser puesta en libertad condicional, Maritza (Diane Guerrero) es detenida por ICE por no tener su identificación cuando estaba en un club. En el centro de detención se encuentra con Blanca (Laura Gómez) y con Flaca (Jackie Cruz), a quien le pide el favor de localizar a su madre para aclarar su situación. La mamá de Maritza confirma que ella no nació en Estados Unidos, sino en Colombia, por lo que es deportada a un país que no conoce.  La misma suerte corrieron Karla y Shani, la nueva novia de Nicky. En el caso de Shani (Marie-Lou Nahhas), su retorno implica una posible sentencia de muerte debido a su orientación sexual. Mientras tras su expulsión al Salvador, Karla (Karina Arroyave) intenta retornar de forma ilegal al país, pero sufre un percance y todo parece indicar que moriría en el desierto.



-Flaca ayuda a las detenidas por ICE. Aprovechando su trabajo en la cocina para el centro de detención de ICE, Flaca le hace el favor a Maritza para localizar a su madre. Junto a Gloria (Selenis Leyva), Flaca se compromete a hacer lo que pueda para localizar a las familias de las detenidas que se lo pidieran, aunque no pueda hacer ninguna promesa, hace el esfuerzo, pese al riesgo que eso significa para ella. 



-Los finales felices.  Entre los pocos finales felices que la serie nos regalo está la liberación de Gloria Mendoza (Selenis Leyva). En la secuencia final la vemos con sus hijos. Quien también salió de la prisión fue Cindy (Adrienne C. Moore), gracias al trato que hizo con la fiscalía, sin embargo, la vida no fue fácil para ella porque Taystee le mandó una carta a su hija revelándole su parentesco real con la que decía era su “hermana”. Al final, Cindy termina reconciliándose con su madre y su hija/hermana. “OITNB” nos da conocer que luego que Sophie (Laverne Cox) salió de prisión y abrió su propio salón de belleza “Vanity Hair by Sophia” con el dinero de la indemnización que le dio la cárcel. 



-Reunidos y felices. La historia más satisfactoria de la temporada es el reencuentro entre Flaca (Laura Gómez) y Diablo (Miguel Izaguirre). En realidad, se trata de la relación más incondicional de la serie completa. Diablo siempre esperó por Flaca y viceversa. Incluso cuando Flaca logró ganarle al sistema y recuperar su Green Card decidió irse a Honduras para quedarse con Diablo. 



-Meh....Nadie pidió que Larry (Jason Biggs) regresara, pero igual lo vimos junto a su esposa, la ex mejor amiga de Piper, con un nuevo hijo en camino. 



-La evolución más resaltante. En la última temporada podemos comprobar lo mucho que ha evolucionado Figueroa (Alysia Reiner) pues la crueldad con la que se trata a las mujeres indocumentadas y a los niños finalmente le afectó. Junto a Caputo intentaron concebir un bebé, pero después deciden que lo mejor es adoptar. La última escena una niña llamada Vanessa parece conquistarlos. 



-El guiño: En la secuencia final cuando Piper está visitando a Alex se puede ver a una pareja muy parecida a la conformada por Larry y Piper en un guiño a la audiencia como una historia que se repite.


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lunes, 26 de agosto de 2019

#OITNB (T7): #OrangeisthenewBlack y un legado que traspasa la ficción

La producción creada por Kenji Kohan e inspirada en el libro del mismo nombre de Piper Kerman, “Orange is the new Black”, junto a “House of Cards” formaba parte de las primeras producciones originales de Netflix cuando la plataforma streaming dependía más de su catálogo que de sus propias series. Siete temporadas después, “Orange is the new Black” se despide dejando un legado ambicioso que pretende traspasar la ficción. 



 Cuando la serie comenzó, el enfoque estaba en Piper Chapman (Taylor Schilling) quien tras haber traficado drogas le tocaba cumplir una sentencia en una prisión de mínima seguridad encontrándose con todo tipo de presas, incluyendo a su propia ex Alex Vause (Laura Prepon). La tragicomedia giraba alrededor de las situaciones en las que se metía Chapman en un ambiente hostil lejos de su habitad natural. La dinámica de “OITNB” mutó al darse cuenta que dentro de su propio elenco había personajes mucho más interesantes que Piper que permitían desarrollar historias más intensas y llenas de complejidad debido al pasado cultural, las barreras socioeconómicas y la zona gris de los valores y de la ética. De ese modo, dejó de ser solo la historia de Piper para convertirse en la historia de un reparto coral especializado en explorar la humanidad de las presas ahondando en sus errores y sus delitos sin intentar justificarlas. Al mismo tiempo, la serie ofreció una mirada cruda del mundo de la cárcel de mujeres, un fiel reflejo de un sistema penitenciario roto.

Piper visitando a Alex en prisión

A los males ya conocidos como son la corrupción dentro de la prisión, los abusos de los guardias, la competencia entre mafias y la decadente industria de prisión con fines de lucro, la última temporada optó por priorizar los dramas personales, pero sobre todo en las consecuencias psicológicas de la vida tras las rejas; como las enfermedades mentales de Red (Kate Mulgrew) y de Lorna (Yael Stone) y la depresión de Taystee (Danielle Brooks) tras verse condenada a cadena perpetua. Asimismo, se resaltó el enfoque solidario entre las reclusas tanto en una esfera íntima como frente a las nuevas políticas de la cárcel y en una yuxtaposición muy poética; mientras las reclusas son sometidos a tratamientos deshumanizantes y condiciones inhumanas, la sobrevivencia depende de la conexión entre las personas y de la conservación de la esperanza. Gloria (Selenis Leyva) y Red que antes eran “enemigas” y se peleaban por encargarse de la cocina desarrollaron un vínculo de respeto y protección mutua para sobrevivir el aislamiento y luego trabajan juntas en la cocina de los centros de detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). 

Blanca y Maritza detenidas

Uno de los temas más agónicos que tocó la serie fue el drama de las inmigrantes detenidas por ICE. Si nos indignaba el trato de las reclusas, el de las inmigrantes ilegales es mil veces peor. Despojadas de sus derechos y sin contacto con el mundo exterior, solo les queda el ingenio para arreglar su situación, y obviamente, muchas veces eso no es suficiente. A Gloria y a Flaca (Jackie Cruz) les tocó ser la conexión entre las inmigrantes ilegales y sus familiares y abogados incluso cuando eso significaba poner en peligro su futura libertad. Nuevamente, “OITNB” plasma un terrible panorama no muy lejano a lo que sucede en la actualidad y para seguir impactándonos con las atrocidades injustas, hay escena donde vemos a niños participar en sus propias audiencias judiciales. 



Pese a que “OITNB” es considerado una comedia, y ciertamente tiene sus momentos de humor negro, siempre se ha tratado de un drama. Con una temática centrada en la difícil de la vida en prisión y el tono agridulce de su propia narrativa, un final feliz no estaba en las cartas, al menos no para todas, en cambio lo que obtuvimos fue un final emocional. En ese sentido, a “OITNB” le importa más que nos despedimos de los personajes a la par que celebramos el trabajo del elenco y por eso, deja varias historias al aire. Ya en el último tramo de la temporada vemos a la mayoría de las reclusas, algunas ya han cumplido su sentencia y se están adecuando a la libertad, como es el caso de Piper y Cindy (Adrienne C. Moore), otras deben continuar cumpliendo su condena, como Alex y Nicky (Natash Lyonne), y hay quienes continuarán en la cárcel hasta el final de sus días, como es el caso de Taysey y Daya (Dascha Polanco). Asimismo, esta temporada, una alcaldesa joven intentó mejorar las condiciones de la prisión, pero al final fue despedida, sin embargo, esta historia tuvo como eje la consistencia de un sistema que se rehúsa a cambiar porque no le conviene. Si hay alguna moraleja es que algunas cosas cambian y otras jamás lo harán pero cada uno tiene que adecuarse a su propio destino. Un gran ejemplo de esta realidad es que Taystee se inspira en la tragedia de Dogget (Taryn Manning) para ser profesora y Daya sucumbe al mundo de las drogas. 

Daya

Lo más resaltante de la temporada final es que Taysett, victima perenne de la injusticia, idea una manera para ayudar a las mujeres que salen en libertad. Esta historia permitió que la serie propia presentara una iniciativa que entrelaza la ficción y la realidad: The Poussey Washington Fund. Se trata un fondo que estará dedicada al apoyo de organizaciones sin fines de lucro especializadas en la atención de distintas áreas del ámbito penal y que busca ayudar a las mujeres que salen de la prisión. El fondo lleva el nombre del personaje de Samira Wiley que falleció en la cuarta temporada al ser asfixiada por un agente de seguridad y cuya tragedia provocó el motín que cambió la serie. De esa manera, estamos viendo algo poco común en el mundo del entretenimiento, pues, “Orange is the new black” quiere que su legado promueva un cambio en ese sistema penitenciario lleno de precariedades e injusticias que inspiró sus siete temporadas.

Poussey Washington Fund

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