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viernes, 10 de enero de 2020

#StarWarsTheRiseofSkywalker: Los errores y problemas que derivaron en este fiasco

La última película (por ahora) de la saga de “Star Wars” terminó siendo, por decir menos, divisiva. Mientras que los críticos destrozan la película dirigida por JJ Abrams por la falta de coherencia en la historia y por el excesivo fanservice, los fans que odiaron “The Last Jedi” sabrán apreciarla y defenderla porque Abrams les ha dado todo lo que han pedido. En el medio de esta guerra de opiniones, vale la pena aclarar que el resultado de “The Rise of Skywalker” está atado directamente con la controversia alrededor de “The Last Jedi”, y son los errores y los problemas de estas dos producciones las que derivaron la implosión propia y predecible de esta nueva trilogía. Analicemos los problemas y errores: 



 PROBLEMA: “Star Wars” no cuenta con un Kevin Feige 

Uno de los problemas de revivir “Star Wars” para una nueva generación es que se hizo sin un plan específico. JJ Abrams dirigió el Episodio 7 apoyándose en la nostalgia y en su clásica “caja de misterios”. El creador de “Lost” es conocido por crear misterio tras misterios y eso es exactamente lo que hizo en “The Force Awakens”. ¿Quién es Rey? ¿Dónde ha estado Luke todo este tiempo? ¿Por qué la Resistencia no impidió el crecimiento de la Primera Orden? ¿Quién es Snoke? ¿Por qué Kylo Ren cedió ante el lado oscuro? ¿Por qué Leia y Han Solo no están juntos? Todas estas preguntas y más debían desarrollarse en los siguientes episodios, Entonces, se decidió que Rian Johnson sea quien coescriba y dirija el Episodio 8, de modo que debía responder las preguntas que Abrams había planteado y las respuestas que nos dio no fueron las mejores porque, para Johnson, las preguntas no importaban. Aquí reside parte del problema porque desde que George Lucas vendió su compañía a Disney en el 2012 se sabía que iban a haber nuevas películas, pero no había un plan. 


Abrams y Johnson tenían ideas diferentes, hasta opuestas, y no había quien unificara o por lo menos encontrara un punto en común que le de consistencia a esta nueva trilogía. En ese sentido, lo que Disney necesitaba era que alguien asumiera el rol de Kevin Feige tiene en Marvel. Recordemos que Feige es el responsable que todas las películas de Marvel estén conectadas y nótese que el hecho que Feige esté involucrado no ha mellado el estilo de los directores, solo que logrado atar los puntos porque cada filme pertenece a un universo grande. En el caso de “Star Wars”, cada director hizo lo suyo y cada uno se por su lado, entonces, así como las preguntas que generó “The Force Awakens” tuvieron que ser incluidas en la historia de “The Last Jedi”, las respuestas dadas terminaron afectando a “The Rise of the Skywalker”. Quizás con alguien como Feige, que unifique visiones, se habría tenido un mejor resultado. 

 ERROR: Los fans tóxicos ganaron la batalla 

Tras el aluvión de críticas en contra de “The Last Jedi”, Disney se puso en modo control de daños y trajo de vuelta a JJ Abrams para resolver este desastre generando otro nuevo. Se puede entender que las respuestas que ofreció a Johnson a las preguntas creadas por Abrams satisficieron a pocos y molestó a varios, se puede aceptar las críticas, por más agrias que estas sean, se puede incluso crear una petición para que se vuelva a hacer “The Last Jedi”, pero lo que es inaceptable fueron los insultos y el acoso a los actores en redes sociales, más teniendo en cuenta que ellos no son los responsables de la historia. El caso más dramático fue el de Kelly Marie Tran quien incluso cerró sus cuentas sociales por el constante buylling cibernético. ¿Cuál fue su pecado? Le dio vida al personaje de Rose Tico que de algún modo se convirtió en el punto de odio que condensaba todo lo malo de la película de Johnson.  El error en este caso fue dejar que esos fans tóxicos ganaran la batalla porque obtuvieron lo que quisieron “The Rise of the Skywalker” “corrige” “The Last Jedi” y el rol de Rose es reducido al mínimo. 




 PROBLEMA: La batalla de las ideas y los egos 

Hace unas semanas vimos cómo se iba calentando la guerra fría entre los directores Rian Johnson y JJ Abrams ya que se lanzaban indirectas en redes y en entrevistas a la par que iban defendiendo sus respectivas películas. Para ser justos, “The Last Jedi” al igual que “The Rise of Skywalker” tienen aspectos destacables, pero también cosas criticables. Expliquemos primero; lo que quiso hacer es Johnson es madurar “Star Wars”; quería que los Skywalkers y los Jedi no fueran especiales para dejar la lección que cualquiera pueda ser un héroe, pero la forma de ejecutarlo fue bastante irrespetuosa de los personajes, particularmente el de Luke Skywalker (Mark Hamill), ya que se trató de ridiculizar el legado de las películas anteriores. Además, también tuvo sus incoherencias en la narrativa. No obstante, por más noble que sea sus intenciones y por más profundo que quisiera ser, Johnson no comprendió que nadie ve las películas de “Star Wars” esperando toparse con una crisis existencial. Ojo que esto no es un agravio a la simpleza de la franquicia, sino al modo en el que Johnson eligió plasmar sus ideas. Recordemos que “Rogue One” supo cómo ahondar en ese lado gris oscuro casi negro en el que Johnson quería que los personajes nadaran y lo hizo sin menospreciar la naturaleza de “Star Wars”, es más, “Rogue One” mejora “New Hope” y mostrándonos que los personajes no son totalmente buenos ni totalmente malos.



 En el otro lado está JJ Abrams, el hombre que se hizo conocido por revolucionar la televisión con “Lost” es el mismo hombre que dirigió el episodio 7 como si básicamente fuera el remake del episodio 4 pero con nuevos personajes, pues, este mismo hombre regresó a “Star Wars” con un objetivo doble; corregir el canon que Johnson había establecido y pretender que esa película no existió. Una misión extraña que explica el por qué varias escenas de “The Rise of the Skywalker” parecen ser una secuela de una película que no hemos visto, de la película de “The Last Jedi” que pedían los fans, y otras escenas son rectificaciones del filme de Johnson. El resultado de esta batalla de egos e ideas terminaron haciendo de “The Rise of the Skywalker” una especie de Frankenstein lleno de tramas acelerados. 

 ERROR: Fanservice del lado oscuro

 El fanservice es como una especie de regalo al fan, un guiño que dice “te tengo presente”. El fanservice por sí mismo no es malo. El problema es cuando se escribe pensando en la reacción más que en la historia. Usemos el regreso de Tom Welling como el Clark Kent de “Smallville” en “Crisis on Infinte Earths” para graficar el ejemplo. El fanservice es la presencia de Welling como Kent años después del final de “Smallville”, pero además, los guionistas y productores se las idearon para justificar la única escena en la que aparece dándole un final coherente al personaje. Todo lo que el Clark Kent de “Smallville” quería era ser normal, entonces, tiene sentido que haya decidido renunciar a sus poderes y así poder tener una vida normal con su esposa e hijas. Eso fue algo que sorprendió de manera grata y que no está fuera de personaje.  El buen fanservice es darle algo que los fans quieren y el caso de “Crisis” también les dio algo que no sabían que necesitaban: un cierre. 


El fanservice malo es cuando se abusa de satisfacer a los fans y deja las sorpresas a un lado por temor a que algo pueda molestarlos. El fanservice malo puede arruinarlo todo. Hay un conformismo creativo que se denota en “The Rise of the Skywalker” que hace que la historia carezca de sentido incluso cuando se trate de una guerra en una galaxia muy muy lejana. Una cosa es la ciencia ficción sin base científica, como los sonidos de láser en medio del espacio, y otra es que una escena se mate a Chewbacca solo para recular en la siguiente alegando que no murió porque era otra nave. Eso no es ciencia ficción, es simplemente flojera en el guión y de eso hay bastante en “The Rise of the Skywalker”, pero como las escenas están adornadas con un sentimentalismo derivado del retorno de viejos conocidos, los deus ex machina son plácidamente ignorados. Del mismo modo, no hay una evolución de personajes, solo hay momentos efectivos que carecen de construcción. Como lo resume la crítica de The Washington, “The Rise of Skywalker” le da a los fans lo que quieren, pero no la historia que necesitan.



 PROBLEMA: Le faltó la mano de Carrie Fisher 

Se dice que originalmente se tenía planeado que “Force Awakens” esté centrado en Han Solo (Harrison Ford), “The Last Jedi” en Luke Skywalker y en “The Rise of Skywalker” sería Leia la figura principal. Lamentablemente, esto no pudo ser posible porque Carrie Fisher falleció en el 2016, sin embargo, uno de los puntos positivos de “The Rise” es que sí le hace justicia a Leia, pero al filme le hace falta Fisher. Let me explain: La actriz es también reconocida por ejercer como “guionista fantasma”, es decir, ella era la que revisaba los guiones, los corregía y los mejoraba. De hecho, Fisher reescribió el dialogo de Leia y creó su personalidad para que la princesa no caiga en el molde de damisela en peligro. Al parecer a George Lucas no le molestó la libertad creativa de Fisher porque después estuvo involucrada en los guiones de las precuelas de “Star Wars”, “The Phantom Menace”, “Attack of the Clones” y “Revenge of the Sith”. Solo podemos especular lo que hubiera enmendado Fisher tras leer el guión de “The Rise of the Skywalker”



 ERROR: Disney “traicionó” a Lucas 

 En su libro, “The Ride of a Lifetime: Lessons Learned From 15 Years as CEO of the Walt Disney Company”, Bob Iger reveló que George Lucas se sintió traicionado tras escuchar los planes que tenía Disney para la nueva trilogía de “Star Wars”. “In each of the films in the original trilogy, it was important to him to present new worlds, new stories, new characters, and new technologies”. “En cada filme de la trilogía original, era importante para él (Lucas) presentar nuevos mundos, nuevas historias, nuevos personajes y nuevas tecnologías”, escribió Iger. Entonces, se puede comprender la decepción de Lucas luego de ver que “Force Awakens” es casi-casi un remake de “New Hope” con una estrella de la Muerte mucho más grande y los mismos enemigos dominando la galaxia años después de que el Imperio fuera derrotado. Se sabe que antes de vender Lucasfilm a Disney, Lucas tenía sus propios planes para una nueva trilogía. Por supuesto, estas serían completamente diferentes a lo que hemos visto. También es verdad que las películas de George Lucas no serán perfectas, pero son su creación y hubiera sido justo que si quiera algunas de sus sugerencias hubieran sido si quiera escuchadas por el estudio. 



 LA ESPERANZA: The Mandalorian / Jon Favreau 

 La primera temporada de “The Mandalorian” es un excelente ejemplo de cómo se puede seguir ampliando el inmenso universo de “Star Wars” sin mellar el legado de la saga y con el plus de seguir deleitando a los fans. El creador y productor de la serie, Jon Favreau, ha logrado encontrar una fórmula que parece condensar las conclusiones a las que hemos llegado en la nota. “The Mandalorian” es, ante todo, una carta de amor a los fans de “Star Wars”. Según el actor Giancarlo Esposito, Favreau trabajó con el propio George Lucas para asegurarse que la serie se sienta como la trilogía original. Del mismo modo, la producción trató de depender lo menos posible de los efectos especiales, así como se grabó la primera película de la saga, y se apoyó en el diseño de maquetas y muñecos, razón por la cual la ambientación se siente tan familiar. Asimismo, La presidenta de Lucasfilm, Kathleen Kennedy, es parte de la producción y todo el material de la serie es aprobada por la organización encargada de que el canon de “Star Wars” sea consistente. El estilo westeriano espacial de “The Mandalorian” se inspira en la escena de la cantina, donde Obi Wan Kenobi y Luke Skywalker conocen por primera vez a Han Solo. La historia de la serie se desarrolla cinco años después del “Regreso del Jedi” y 25 años antes de “La fuerza despierta”, con lo que aún goza de un largo periodo que puede rellenar con sus aventuras. La primera temporada de “The Mandalorian” es extraordinaria, se ha inspirado en lo mejor de sus antecesoras y ha creado algo nuevo pero conocido, algo tan “Star Wars”.


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lunes, 6 de enero de 2020

#StarWarsTheRiseofSkywalker: Muchas respuestas, poca sustancia

“Star Wars The Rise of Skywalker” no solo es la última película de la nueva trilogía, sino que también es el cierre de una saga que comenzó hace 42 años con la trilogía original de George Lucas. Acabar esta historia suponía un monumental trabajo y una gran presión, todo esto recayó de nuevo sobre las manos de JJ Abrams, quien retornó tras “The Force Awakens”, luego de la controversial recepción que tuvo “The Last Jedi” de Rian Johnson. En este contexto difícil se suponía que Abrams debía recuperar la confianza de los fans y el respaldo de los críticos, algo que lo consiguió a medias con el Episodio 7. Hay que reconocer que Abrams se esforzó para que “The Rise of Skywalker” tuviera una resolución aceptable y explotó al máximo la nostalgia al ofrecer momentos emotivos con caras familiares, priorizando el trama a través de una narrativa esquemática llena de casualidades que ignoraba la propia evolución lógica de varios de sus personajes, pero que ofrecía lo que el fan acérrimo deseaba.





 El lado positivo 

Al igual que en “The Force Awakens”, la nostalgia estuvo a flor de piel en “The Rise of Skywalker” y eso hizo que sintiéramos de manera más intensa los reencuentros con viejos conocidos. Disfrutamos volver a ver al siempre cool Lando Calrissian interpretado por Billy Dee Willams y también que sufrimos más con la muerte de Chewbacca, pese a segundos después se nos revela que no murió. En realidad, Abrams no quiere que tengamos sentimientos negativos y por eso pone freno a todo aquello que podría hacernos sentirnos tristes. Si bien la historia tiene altos y bajos, lo que es consistente es las performances de todo el elenco, especialmente hay que destacar el trabajo de Daisy Ridley, Adam Driver, John Boyega, Oscar Isaac y del tridente original: Carrie Fisher, Harrison Ford y Mark Hamill. 



Cada escena en la que Carrie Fisher volvió a darle vida a Leia Organa está llenos de mística y familiaridad. Es realmente impresionante lo que se pudo lograr con el material limitado que se tenía de Carrie Fisher luego que la actriz falleciera en el 2016. Pese al reto que significaba hacer la película sin Fisher se le hace justicia Leia, uno de los personajes más míticos de la saga, y al mismo tiempo se le hace un homenaje a la propia actriz al no recrearla digitalmente. Se utilizaron escenas que Fisher grabó en los episodios 7 y 8, por eso cierto dialogo parece desfasado, sin embargo, el arco que le ha tocado a es el más satisfactorio de toda la saga reciente ya que no solo se resalta su liderazgo como la cabeza de la Resistencia sino que también es clave en la reivindicación de Kylo Ren. Y con la revelación de que ella entrenó para ser un jedi, se hace un sueño realidad. 



 La aparición de Harrison Ford, el actor prodigo de la franquicia, también ha sido genuinamente grata. La escena en donde aparece plasma un escenario inverso al de la última vez que lo vimos cuando intentó salvar a su hijo antes que él lo matara primero. En esta oportunidad, se cierra el círculo, Han Solo le da la fuerza a Ben para que dejar ir a Kylo Ren. Se da a entender que la presencia de Han Solo es una manifestación de Kylo Ren tras el sacrificio de su madre quien uso la fuerza para reconectarse con él y para sintiera amor una vez más iniciando el camino de la redención. De haber seguido viva Fisher, Leia hubiera calzado esta escena a la perfección, pero en su lugar está Han Solo y funciona también porque también es la conclusión de la historia de Han y Leia a través del renacimiento del producto de su amor: Ben Solo. Además, con Ford se crea otro feeling, ahora sí nos despedimos del personaje de manera apropiada. Del mismo modo, el último miembro del tridente original, Mark Hamill hace lo suyo esta vez de una manera más cómoda y con un Luke Skywalker más sabio en su rol de mentor. Este es el Luke que queríamos ver y sus escenas tienen la intención de disculparse por su arco en “The Last Jedi” donde se la pasó en una crisis permanente y despotricando de su pasado como héroe/jedi. 



 Un punto que vale la pena mencionar de la nueva trilogía ha sido la química electrizante de los actores Daisy Ridley y Adam Driver lo que dio pie a posibilidades infinitas al explorar ese vínculo extraño, pero cuya historia siempre se quedó en la superficie. No obstante, es obvio que son el yin y el yan de “Star Wars”, personajes contradictorios y complementarios. Rey representa lo bueno de la fuerza y Kylo Ren, el lado oscuro. Si los dos no terminaban juntos, se aniquilarían entre sí. Ante estas dos opciones, se optó por una tercera; que uno se sacrifique por el otro. Si hay algo bueno que hizo esta trilogía fue elegir a sus dos protagonistas porque son muy buenos pese a las historias que les ha tocado y eso hay que sumarle el plus de compartir una dinámica natural que sirve para justificar ese final apresurado. 

 El lado más flojo 

 Ahora entramos a la parte más floja de la película. Hace años, JJ Abrams se presentó en TED Talks y expuso su famosa técnica de la “caja de misterios” al momento de escribir una historia. Lo que hace Abrams es sencillo: busca crear pequeños misterios que enganchen al espectador, lo hizo en “Lost”, en “Alias” y hasta en “Felicity”, y la razón por las que este método funciona muy bien en series es porque se trata de un señuelo y uno termina quedándose por los personajes. En el caso de las películas de “Star Wars” dirigidas JJ Abrams, esta “caja de misterios” evolucionó en dos problemas gigantes porque Rian Johnson se animó a resolver la mayoría de estos misterios en el “Episodio 8”, pero sus ideas desataron las críticas de los fans que se sentían traicionados ante una dirección nueva que se alejaba del legado de “Star Wars”. Lo que nos lleva al segundo problema; Abrams regresó a la franquicia para corregir las respuestas dadas por Johnson y a la vez, tuvo que hacer algo que no estaba acostumbrado; resolver su dichosa “caja de misterios”. Entonces, para escribir el guión del “Episodio 9” parece que se metió en internet y sacó las mejores teorías en un intento de validar los pedidos de sus fans.  En pocas palabras, Abrams se puso en modo Oprah Winfrey, adelantó la navidad, y le dio a los fans lo que tanto anhelaban. ¿Querían que “The Last Jedi” fuera borrada? Hecho. ¿Querían que Palpapine regresara? Hecho. ¿Querías que Luke se comporte como un mentor? Hecho. ¿Querías que Leia sea una jedi? Hecho. ¿Querías una pareja gay? Hecho, pero no es Poe ni Finn. Bueno, le dio a los fans casi todo. 




 Nosotros podemos justificar ciertas escenas. Por ejemplo: se puede entender por qué nadie respondió el mensaje de ayuda de la Resistencia en “The Last Jedi”, pero sí en “The Rise of Skywalker” ya que en la última película es el propio Lando quien solicita ayuda y recordemos que el hombre es una leyenda porque junto a sus amigos, Luke, Han Solo y Leia, ya salvaron la galaxia. Pero buscarle explicación a todo no es algo que podamos hacerlo durante toda la película y tampoco lo vamos a hacer en todas las escenas porque seguro que Disney sacara libros y comics para llenar los huecos de la historia Abrams. Ese es un problema. En “The Rise of Skywalker” hay demasiada tramas, demasiadas respuestas, el desarrollo es tan rápido que choca entre sí, casi todas las escenas son expositivas y el dialogo está compuesto por frases que suenan cool, pero que no se sienten naturales. En las producciones de la ciencia ficción, el espectador se convierte en un cómplice de la narrativa. Un buen guion hace que te olvides de la ciencia para creer lo que sea que la película te presenta, pero para mala suerte de “The Rise of Skywalker”, nada puede hacernos ignorar esos huecos en la historia ni si quiera el carisma de sus personajes o las adorables nuevas criaturas que se presenten.

La caja de respuestas de Abrams


Explicando el final o por lo menos tratando de darle sentido

Aparte de las preguntas que genera su alucinante retorno, en realidad el personaje de Palpatine es la excusa de JJ Abrams para darle una nueva amenaza a la galaxia luego que Rian Johnson matara a Snoke a la mitad de “The Last Jedi”. También es un modo de restarle responsabilidad de los genocidios realizados por Kylo Ren argumentando que fue manipulado. Es un mal argumento, pero se comprende que en el espíritu de la trilogía original, Kylo Ren debía ser reivindicado como lo fue Darth Vader y derivando todo lo malo que ha sucedido en la galaxia a Palpatine, se cumplía ese cometido. 


 Abrams se apoyó en Palpatine para explicar lo inexplicable incluso ese vínculo especial entre Kylo y Rey. Los dos son una “dyad” de la Fuerza. Esto significa que se trata de dos seres sensibles a la fuerza pueden compartir el poder como un solo individuo. A parte de sus linajes, uno es descendiente directo de los Skywalker, héroes predilectos de la galaxia, y la otra es la nieta de Palpatine, responsable del Imperio y de la Nueva Orden, el vínculo de los dos ha estado presente en la trilogía desde el comienzo, es la razón por la cual pueden verse y comunicarse estando en galaxias diferentes y la razón por la que juntos parecen vencer a cualquiera que se coloque en su camino incluyendo al propio Palpatine. 


"Soy tu abuelo": El giro (no tan sorprendente) de la identidad de Rey es por decir menos bizarro, un deus ex machina que intenta voltear el famoso “Yo soy tu padre” de Darh Vader. 

 Al final, con la ayuda de todos los espíritus de los jedi, Rey logra derrotar a Palpatine, no se sabe si ha muerto porque se usó el mismo método con el que supuestamente ya antes se habían deshecho de él, pero bueno, el esfuerzo hace que Rey muera. Entonces, Ben Solo le devuelve el favor y la cura como ella lo curó a él. Los dos sonríen y se dan un beso con lo que Reylo es canon, pero después… Ben fallece en los brazos de Rey. La muerte de Ben Solo era la decisión más correcta porque iba a ser muy incómodo que sobreviva y se dedique a estar junto a toda esa gente que quería matar. 


Al final de la película, Rey entierra los sables de Leia y Luke en Tatooine, lugar donde comenzó la trilogía original. Antes de que aparezcan los créditos, una mujer hace una pregunta que encapsula de lo que se trataba toda la trilogía: la identidad de Rey. El hecho que Rey haya asumido el apellido Skywalker se da por la admiración a Leila y Luke, aunque la elección más tiene que ver con ser una ofrenda al fan porque si lo pensamos bien, Rey solo entreno con Luke solo un par de días y si hubiera quedado honrar a Leia habría elegido Organa, pero no habría tenido el impacto sentimental que necesitaba la película. El apellido Skywalker es sinónimo de heroísmo en la galaxia y su legado ahora radica en ella. 



En resumen, “The Rise of Skywalker” estaba más preocupado por corregir los “errores” de “The Last Jedi” que en lugar de dejar fluir la historia. Es verdad que la película está llena de acción y se ha apelado nuevamente a la nostalgia, pero la trilogía de manera pasiva y conservadora enfocado más en complacer a su público que en ofrecer calidad. Más que una película, parece un collage de momentos emocionales sin consistencia ni sustancia.

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