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jueves, 11 de enero de 2018

#LasChicasDelCable T2: Un paso adelante, dos para atrás

El problema de la primera temporada de “Las Chicas del Cable” es que Netflix vendió la serie como su fuera “la serie feminista”, pero –y no puedo enfatizar esto lo suficiente - que un show tenga a cuatro protagonistas mujeres no significa que sea feminista o progresiva. Dejando ese falso mérito de lado, “Las Chicas del Cable” no tiene otra distinción más que ser la primera seria melodramática de España producida exclusivamente para Netflix. No es que “Las Chicas del Cable” debería de avergonzarse de su sobre carga emocional /sentimental, al contrario ese es su mayor fuerte, además vamos que la gente no ve “Grey’s Anatomy” por los casos médicos, lo ve por el drama y resuelta que “Las Chicas del Cable” tienen harto drama… un drama exagerado incluso para los propios estándares españoles. 


Una de mis series favoritas españolas es “Los Hombres de Paco” cuya combinación del drama romántico con la comedia policial junto a personajes carismáticos hacían que uno no solo se enganchara si no que sintiera con cada una de las historias que vimos. Vale la pena resaltar que los monólogos al inicio y final de cada episodio de “Los Hombres de Paco” podrían hacerle la competencia a las reflexiones de Meredith Grey en “Grey’s Anatomy”. Hace un tiempo le di un chance a “Tierra de Lobos”, un drama centrado en el siglo XIX que resaltaba por su ambientación y por contar la historia de tres hermanas que desafiaban el prototipo de la mujer en su época. Menciono estas dos series es porque “Las chicas del Cable” pudo haber sido la perfecta combinación de ambas producciones; podría haberse ido por el camino de ser un drama sentimental que se desarrolla en la década de 1920 y que conjuga un humor inocente mientras va evidenciando la problemática social de la época, pero no. “Las chicas del Cable” se llena de un melodrama sentimental en donde cada dos escenas nuestras protagonistas cambian de idea o de plan… o de lo que sea para prologar el drama y para colmo las historias de cada una de las cuatro amigas son archiconocidas. 


 Cualquier excusa es buena para recordar y mencionar a “Los hombres de Paco”. 

 La temporada empezó con la muerte de Mario Pérez (Sergio Mur), el esposo de Angeles (Maggie Civantos) a manos de ella misma y todas sus amigas la ayudan a ocultar el crimen. Si suena familiar es porque una trama parecida lo vimos el año pasado en “Big Little Lies”. Además, Lidia (Blanca Suárez) es el cerebro detrás del “encubrimiento” pese a que ninguno de los planes originales que tuvo en la primera temporada funcionaron y para sorpresa de todos, sus planes tampoco funcionan en la segunda temporada. El triángulo principal, Carlos (Martiño Rivas) / Lidia / Francisco (Yon González) ya se había resuelto al final de la primera temporada pero para insertarle más drama Carlos ahora odia a Lidia, por lo menos por un par de episodios cuando por fin admite que la sigue amando y Lidia está embarazada pero la familia de Carlos no la acepta. Angeles termina enredada con el policía que investiga la muerte de su esposo, él le dice que no se volverá acostar con ella y dos escenas más después se están acostando de nuevo. Y esta tendencia repetitiva también se ve con Marga (Nadia de Santiago) que se quiere casar con Pablo (Nico Romero) pero después no se quiere casar y luego sí se quiere casar. 

Ya le tocaba a Martiño Rivas quedarse cn Blanca Suárez en una serie

La única historia moderadamente diferente - por su intención y no tanto por su ejecución - es la de Sara (Ana Polvorosa) y Carlota (Ana Fernández). Sara le revela a Carlota que le gusta vestirse como hombre… lo que abre la puerta a un interesante dilema pero en su ejecución esta idea se pierde. Sara se interna a sí misma en un hospital que termina ser un manicomio y Carlota la rescata con ayuda de las chicas en una escena similar a la de Isabel siendo rescatada por Cristina en “Tierra de Lobos”, el padre de Isabel la había encerrado con las monjas por ser lesbiana y tener una relación con Cristina. 


Regresando a las “Chicas del Cable”, a lo Terminator style, Carlota se venga del doctor que quiso tratar a Sara. El gran cliffhanger de la temporada deja a Lidia posiblemente perdiendo el hijo de Carlos luego de casi ser obligada a abortar por culpa de la madre de Carlos y a Angeles confesando que ella mató a su esposo. 



 Pese a que Netflix ya está cancelando series, creo que “Las Chicas del Cable” será renovada porque a quién no le gusta el melodrama y el acento español. Y teniendo en cuenta eso, la serie excede su cuota de melodrama lo que lo convierte en un placer culposo, pero “Las Chicas del Cable” es un paso adelante por la implicancia de ser la primera producción de España de realización exclusiva para Netflix, pero es dos pasos atrás porque España ha tenido mejores series y realmente este melodrama no le aporta nada nuevo o innovador a lo que ya tiene Netflix. 

El soundtrack sigue fuera de época

Aun me sigue molestando la musicalización de “Las Chicas de Cable”. Ni si quiera “El Escuadrón Suicida” fue tan desatinado.

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martes, 2 de mayo de 2017

#LasChicasdelCable: Cuando las intenciones no son suficientes

Soy una gran admiradora de las producciones españolas, siendo "El Ministerio del Tiempo", una de mis series favoritas y sin lugar a dudas, una de las mejores series en la actualidad en el mundo, sin embargo, tengo que admitir que, por más que adore el acento español y las reflexiones románticas, "Las Chicas del Cable" intenta demasiado ser ingeniosa y progresiva, pero termina siendo un melodrama predecible y para colmo nos dejan con un cliffhanger. 



La primera producción española para Netflix se queda en solo la primera producción española para Netflix

"El trabajo de telefonista conecta las vidas de cuatro chicas en busca de independencia", esa es la premisa de la primera serie española para Netflix. De modo que tenemos cuatro historias principales:

 -Alba Romero/"Lidia Aguilar"(Blanca Suárez): Para poder pagar una extorsión, decide robarle a la empresa de telefonistas. Para acceder a la caja fuerte, trabaja como una telefonista llamada Lidia, pero en su camino se encuentra con su ex Francisco (Yon Gonzalez), quien ahora esta casado y es uno de los directivos de la empresa, y también conoce a Carlos (Martiño Rivas), hijo del dueño de la empresa. El típico amor del pasado vs. amor del presente con el drama pendiente de que todo pueda ser descubierto. Se supone que el halo de misterio que envuelve a Alba tiene con su pasado oscuro; es una especie de ladrona, especialista en meterse en problemas.




 -Carlota Rodriguez de Senillosa (Ana Fernández): Como hija de un comandante machista cuya familia no quiere verla trabajar, lo único que quiere hacer es trabajar. Independiente y de un espíritu libre, tiene una relación con, probablemente, el único hombre liberal de los años 20, Miguel Pascual (Borja Luna), y después también tiene una aventura con la supervisora Sara Millán (Ana Polvorosa). Pero no es un triangulo amoroso, es un poliamor porque en la época que se desarrolla es más aceptable un poliamor que una pareja lesbiana. Para liberar de la prisión a Sara, Carlota hace un trato con su padre y renuncia a su trabajo. 



 -María Inmaculada "Marga" Suárez (Nadia de Santiago): La cuota adorable e infantil de la serie es la historia de amor entre la tímida e inocente Marga y el buen Pablo Santos (Nico Romero) que cae bien hasta que descubrimos que tiene una novia. 



 -Ángeles Vidal (Maggie Civantos): Maltratada y engañada por su esposo, busca un modo de poder escapar de esa pesadilla, pero no lo logra. 



 Lo positivo de "Las Chicas del Cable" es que cada una de estas mujeres son fuertes en su propio modo y luchan contra el sistema a su manera. La dinámica de este cuarteto, la ambientación y los monólogos de Alba son las notas más altas de la producción. Madrid de los años 20's, le da una excusa perfecta a la serie de abordar temas complejos, como el sexismo y los prejuicios, pero el guión prefiere abrirse y favorecer el melodrama usando un humor sencillo en ciertos momentos (sobre todo con Marga). Al pasar demasiado tiempo en su aburrido triangulo amoroso principal deja de lado ese potencial que nunca llega a explorar o explotar, ese potencial que pudo haber hecho de la serie en algo más que "la primera producción española de Netflix". Vamos, ya hemos visto la historia de Francisco/Alba/Carlos en múltiples oportunidades. Y realmente, cualquier con dos dedos de frente puede darse cuenta que Carlos es la mejor opción y la más sana para Lidia/Alba. No obstante, para que sintamos pena por el parco y arribista de Francisco, su esposa está loca y desesperada. Pero no nos olvidemos que Francisco ha escogido ese camino porque como le dijo a Carlos "uno no escoge con quien se enamora, pero sí con quién se queda". 


 Yon Gonzalez y Blanca Suarez tienen buena química, lo hemos visto antes en El internado

 La subhistoria más importante pasó desapercibida y tiene que ver con el lado oscuro de la empresa y el espionaje que realiza y el inminente golpe de estado liderado por el padre de Carlota. De nuevo, teniendo a Madrid y el año 1928, el contexto debería ser otro personaje fuerte y no un personaje tácito. Claro que dejaron tantas historias que capaz lo profundicen en la segunda temporada. 

 El soundtrack está fuera de época. 



En teoría ponerle música contemporánea a una serie de época podría tener sentido, ¿quizás para dar la sensación que pese a que desarrolla en la década de los 20's hay algo actual? Pero en la práctica, la música distrae y me sacaba del contexto de cualquier escena. Es completamente anticlimático. 

 ¿Qué de Netflix tiene "Las Chica del Cable"? 

No mucho en realidad. España ha probado que puede hacer series ambientadas en el pasado, a parte de "El Ministerio del Tiempo", "Tierra de Lobos", "Velvet" y "Gran Hotel" son dos buenos ejemplos. "Las Chicas del Cable" intenta ser feminista, pero casi todos los problemas los arregla un hombre, (Francisco hace que el malo deje de extorsionar a Alba, el padre de Carlota usa sus influencias para liberar a Sara), intenta ser progresiva pero todas las historias de las cuatro chicas giran al rededor de las acciones de los hombres e intenta ser ingeniosa, (Alba se la da de estratega pero todos los problemas arrancan por sus planes fallidos). En conclusión, "Las Chicas del Cable" intenta ser algo más de lo que realmente ¿Y qué es? Solo un simple melodrama centrado en romances ambientado en los años 20 con buenas frases. Hey, no hay nada de malo con el drama romántico. Tiene la marca Netflix sí, pero si bien es cierto Netflix nos regala producciones como "Jessica Jones" y "Orange is the new black", también nos ha dado "Fuller House". 


*Lista de los clichés encontrados: 
 -Monologo de entrada y de salida. (A lo Meredith Grey, pero más filosófico) 
-Triangulo amoroso entre un viejo amor y un nuevo y mejor amor. 
-Presentación de una escena como si fuera un videoclip musical. 
-La historia de alguien que no es lo que dice ser, pero que "tiene un buen motivo para mentir". 
-Celos por todos lados. 
-Villanos caricaturescos. 
-Malos sin justificación para ser malos, solo el hecho de ser malos porque son malos y hacen daños. 
-Buenos demasiados buenos. 
-Personajes con una moral gris cuyas acciones nunca son grises, siempre son malas o buenas. 
-La esposa histérica y celosa 
-Prejuicios del rico y el pobre 
-Prejuicios machistas 

*Buenas frases/reflexiones: 

-Hacen falta muchos golpes para romper un corazón enamorado, hacen falta muchos golpes para que los ojos dejen de mirar a través del corazón, pero un día cuando se quiebra ya no se puede volver a recomponer y a partir de ahí solo queda la razón.

-Y de pronto cuando uno piensa que lo tiene todo controlado, que la razón es la que manda en tu vida, alguien vuelve a hacer latir un corazón que pensabas que estaba dormido. Si fuese la razón la que mandase seguramente huirías lejos de allí, pero eso no se puede hacer eternamente porque el corazón está vivo y una no puede evitar que siga su camino aunque sepas claramente que ese camino va a terminar haciéndote daño. Pensar o dejarse llevar, ese es siempre el dilema. El corazón nos hace soñar, pero es la cabeza la que convierte los sueños en realidad. La razón nos guía por un sendero de orden, mientras que el corazón nos adentra en lugares que ni siquiera podríamos imaginar que existían. Razón o corazón, que difícil elegir.

-Hacer caso al corazón te puede hacer cometer muchas locuras, pero las locuras casi siempre terminan mal.

-En 1928, las mujeres éramos algo así como adornos que se llevaban a las fiestas para presumir de ellos. Objetos sin poder de opinión ni decisión. Es cierto que la vida no era fácil para nadie, pero mucho menos si eras mujer. Si eras mujer en 1928, ser libre era algo que parecía inalcanzable. 
-El corazón está vivo y una no puede evitar que siga su camino.

-Diez años no son suficientes para olvidarte.

-El ser humano es capaz de hacer de todo por no perder lo que desea, eso nos lleva a veces a hacer lo inimaginable.

-Los hombres hacen las leyes para ellos.