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lunes, 23 de noviembre de 2020

Un repaso de la “Era Trump” en series

En el video de análisis sobre el final de la comedia “New Girl”, el canal de Youtube, “The Take” señaló que las series reflejaban la época en la que se desarrollan. Y si bien esta frase siempre ha sido cierta, pero no tan evidente, desde que Donald Trump lanzó su candidatura para ser presidente de Estados Unidos, causando una fiebre mediática y caótica, el mundo de las series, al igual que el mundo real, entró a la denominada “Era Trump”. La mayoría de producciones modificaron sus historias para insertar comentarios políticos, sociales y también para hacer una crítica, a veces, directa, y otras indirectamente directa en contra de las políticas impuestas por la administración Trump, además, de abordar los dilemas y las secuelas de tener al egocéntrico magnate en el poder. Entonces, esa reflexión de “The Take” no solo se hizo más presente que nunca, sino que trató de ser un fiel reflejo, a su propio modo, de cómo la elección de Trump lo afectó todo. 



Homeland” no tuvo un personaje basado en Donald Trump, pero las tramas de sus últimas temporadas estuvieron “inspiradas” en la interferencia rusa en el gobierno americano y el modo en que las “fake news” se expandieron para a través de las redes sociales para desestabilizar el gobierno, lo que eventualmente llevó a una crisis constitucional cuya única solución fue la renuncia de la presidenta elegida, Elizabeth Keane (Elizabeth Marvel), un personaje que tenía pinceladas de Hillary Clinton. La heroína imperfecta de la serie, Carrie Mathison (Claire Danes), no solo salvó a su país en varias oportunidades, sino que casi se inmola para defender la democracia y hasta sacrificó su propia vida para ser la fuente de Saul Berenson (Mandy Patinkin) quedándose en Rusia como una doble agente. 




 Por su parte, el episodio "Sound and Fury" de “Madam Secretary”, o más conocido como el episodio del impeachment, se centró en el proceso de vacancia al presidente Conrad Dalton (Keith Carradine) por sus acciones erradicas. Este capítulo fue escrito antes del proceso de impeachment contra Trump, pero fue emitido en un momento en el que se estaba cuestionado el estado mental de Trump y su capacidad de poder seguir liderando las políticas americanas. En la serie, un tumor cerebral es responsable del comportamiento extraño de Dalton, mientras que, en la vida real, la explicación del comportamiento de Trump es… el mismo Trump. Y Trump siendo Trump, logró salvarse del impeachment gracias a la mayoría republicana en el senado, mientras que Dalton tuvo que dejar momentáneamente el poder para tomarse un descanso médico. 


En una de las metamorfosis más asombrosas en la ficción, “Quantico” paso de ser una serie sobre espías sexys enredados en conspiraciones a integrar conspiraciones reales como el “Pizzagate”, los fake news y la propuesta de registrar a los musulmanes en Estados Unidos. La segunda temporada termina con Alex Parrish, el personaje de Priyanka Chopra, una mujer de color, defendiendo la Constitución y la libertad de Estados Unidos, aunque esto signifique traicionar a su propio gobierno. Un poco exagerado tal vez, pero en línea con la “resistencia” interna dentro de la administración Trump que en ese momento filtraba información sobre los escándalos en la Casa Blanca.


 Por su parte, Donald Trump tuvo “cameo” fugaz en “Mr Robot”; su cabellera aparece en una cena de gala. Se hace también referencia a Trump dando a entender que Whiterose (BD Wong) está detrás de su elección porque es conveniente para sus intereses. La última parte de la serie se desarrolla meses antes de las elecciones del 2016. Ya antes, un efecto visual hizo que el presidente Barack Obama mencionara a Tyler como el responsable de los atentados. En el caso de Donald Trump, no se usó ningún efecto, solo uno de sus antiguos discursos. 



 “South Park”, una serie que podría considerarse una institución de la comedia sátira, se enfrentó al dilema de encontrar un modo de seguir burlándose de una realidad que entró en una fase absurda cuando Trump llegó al poder. En su temporada 20, “South Park” volvió al señor Garrison en un remedo de Donald Trump y lo enfrentó en la carrera por la Casa Blanca contra su propia versión de Hillary Clinton. Los creadores de South Park pensaban que Hillary Clinton iba a ganar, como todo el país y probablemente el mundo, por eso, y en esa dirección, ya tenían planeada toda la temporada, pero ante el sorpresivo triunfo de Trump, la serie más polémica de los últimos tiempos tuvo que reescribir sus capítulos restantes. A partir de entonces, South Park evita las narrativas directas sobre Trump, pero por supuesto, se sigue burlando de él y de la ridícula realidad en la que vivimos. Lo interesante de South Park es que logra burlarse de todos los lados, de los liberales, de los conservadores, de los fans de Trump y de los anti-Trump. No hay límites ni tampoco concesiones ni evolución y menos redención, pero podemos reírnos con ellos y de ellos. 



Otra comedia animada con el cual pudimos reír para no llorar es “Our Cartoon President” de Showtime que fue creada por Stephen Colbert luego que sus entrevistas con el presidente animado Donald Trump tuviera éxito en su programa “The Late Show with Stephen Colbert”. En “Our Cartoom Peesident” vemos no solo a toda la familia Trump, sino también a los republicanos y demócratas también caricaturizados, además de figuras del periodismo como Rachel Maddow y Anderson Cooper. 




 Las comedias en la “Era Trump” se pusieron más serias que nunca. “Black-ish” inició el ciclo con “Lemons”, el primer episodio que tocó de manera directa el triunfo de Donald Trump en las elecciones norteamericanas. El título del capítulo hace referencia la frase “si la vida te da limones, has limonada” y en ese sentido, esta familia acepta el resultado, pero al mismo tiempo evidencia su frustración y decepción por la elección del pueblo y su capacidad de mirar de lado ante el racismo. “Amo este país, aunque a veces el país no me ha amado de vuelta”, así comienza el magnífico discurso de Dre Johnson (Anthony Anderson) quien enfatiza lo difícil que es para una persona afroamericana vivir en Estados Unidos y lo aterrado que está porque Trump llegue al poder. Esta serie continuaría tocando temas relevantes como el abuso policial, el racismo y las protestas de “Black Lives Matters” a través de una comedia empática. 



Asimismo, el reboot latino de “One Day at a Time” se burló varias veces de Trump sin mencionarlo, pero al final de la final su cuarta temporada, en "The Politics Episode", Penelope (Justina Machado) trata de convencer a sus primos de no votar por Donald Trump ya que ante una posible emergencia global, en referencia a la pandemia del coronavirus, no estarían preparados. Y así fue. Este episodio tuvo que se animado debido al incremento de casos de COVID-19 en Estados Unidos. En la actualidad, este país es el que registra más casos de coronavirus a nivel mundial. 


 Vale la pena mencionar que todas las series en la “era Trump”, “The Good Fight” es la que lleva con orgullo el estandarte de ser una serie “anti-Trump” desde los huesos. Donald Trump fue el enemigo inalcanzable de “The Good Fight”. Diane Lockhart y compañía pasaron por todas las fases de duelo, tuvieron su resistencia, pasaron a la indiferencia y después de nuevo a la indignación. A partir de su segunda temporada presentó cortos musicales animados que explicaban el proceso de destitución, al que eventualmente fue sometido Trump, y también graficaron las argucias legales de los aliados de Trump. Del mismo modo, la serie retrató a su modo cómo ha cambiado la justicia en Estados Unidos, especialmente, con todos los nombramientos que ha hecho la administración Trump de jueces conservadores y algunos tantos no tan calificados para esa labor. Si Diane Lockhart existiría, habría sido una de las más felices por el triunfo de Joe Biden, sin embargo, estaría al tanto del daño de las instituciones ocasionado por Trump. 



 De los más de 150 libros escritos sobre Donald Trump y su estadía en la Casa Blanca, solo el libro “A Higher Loyalty: Truth,Lies and Leadership” de James Comey se convirtió en una miniserie. “The Comey Rule”, protagonizado por Jeff Daniels como James Comey, el ex jefe del FBI despedido por Donald Trump, da una visión mucho más cruda, peligrosa y para nada caricaturista de Trump quien le pidió total “lealtad” a Comey en una cena donde también insistió en que se cerrara la investigación por la interferencia rusa en las elecciones, un caso que involucró a diferentes personalidades cercanas al magnate. Más adelante, Comey admitiría que Donald Trump representa un peligro para la democracia. Un poco tarde, pues, se trata del mismo hombre que anunció que la investigación por los mails de Hillary Clinton seguía abierta en octubre, un mes antes de las elecciones, lo que muchos consideran ayudó a Trump a ganar la Casa Blanca. Por cierto, hasta ahora no se ha encontrado nada en el caso de los mails de Clinton. Asimismo, pese a la crítica de los republicanos en contra Clinton por usar su mail personal, los Trump han cometido el mismo error en varias oportunidades. 



La “era Trump” en las series y en la vida real se ha sentido una eternidad. Incluso series que antes jamás se habrían atrevido a tocar la política asumieron una posición, por ejemplo, “Roswell New Mexico” presentó una analogía entre los extraterrestres y los indocumentados, a quienes se le denomina “alliens”, del mismo modo, el reboot de “The Twilight Zone” tuvo un episodio donde un niño sube al poder en un paralelo evidente con el comportamiento infantil e inmaduro de Trump y el revival de “Murphy Brown” se fue con todo contra Trump y los boomers. Obviamente, hay más referencias y menciones de Trump en el universo de las series, pero sería imposibles enumerarlas todas en este post. Eso sí, aunque Donald Trump ha perdido las elecciones, no significa que esta era llega a su fin, aún hay historias por contar. 



Es verdad, las series reflejan la época en la que se desarrollan y los tiempos siguen siendo difíciles incluso aunque Joe Biden haya ganado la presidencia. Una curiosidad de Biden, el electo presidente de Estados Unidos, es que apareció en uno de los capítulos de “Parks and Rec”. En una extraña o “vidente” coincidencia la secuencia donde aparece Biden comienza con Leslie Knope (Amy Poehler) viendo la Casa Blanca mencionando el 2020 como el posible año en el que lance a su candidatura. En la siguiente escena, Biden, quien es admirado por Leslie, hace su glorioso cameo ante una incrédula Leslie que le pregunta si es verdad o no y él le confirma sí es verdad y sin querer queriendo emula una conversación entre Biden y el resto del mundo que esperaba una confirmación que se tardó demasiado en llegar. Entramos a la "era Biden”, pero recién oficialmente en enero del próximo año.



martes, 17 de enero de 2017

#OneDayAtaTime: Un remake latino, moderno y progresivo

Una nueva serie de Netflix y un nuevo “Gracias, Netflix”. En este caso hay mucho que agradecer, ya que el remake de "One day at a time" (Día a día) pudo irse por el lado seguro; la serie original sigue la vida de una madre soltera que cría dos hijos con la ayuda de su vecino Schneider, sin embargo, Netflix nos ha entregado un remake con la misma premisa, pero con un elenco netamente latino abordando los problemas sociales a los que esa madre soltera está expuesta aun en esta época.



 "One day at a time" está centrado en Penelope Alvarez (Justina Machado), una cubana americana/veterana de guerra/recientemente soltera/enfermera pero sobre todo mamá gallina que cría a sus dos hijos con la ayuda de su madre Lydia y de su vecino Schneider. Esta serie no innova nada respecto al clásico formato del sitcom; son episodios de 20 o 24 minutos lleno de bromas en dos o tres escenarios fijos, pero logra modernizar la temática y mediante su comedia explora temas serios y sensibles como el sexismo, el estrés post traumático, la religión, la sexualidad y la cultura latina. No obstante, es obvio que no logra resolver estos problemas al 100%, pero al menos los enfrenta de una manera realista. 

La representación y la perpetuación de estereotipos dañinos

La representación es importante y muchos confunden que el hecho de tener un personaje gay o latino ya inmediatamente cuenta como representación cuando esto no es así. Pongamos por ejemplo, Sofía Vergara y polémica presentación en los Globos de Oro en donde debido a su exagerada pronunciación, una de las características que es punto de bromas en "Modern Family" erró al pronunciar una frase y en su lugar dijo una muy subida de tono; la actriz debía decir que los premios son una "tradición anual", pero dijo que se trataba de una "tradición anal", ante esto, el The Huffington Post escribió un artículo titulado ¿Por qué el hecho que Sofia Vergara se apoye en los estereotipos latinos para conseguir risas es daniño? en donde básicamente afirma que Vergara refuerza uno de los estereotipos más perjudiciales para los latinos tanto en su participación en los Globos de Oros como en "Modern Family" en donde se vale de su acento exagerado y de su exuberante figura para hacer reír. ¿Eso es representación? No. Podría ser considerado una parodia de  la imagen latina, pero lo cierto es que ante todo es un mal estereotipo. ¿Y qué es un estereotipo? Es una imagen estructurada y aceptada por la mayoría de personas como representativa de un determinado colectivo. No todos los latinos tienen acentos pronunciados y no todas las mujeres latinas son sensuales. Aclaremos esto; representación no es tener un personaje de cierta raza u orientación sexual, representación no es ser el punto de los chistes por tus características, representación es celebrar la cultura a la pertenece un personaje, es mostrar lo bueno y lo malo de la comunidad de la que es parte y no perpetuar los malos estereotipos. 




"Black-ish" sirve como un gran ejemplo de una comedia que es, a su vez, una excelente la representación para la comunidad afroamericana. No se trata del nuevo "Show de Cosby", se trata de una visión muy realista de una familia afroamericana de clase media que está compuesta por una madre liberal y un padre que tiene un punto de vista sobre lo que significa la crianza de sus hijos. Y quien ve esta serie se da cuenta que una familia blanca no tiene los mismos problemas que una familia afroamericana. En el episodio "Hope", a "Black - ish" le tocó la complicada tarea de tratar el racismo y la brutalidad policial y recientemente, el capitulo "Lemons" estuvo dedicado al triunfo de Donald Trump en las elecciones norteamericana, y ambas historias tuvieron su cuota de humor, de tristeza y de esperanza ante escenarios adversos y ante tiempos difíciles. 


Volviendo a  "One day at a time" aprecia la cultura latina y también la americana; no se libra del estereotipo, pero tampoco se vale del mismo. Lydia es más que la abuela inmigrante que da risa por su acento pronunciado, sus creencias religiosa y su resistencia a americanizarse, esta mujer no es el punch line en cada escena por su acento, sino por sus ocurrencias. Lydia no es un prototipo, es un personaje construido lleno de capas bidimensionales, con una historia dolorosa que oculta bajo esa gracia y coquetería, pues, era tan solo una niña cuando llegó sola a Estados Unidos y dejó en la isla a su hermana mayor a quien no volvió a ver. Esa mujer prefiere centrarse en el lado bueno de la vida, se enorgullece de sus raíces y las mantiene porque es parte de su historia, es parte de ella.

http://flowellch.tumblr.com/post/155966311701/one-day-at-a-time-best-of-lydia-riera-22



 Como en toda serie hay un personaje que se roba la atención, en este caso es Rita Moreno como Lydia quien comparte una excelente dinámica con Machado y con Helena. Lydia, Penelope y Helena son lo mejor de la serie pues, por medio de ellas podemos ver las diferentes perspectivas de tres generaciones diferentes y todas ellas comparten el ser mujeres independientes. Por su parte, Helena, la hija de Penélope, una adolescente feminista y activista, se resiste a celebrar su quinceañero por lo considera una costumbre misogina y retrograda, sin embargo, luego que su mamá le pone una trampa, ella misma da argumentos convincentes de que se trata de algo más que una fiesta, es ante todo, una manera de honorar a su familia. Por cierto, por momentos Helena puede caer molestosa por su comportamiento políticamente correcto, su continuo mal humor y por su actitud moralista, o sea, una actual adolescente. Del mismo modo, Helena sale del closet ante su familia - Lydia la acepta sin mayores problemas - pero es rechazada por su padre. Y  ni si quiera necesito tener oficialmente una novia o enamorarse de una mujer para darse cuenta que era gay, simplemente era algo que, de nuevo, era parte de ella.

http://lauraholliis.tumblr.com/post/155962859134/every-time-we-skype-we-just-stare-at-each-other


Hay ciertas cosas que me molestaron de "One day at a time", como la perpetuación del gringo conservador  y de la rubia tonta o el hecho que el nuevo Scheinder es un cazanova. ¿Acaso es una regla que una comedia tiene que tener a un mujeriego? De todas formas, lo entiendo, necesitas personajes como el gringo conservador y la rubia calabaza para resaltar más a los protagonistas, aunque creo que Machado carga el show sin mucho problema y su familia causa una empatía inmediata. Mi momento favorito de la serie es cuando Sheinder ingresa al departamento de los Alvarez usando un polo con la cara del Che Guevara lo que indigna a la familia. "Ese hombre quemó libros, prohibió música (...) ese hombre fue un asesino" dijo Helena.

http://elyalovi.tumblr.com/post/155930068050/patheticgayblog-this-show-is-so-amazing

La mejor escena de la serie. Así que Netflix, gracias nuevamente.