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domingo, 8 de febrero de 2026

Helstrom, nacido para morir

Helstrom fue una de las propuestas más oscuras y diferentes de Marvel Televisión. Estrenada el 16 de octubre de 2020 en Hulu, la serie duró 10 episodios antes de ser cancelada el 14 de diciembre del mismo año. Helstrom intentó ser diferente, alejándose del evangelio colorido del MCU decidió caminar un sendero más oscuro y terminó en el olvido. En este video analizamos por qué Helstrom nació para morir: desde su tono de horror separado del MCU central y de cómo la absorción de Marvel Television por Marvel Studios encerró su destino.



lunes, 4 de junio de 2018

#Homeland T7: Quédate con quien te cuide como Carrie cuida la democracia americana

Ya sabemos que "Homeland" tiene un talento increíble para recomponerse, lo hizo tras la salida de Damian Lewis y Rupert Friend, pero que en su séptimo año haya tenido una de sus mejores temporadas es simplemente impresionante. 



 Creo que “Homeland” se inspiró en Hillary Clinton para la creación del personaje de Elizabeth Keane (Elizabeth Marvel), una política con buenas intenciones y que en papel es perfecta para la presidencia, y en su séptima temporada decidió alejarse –inteligentemente- de capturar el caótico gobierno de Donald Trump para contar lo que hubiera sido un posible gobierno de Hillary Clinton. En ese sentido, lo que vemos en la serie es el retrato más realista y crudo de lo que hubiera pasado si es que Clinton hubiera llegado al poder teniendo en cuenta los republicanos iban a intentar vacarla y que con su llegada a la Casa Blanca no habría acabado con “fake news”, al contrario, los habría repotenciado. Esto es exactamente lo que vemos con Elizabeth Keane quien en su afán de querer luchar contra la era de la “post verdad”, se puso draconiana al momento de etiquetar y perseguir a todos sus enemigos. Las acciones de Keane le dieron una nueva narrativa que vender a Brett O'keefe (Jake Weber), el Alex Jones de "Homeland". Paradójicamente, él recoge el discurso que vemos en contra de Trump autodenominándose de "La resistencia", convirtiendo a los perseguidos en víctimas de un gobierno al que no reconocían como legítimo. 


 El mejor capítulo de la temporada es “Like bad at things” donde podemos ver como se genera los “fake news” y las consecuencias mortales que puede tener una vez que la información sobrepasa las redes sociales. 

 “Homeland” no busca una solución para los “fake news”, no es su función tampoco, pero si advierte que su peligrosidad no está en la información falsa que difunde, sino en las consecuencias mortales que pueda tener. De ese modo, la serie está haciendo una lectura precisa del panorama político enredado con el mundo del espionaje y los intereses oscuros. Ahora por un instante volvemos al mundo real, antes de que Donald Trump fuera candidato presidencial, pocos conocían sobre la existencia de Alex Jones. De hecho, solo los que buscamos conspiraciones en internet, podemos toparnos con Alex Jones en Youtube y no muchos lo tomaban en serio. Conforme la campaña fue calentándose, Jones apoyó a Donald Trump insultando e inventando teorías sobre Hillary Clinton, pero sus teorías no hubieran tenido rebote sino fuera por las redes sociales y por los propios medios que recogen lo que se viraliza en las redes sociales. ¿A quién beneficiaba que jones atacara a Clinton? Obviamente a Trump pero también a un viejo enemigo; Rusia, porque Rusia no quería que Clinton fuera la presidenta. Por supuesto, estoy simplificando las cosas, hay varios factores y sucesos que terminaron con Trump en el poder. 



 En la sexta temporada, “Homeland” creó su propia versión de Alex Jones con “Brett O'keefe”, incluso Jake Weber imita la voz roncosa y los gritos exagerados como para que no dudemos de quién nace el personaje. Al igual que Jones, O'keefe azuza al “alt-right” a rebelarse contra Keane y a luchar contra el sistema. El mensaje de O'keefe tiene llegada ya que lo que dice se difunde de manera más rápida gracias a los agentes rusos que buscan desestabilizar el gobierno de Keane aprovechándose de las redes sociales. Durante los cinco primeros capítulos, Brett O'keefe es el enemigo que le gana todas las batallas a Elizabeth Keane, pero se termina descubriendo que O'keefe ha sido un tonto útil de los rusos y ha hecho su trabajo sucio. 


 Entonces, la serie cambia de rumbo para centrarse en una guerra fría tecnológica. 

 La séptima temporada añadió un trama familia que pretendía responder la desagradable pregunta de a quién escogería Carrie Mathison (Claire Danes) si tendría que elegir entre su familia y su trabajo. Pero si una cosa debemos tener en claro tras 7 temporada es que Carrie es la “Jack Bauer” de “Homeland”. Primero está Estados unidos y después, la familia. El patriotismo está en el ADN de "Homeland" hasta el punto que hemos visto los dos lados de la misma moneda con Brody y Carrie desde la primera temporada. Brody solía ser un soldado ejemplar y en una de sus misiones es capturado transformando su devoción por su país en un odio profundo que iba a tener como conclusión un atentado. En el último capítulo de la sexta temporada, la serie recrea la escena más importante del primer episodio, pero esta vez no es Brody quien está mirando el Capitolio de Washington, sino Carrie luego que Keane mandara arrestar a Saul Berenson (Mandy Patinkin) y otros funcionarios por conspirar en su contra. 


Pero Carrie no es la nueva Brody. La diferencia entre Carrie y Brody es que Carrie se sintió traicionada por quien representa un país, mientras que Brody por el país en sí mismo. Carrie sigue creyendo en lo que representa Estados Unidos y la figura de la presidencia. Por eso sacrifica a su familia, su propia cordura y hasta casi su vida para protegerla. Ya ni si quiera Saul decide ponerse en su camino porque está consciente que Carrie siempre tiene la razón. De modo que Carrie salva la presidencia de Elizabeth Keane y Elizabeth Keane responde ese acto de fe haciendo lo correcto; al igual que Carrie coloca el país primero antes que su ego y sus rencillas. Keane renunció para reducir la polarización en su país porque se dio que ella misma quemó todos los puentes de dialogo que su vicepresidente estaba dispuesto a construir. Con su discurso final, Keane apela a la esperanza de los valores patrióticos que alguna vez caracterizaron a Estados Unidos, y por su lado, con su séptima temporada, “Homeland” se fortalece como un drama político que retrata casi a la perfección problemáticas reales.

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jueves, 20 de abril de 2017

#Homeland: La nueva pesadilla americana

Hay una razón por la que "Homeland" es una de las mejores series de la historia de Showtime. Este thriller dramático centró sus tres primeras temporadas en el juego del gato y el ratón de Brody (Damian Lewis), un soldado americano "convertido" que iba a atentar contra los Estados Unidos y de Carrie Mathison (Claire Danes), una agente de la CIA que tenía que detenerlo y pese a que ella siempre tiene razón, nadie le cree porque su inestabilidad emocional y su bipolaridad. La relación de Brody y Carrie pasó al rubro de "durmiendo con el enemigo" a una suerte de "Romeo y Julieta" en un contexto de tensión ante un inminente peligro de un ataque terrorista en donde la duda siempre acompañaba las acciones de Brody. Obviamente, esta pareja estaba condenada a tener un final trágico y aunque Brody termina redimiéndose por su país, paga un precio muy claro; muere ahorcado ante los ojos de Carrie. Tras la salida de Brody, muchos pensaron que "Homeland" se hundiría, pero muy al contrario, la cuarta, la quinta y la sexta temporada han cambiado el juego pasando de ser un thriller dramático a un aterrador reflejo de un mundo que parece llenarse de conspiraciones tras conspiraciones, fake news e intereses propios. 



 El renacer de "Homeland"

Si bien Brody y Carrie eran el motor de "Homeland", la razón por la que creo que el show está mucho mejor sin Brody es principalmente porque la serie nos regaló el personaje más odiado de la televisión; Dana Brody (Morgan Saylor). En ese sentido, la primera entrega puede ser considerada una obra maestra, la segunda y la tercera estuvieron cerca de la perfección pero debido al innecesario tiempo que se pasó con Dana Brody, en una historia que no aportaba nada en general más que el dramatismo de la adolescente, bajó el estima que le podría tener a la serie. 


 Dana Brody es ese desliz de Homeland que simplemente no puedo obviar ni olvidar. 

 Con la cuarta temporada, "Homeland" tenía una nueva oportunidad de reinventarse y lo hizo, fue una suerte de reboot de sí mismo o un spin off completamente enfocado en Carrie y en su tarea, esta vez, como jefa de la estación de la CIA en Kabul. Sin embargo, a esta nueva dirección le costó encontrar su ritmo y realmente parecían un montón de minihistorias que se desarrollaban en un mismo lugar y que tardaban demasiado en sincronizarse. 



 "13 hours in Islambad" o el episodio de la emboscada en la embajada de Estados Unidos es el mejor episodio de la cuarta entrega 

 Reforzando la idea de que la amenaza no solo puede ser externa, sino también interna, "Homeland" concluyó con 3 capítulos fuertes que compusieron todo el drama y lo colocaron una pizca por encima de la segunda temporada. 


 Saul y Carrie, el vínculo que sostiene el show 

Volviendo a cambiar su esquema aunque no su enfoque, en la quinta entrega, Carrie ya no es parte de la CIA y ahora trabaja para la fundación During, pero como es Carrie, los problemas parecen encontrarla a donde quiera que vaya y ahora alguien dentro de la propia agencia le ha puesto precio a su cabeza. Por supuesto, es la misma Carrie la que logra descubrir que la CIA tiene un “topo” de Rusia, la que rescata a Peter Quinn (Rupert Friend) luego que una ala de un grupo radical probara el gas sarín en él y la que salva a Berlin de un nuevo atentado.   Es en esta temporada donde problemas reales ejercieron una influencia mayor en la historia. De ese modo, la guerra silenciosa entre Rusia y Estados Unidos, ISIS, la situación de Siria, el tiroteo en Charlie Hebdo, las filtraciones de Edward Snowden y la crisis por la migración en Europa pasaron a ser parte esencial en "Homeland".



 Lamentable una de los cliché más constantes en la serie es el hecho que nadie le cree a Carrie pese a que la historia ha comprobado que siempre tiene razón. 

 La sexta temporada se desarrollaría en la era Trump abordando el trama desde la perspectiva de la incertidumbre de cara a una presidencia anti establishment que proponía un cambio radical en la estrategia de lucha contra el terrorismo. Carrie es una de las asesoras secretas de la presidenta electa Elizabeth Keane, interpretada por una magistral Elizabeth Marvel en un personaje que parece sacado de una realidad alternativa donde Heather Dunbar llegó a la presidencia en "House of Cards". Paralelamente a los conflictos internos entre el equipo de la presidenta electa y las agencias de inteligencia, ambos no solo desconfían el uno del otro sino que están dispuestos a lo que sea para dejar mal parado a su adversario, Carrie vuelve a cruzarse con una nueva conspiración cuando el joven musulmán que estaba defendiendo sale libre y es utilizado como un chivo expiatorio en un nuevo atentado en Nueva York y Peter Quinn, tras su derrame cerebral, adecuándose a su incapacidad, logra desenmascarar a los verdaderos responsables de la explosión de la camioneta y evitar que el asesinato de la presidenta electa. 



Cada cosa que sucedió en esta entrega estuvo quirúrgicamente conectada. Nuevamente, problemáticas reales; el prejuicio por la comunidad musulmán, las pugnas internas entre las agencias de inteligencia, la paranoia del establishment al verse amenazado, los centros de trolls que propagan fake news; sirvieron como eje para la narrativa de Homeland e incluso la serie tuvo su propia versión del conductor conservador y conspiración Alex Jones con Brett O’Keifer (Jake Weber). 



 En el último episodio “America First”, el área gris en la que siempre se movilizó el compás moral de la serie que constantemente apoya en “el fin justifica los medios” se ve alterado por “el infierno está empedrado de buenas intenciones”;

-Dar Adal consideraba que la presidenta electa era un peligro para el trabajo de Inteligencia y buscó manipularla usando campañas de desinformación y terminó instigando un intento de asesinato que lo llevó a la cárcel.

-Elizabeth Keane llegó a la presidencia con la intención de realizar un cambio radical en la política interna y externa, pero al confirmar su desconfianza, se aisla por completo y ordena la detención de las cabezas de las instituciones que están trabajando por la seguridad del país, incluyendo al propio Saul.

-Carrie que apoyó a Keane terminó decepcionada al ver el comportamiento de la ahora presidenta ha comenzado una cacería de brujas. 

¿Carrie is the new Brody?

La escena final con Carrie en un estado de shock, molesta y aun en duelo frente al Capitolio es un paralelismo con el momento más icónico del primer episodio en donde Brody también observa al Capitolio pero no sabemos a ciencia cierta si se trata de un enemigo o un patriota. Del mismo modo es con Carrie, ya que simbólicamente se encuentra en el mismo lugar que Brody, sintiendo que ese país por el que lucharon y por el que sacrificaron tanto los ha utilizado y les ha dado la espalda.



A modo de despedida, la sexta entrega consolidó a Peter Quinn como un héroe, pero antes de hacerlo, Quinn tuvo visos de Carrie: nadie le creía cuando descubrió que hombres estaban vigilando a Carrie, sus errores llevaron a la muerte de Astrid, su obsesión lo impulsó a investigar el panorama completo, pese a sus propias limitaciones físicas. De modo, que Quinn fue the new Carrie. Originalmente, Peter Quinn debió morir en la quinta temporada y aunque el volverlo a matar es repetitivo, la muerte de Quinn era necesaria para llevar a Carrie en un camino mucho más oscuro. 



Mientras Carrie y Brody tuvieron una relación intensa, Quinn y Carrie siempre se quedó en una idea que jamás se pudo concretar. Hubo un momento donde Quinn le propuso a Carrie huir y estuvieron a punto de hacerlo, pero Carrie nunca llegó y Peter decidió volver a su trabajo de espía. Mientras la muerte de Brody llevó a Carrie a ser “the Drone Queen” y seguir luchando por el bien mayor, la muerte de Quinn termina siendo un sacrificio en vano al ver que Keane le da la espalda a aquel servicio de Inteligencia que mantuvo seguro a Estados Unidos en múltiples oportunidades. Entonces, la escena final toma un significado muy más profundo más que un simple paralelismo.



Showtime ha renovado "Homeland" para dos temporadas más para cerrar toda su historia y ya hemos visto como le gusta cambiar de juego a los guionistas. Carrie es una antiheroína pero en el marco de "Homeland "es la heroina que evita que cosas malas sucedan haciendo cosas no tan buenas, pero como Harvey Dent ya nos advirtió “You either die a hero, or you live long enough to see yourself become the villain”. Con esto no estoy diciendo que Carrie se convierta en una terrorista ni que la villana de la próxima temporada sea Keane, en Homeland es muy difícil reducir todo a un solo calificativo y hemos visto como el peligro puede venir de un lado externo o de un lado interno. 

*Nota final: Rupert Friend merece una dominación al Emmy por Peter Quinn. La metamorfosis por la que atraviesa vale la pena reconocerlo; el tartamudeo, el cojeo, el incapacidad y el estrés postraumático… pese a ser una sombra de lo que fue, Quinn aun fue capaz de ser el héroe dañado que Carrie y el país necesitaba.


lunes, 7 de marzo de 2016

#HouseofCards: Animales políticos con aires de "Scandal"

Frank y Claire Underwood regresaron a nuestras vidas después de una tercera temporada donde las estrategias políticas dejaron de ser protagonistas para dar paso a un melodrama centrado en los problemas matrimoniales producto del exceso de poder. En esta cuarta temporada, la brutalidad ingeniosa de los animales políticos le ganó la guerra al trama de pareja, aunque hay que admitir el melodrama ganó un par de batallas antes de finalmente darse por vencido.  De todas maneras, "House of Cards" no solamente está de vuelta, ha intentado repararse así mismo, ha mutado hasta transformarse en una suerte de "House of Cards 0.2".

Básicamente la cuarta temporada...

ADVERTENCIA: ¡Spoilers de la cuarta temporada!

La guerra de los Underwood

Luego que Claire abandonara a Frank, se esperaba el tú a tú de Frank vs. Claire y aunque en primera instancia se pueda pensar que el presidente de los Estados Unidos ya ganó porque tiene todo el poder en sus manos, la primera dama, su compañera de vida y ahora némesis de altura tenía posee un arma mucho más poderosa, el cariño del pueblo que podría quitarle ese poder que Frank obtuvo mediante sabotajes. Entonces, más que ser una simple socia, Claire resulta ser el complemento ideal de Frank, porque lo que Frank carece de carisma es compensado por la elegancia y simpatía que exude Claire. La pregunta que nacía era ¿podía Claire superar a Frank? O mejor dicho, ¿podría vencerlo en su propio juego de ajedrez?

Frank vs. Claire...

Durante los primeros episodios, entramos en una batalla violentamente tácita. De hecho en algún momento pensé que esa pesadilla en donde Frank golpea de la manera más bestial a Claire era como una especie de premonición de lo que veríamos en los últimos capítulos. No obstante, sentía que estaba viendo "La Guerra de los Rose" si ellos hubieran sido la pareja presidencial, pero justo en el punto más álgido de este enfrentamiento, "House of Cards" recurrió al ultraconocido recurso del atentado al presidente muy JFK de su parte, que significó un cambio en la historia. Y es que si el Frank vs. Claire hubiera continuado lo más probablemente es que se habrían aniquilado entre sí y la serie se desenvuelve mejor cuando hay una competencia, pero no necesariamente cuando esta es entre sus figuras principales.

http://cinelander.tumblr.com/post/140520338450/house-of-cards-4x01-chapter-40



Scandal way

La cuarta temporada puede caracterizarse por los "comeback", parecía que todos los personajes de temporadas pasadas volvieron, algunos sin propósito aparente más que torturar a Frank en su limbo y otros, como Lucas, abrieron paso a puntos de esenciales que cobraron vitalidad al final.  ¿Recuerdan a Lucas? Era el periodista que fue incriminado por Frank luego de investigar la muerte de Zoe Barnes y el caso de corrupción que llevó a la vacancia a Garrett Walker, pues, salió de la cárcel, buscó ayuda y finalmente, al verse completamente solo, intentó matar a Frank Underwood.



La culpabilidad y curiosidad llevó al ex jefe de Lucas, Tom Hammerschmidt,  a realizar un trabajo de hormiga investigando todo sobre Frank Underwood, esto mientras se desarrollaban las campañas primarias y luego las secundarias, es decir, Frank y Claire versus Heather Dumbar, Frank y Claire vs. Catherine Durant, Frank y Claire vs. William Conway, Frank y Claire versus los vaivenes políticos, en otras palabras, Frank y Claire vs. el mundo. Siempre es una delicia ver a Frank y Claire derrotar a sus enemigos aunque también un poco repetitivo que siempre ganen, pero bueno es parte de la diversión. Hay quienes sí habrán creído que el niño bonito con sus trucos triviales iba a poder con el zorro viejo que tiene una maestría en manipulación. Sin embargo, hay que ser críticos, a partir del atentado, "House of Cards" se acercó bastante a "Scandal" e incluso, hay paralelismos evidentes como el atentado y el vida amorosa de la primera dama. El regreso de Tom, quien en primera instancia parecía estar intrigado con Frank, tuvo un acercamiento Claire y a Frank no le importó que este con Tom del mismo modo en que Mellie aceptó que Olivia este con Fitz todo por el objetivo final de permanecer en el poder, aunque agradecemos  que no haya habido un exceso de libido como el de Fitz con Olivia (que se acuestan en los lugares más inarpopiados) entre Claire y Tom.

También agradecemos la falta de diálogos llenos de romanticismos vacíos.

Del mismo modo, Claire y Mellie comparten el mismo deseo; ser la primera mujer en la presidencia de América, una página del libro de vida de Hillary Clinton… tampoco es tan mala idea pero lo hemos visto en varias series políticas y hasta ahora la más cercana a Clinton en pantalla es en "Political Animals". Personalmente, siento que hubieron momentos muy "Scandal" menos el sentimentalismo pero también la cuarta temporada puede ser calificada como brutalmente inhumana, una marca "House of Cards" que se distingue de los demás. Me gustó que al final de la temporada, Frank y Claire no continuaran en la racha ganadora y me encantó que incluso en el suelo, ambos encontraron una manera de seguir adelante con el plan más despreciable, pero efectivo. “Ya me cansé de tratar de ganarme sus corazones”, concluía Claire para luego ser complementada por Frank “hay que darles caos”. Y es que el miedo es la emoción más efectiva, el miedo es el que le ganó la reelección a Bush frente al idealista de Al Gore y es el miedo lo que dejará a Frank en el poder por un par de años más. Así, en pleno inicio de la guerra contra los terroristas OCI y con los expuestos  secretos de Frank en un artículo que representa la mayor amenaza para su carrera política, nos quedamos con la imagen más sincera de Francis Underwood, un animal político adicto al poder capaz de todo para quedarse en la Casa Blanca,  una historia que promete para una quinta temporada.

Comienza la era del terror

Pensamientos al aire.

-Esa relación tirante y complicada entre mamá Hale y Claire nos regalaron las mejores escenas de la temporada.
-Elizabeth Marvel, quien interpreta a Heather Dunbar, tiene el apellido más cool del universo. Dunbar es probablemente la política más limpia y correcta en "House of Cards" y por eso, no ganará.
-Qué lindo se ve Joel Kinnaman arreglado. A William Conway  le falta crecer aunque tengan los mismos defectos que todos los políticos. No lo veo llegando a la Casa Blanca.
-Robin Wright siempre es lo mejor de "House of Cards". Hemos visto tantas capas emocionales de Claire este año desde su vulnerabilidad con Tom, su fortaleza contra Frank y el control que tuvo del vicepresidente en toda la crisis petrolera hasta esa gloriosa escena con Víktor Petrov.  A todo esto hay que sumarle que la actriz dirigió un par episodios de la cuarta temporada y debo decir que se nota su elegancia, el 4x03 es uno de los mejores episodios en la historia de la serie.



-Parece que ninguna serie va a escapar la tentación de mostrarnos lo peligroso que es el NSA en malos manos. Pensé que se iban a sacar otra idea de "Scandal" con la manipulación de votos, aunque quizás esto se pueda dar en una quinta entrega.
-De más está decir que Kevinn Spacey es un excelente actor, pero sí hay remarcar que la serie ha hecho un gran trabajo en demacrarlo y confirmando el dicho que el poder envejece rápido.


-"House of Cards" recalcó que el peor enemigo del político es la prensa.
-Me decepcionó un poco la historia de Douglas y su obsesión con Frank. Demasiado irritante como para darle un chance. Se supone que él era el arreglaba los problemas, aquí no solo advirtió ni una, sino que su presencia fue tan poco significativa que comienzo a preguntarse si valió la pena que regrese al equipo Undewood.
-Otra historia que se veía prometedora pero que no llegó a nada fue la de Leann Harvey (Neve Campbell)
-Descansa en paz Edward Meechum. Algo así me temía que iba a suceder cuando se anunció que sería Mr. Frezze en "Gotham". Por un lado, creo que es lo mejor y el regalo final fue la escena más humana de Frank, esa donde pinta la mano de Meechum en la pared.
-Todas estas historias de primeras damas que quieran presidentas me han hecho extrañar terriblemente a "Political Animals".

Como te extraño, "Political Animals"